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descubre la agencia de modelos que está revolucionando la moda

Hablamos con Avdotja Alexandrova, la creadora de Lumpen: la agencia de modelos favorita de las firmas con más repercusión del momento.

por Jack Moss
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29 Abril 2016, 10:05am

photography masha demianova

'Lumpen' es una de esas palabras que significa exactamente lo que parece: deforme, basto, feo. Se utiliza para referirse a aquellos que carecen de medios y educación en la vida (es decir, a los marginados sociales) En este sentido, no es precisamente la palabra que se nos vendría a la cabeza para poner nombre a una agencia de modelos, y mucho menos si esta está ofreciendo rostros que están desfilando para los diseñadores más aclamados del momento.

Sin embargo, Lumpen, cuya sede está en Moscú, no es una agencia típica. Fue fundada por la cineasta Avdotja Alexandrova y está cambiando el verdadero significado de ser modelo con una selección de chicos y chicas de la calle que están convirtiendo la agencia en el suministrador no oficial de la estética joven post-soviética. Y hay pruebas de sobra de que se está convirtiendo en la tendencia del momento, pues sus modelos han desfilado para Gosha Rubchinskiy, Vetements y Balenciaga, gracias a la reciente incorporación de Demna Gvasalia.

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Imagen vía @lumpenmen

Los modelos —que en la web aparecen de una forma más parecida a la de un expediente policial que de la típica Polaroid… se alejan de los estereotipos que asociamos a ser modelo. Piercings, cuerpos encorvados y tatuajes abundan en sus books, además los ojos juntos, las narices protuberantes y la piel curtida. Las expresiones de todos ellos transmiten cierta crudeza y malestar.

"En primer lugar me fijo en el rostro. Me atraen los rasgos originales y, solo después de haberme fijado en ellos, me fijo en otras características como la altura. Nuestra agencia no se rige por ningún parámetro; algunos de los chicos son bajitos y otros realmente altos". A Avdotja nunca le han interesado los estándares de belleza típicos, desde su experiencia como cineasta siempre ha sido consciente del poder de un rostro para contar una historia, por eso una de las cosas que siempre busca es la originalidad.

Imagen vía @zddz_official

Fue uno de sus compatriotas, Gosha Rubchinskiy, a quien conoció en una fiesta en la escena de Moscú, el que le animó a poner en marcha Lumpen. "Por aquel entonces filmaba vídeos en fiestas eventos y me encantó el rostro de Gosha; le perseguía con la cámara diciéndole que era muy guapo y él respondía con timidez y confusión", explica. "Fue después de eso que descubrí quién era y lo que hacía".

Más tarde, tras entablar amistad con el diseñador ruso empezó a documentar sus colecciones, y un par de años después nació la agencia como respuesta a la creciente necesidad de chicos y chicas de la calle tanto en desfiles como en cortos. Solo unos meses antes del inicio de Lumpen, Gosha ya le presentó a la estilista Lotta Volkova, que a la vez le presentó a Demna Gvsalia. Por entonces, el diseñador estaba empezando con Vetements y se fijó en los chicos de Avdotja. Luego llegaron las revistas y finalmente las firmas de lujo.

Imagen vía @lumpenmen

El éxito de la agencia encaja con un movimiento que está diversificando lo que significa ser modelo, con una definición cada vez más amplia del término y donde las imperfecciones están empezando no solo a celebrarse sino a buscarse con ansia. Eckhaus Latta presentó una serie de mujeres neoyorquinas 'reales', desde la artista de performance India Menuez hasta Juliana Huxtable, mientras que Chromat llenó la pasarela de modelos que celebraban la diversidad del cuerpo femenino enfundadas en lencería optimizada tecnológicamente. 

En Hood By Air, el artista Slava Mogutin desfiló desafiante, luciendo sus tatuajes y con el pecho descubierto. Incluso en Gucci, Alessandro Michele ha contado con la artista Petra Collins y la modelo Hari Nef para sus últimos desfiles.

Imagen vía @lumpenmen

Hay una necesidad cada vez mayor de que los diseñadores creen un mundo que refleje la diversidad de la sociedad. Desde las recreaciones de Gosha sobre las subculturas rusas hasta los ambientes con diversidad racial del diseñador británico Grace Wales-Bonner, los modelos se están convirtiendo en un medio para contar una historia en lugar de ser cuerpos perfectos que muestran ropa.  

Esa es la razón por la que Avdotja, viniendo del cine, ha tenido un éxito que contrasta con el de las agencias tradicionales. "Llegué a la moda desde el cine y quiero añadir rostros de "documental" a la moda", explica. "Me gusta estar entre bastidores, comunicarme con los directores de casting y las marcas".

Eva Godel, directora de la agencia Tomorrow Is Another Day está de acuerdo con que ya no hay una idea establecida de cómo debería ser un modelo. "Ser un gran modelo en la industria no significa necesariamente que seas el chico de la clase que le gusta a todas las chicas, en realidad lo más probable es que no seas uno de estos chicos", dice en referencia a los modelos de TIAD, cuyo catálogo incluye drag queens. En general, chicos que nada tienen que ver con los modelos musculosos a los que estamos acostumbrados). 

Imagen vía @vidunja

La idea de que Rusia abastezca de modelos a occidente no es nada nuevo, de hecho, la larga lista de modelos rusos emigrados empezó hace años, desde Natasha Poly hasta Natalia Vodianova. "Las agencias rusas trabajan como medidores para las agencias extranjeras: encuentran un chico o una chica, lo envían a una agencia extranjera y reciben el porcentaje de su trabajo con esa agencia, pero a mí no me interesa esa forma de trabajo. Crecí muy lejos de la moda; trabajaba en el cine, que es un mundo completamente diferente… Un mundo con poco gusto, maniático y pretencioso".

Pero más allá de eso, Rusia, tras un largo periodo escondida tras el telón de acero, ofrece un exotismo crudo a occidente, un mundo de incertidumbre que parece muy lejano al nuestro, y es esta incertidumbre lo que parece impulsar el éxito de la predominante estética post-soviética que ha controlado el mundo de la moda en los últimos años. Para occidente, Rusia es un país todavía por descubrir y explotar. Como dijo Gosha Rubchinskiy sobre su país de origen: "Todo el tiempo ocurren cosas inesperadas, por eso me gusta estar allí. Es emocionante vivir en un cambio continuo".

En el fondo, los modelos de Lumpen representan ese cambio al rechazar las convenciones típicas de lo que es ser modelo. Aunque estemos muy lejos de una verdadera diversidad sobre las pasarelas —tal y como demostró la última controversia por el casting solo de blancos de Balenciaga y Vetements—, lo que Lumpen establece es un compromiso a la individualidad; algo que resulta atractivo para una industria que está evolucionando y que pide a gritos un cambio.

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Texto Jack Moss