desnudos, piscinas y un verano sin fin: así es lo nuevo de deanna templeton

La fotógrafa americana ha reunido ocho años de fotografías analógicas en ‘The Swimming Pool’, una oda a los cuerpos que huyen del calor en el sur de California.

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24 Mayo 2016, 11:00am

La anterior dueña de la casa que los artistas Ed y Deanna Templeton tienen en Huntington Beach (California) era una mujer mayor, y por ello su piscina es del tamaño adecuado para que alguien que mide poco más de un metro y medio pueda hacer unos pequeños largos. "Es poco profunda, no muy larga y tiene forma de cacahuete", dice Deanna.

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En su nuevo libro, The Swimming Pool, Deanna ha recogido ocho veranos de amigos bañándose desnudos en las aguas turquesas de la piscina. Las fotos fueron hechas únicamente durante el verano porque la fotógrafa todavía no sabe cómo enchufar el sistema de calefacción de la piscina. Como si fueran insectos atrapados en ámbar, los cuerpos de los nadadores aparecen congelados para siempre en sugerentes posturas, pero más que mostrarse estáticos, parecen flotar libremente a lo largo de un verano eterno.

La serie empezó hace ocho años, cuando Ed decidió un día darse un baño desnudo ("le gusta más nadar sin ropa"), y Deanna salió de la casa con su cámara. "Hice unas 10 fotos", dice. "Una de ellas, con el torso hacia abajo, parecía un dibujo a lápiz; no parecía real. Otras presentaban unas distorsiones muy interesantes. No es que quiera comparar mi trabajo con el de Francis Bacon, pero…". 

Se dio cuenta del efecto que provocaba el sol en el cuerpo del nadador y las formas aleatorias que la luz formaba por encima del agua: "Así que empecé a pedir a amigos si querían venir a darse un chapuzón con la única condición de que no llevasen bañador".

Sin contar a Ed, nunca antes había fotografiado a alguien desnudo. Estaba nerviosa y le preocupaba que sus otros modelos se sintiesen incómodos, así que les ofreció cerrar las persianas de la casa durante la sesión de fotos y de no mirar hasta que el nadador o nadadora estuviera dentro del agua. "Intenté crear un entorno seguro. Le di a todo el mundo la opción de nadar de la forma que quisiera", dice. "Si solo querían nadar con el culo hacia arriba no pasaba nada. Pero en el momento en el que se metían en el agua, todo el mundo se sentía liberado. Yo fotografiaba desde arriba, y cuando estás bajo el agua sientes que estás en tu propio mundo".

Mientras los nadadores nadaban —y sus amigos surfistas hacían varias volteretas sin salir del agua para respirar— Deanna se movía por los bordes de la piscina "como un cangrejo" con cuidado para evitar que las sombras del toldo de la terraza o de la repisa de la piscina entraran dentro del marco. "No quería ninguna distracción, solo el cuerpo, la forma", dice. "También me alejé de cualquier cosa que fuera demasiado abstracta o caótica. Escogí las fotos más tranquilas y serenas, quería un ritmo relajado".

Deanna ha pasado años fotografiando a conocidos y no tan conocidos sobre los malecones de California y otras localizaciones, con sujetos que van desde adolescentes llenos de tatuajes hasta fans del punk. "Dada la breve interacción que se crea cuando hago esas fotos, intento establecer algún tipo de conexión", dice. Pero esta vez la experiencia era diferente. "Sentí que estaba haciendo un montón de nuevos amigos a través de esto. Todo el proyecto me hizo estar más cerca de la gente que me rodeaba. Estas personas confiaron en mí y me cedieron su tiempo. Sentí que era una colaboración y quería que ellos se expresaran".

@deannatempleton

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Texto Alice Newell-Hanson
Fotografía Deanna Templeton