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Andy Medina, "Vuelve a la Vida" Mariscos Tere, Mercado San Cosme, CDMX

trapos sucios: 25 artistas intervienen una colonia de la ciudad de méxico

Cheryl Santos

'Trapos Sucios' fue la exhibición que intervino negocios de la San Rafael durante tres días para hablar de las historias no contadas de la feminidad.

Andy Medina, "Vuelve a la Vida" Mariscos Tere, Mercado San Cosme, CDMX

Durante tres días (del 8 al 10 de febrero) la colonia San Rafael, una de las más antiguas de la Ciudad de México, fue la sede de la exhibición Trapos Sucios, un proyecto de investigación basado en nuevos lenguajes artísticos sobre el género.

Curada por Sira Piza, Antonella Rava y Nika Chilewich, la exhibición habitó dentro de negocios locales de la colonia, donde el tema principal de los 25 artistas involucrados fue hacer una examinación de las formas en que el arte y el espacio social entran en diálogo cuando se observan las implicaciones de género de las posiciones artísticas femeninas. Trapos Sucios celebra un tejido social esencial en la vida urbana contemporánea a través de indagar en las redes afectivas generadas y mantenidas por mujeres. Hablamos con Nika Chilewich sobre porqué decidieron intervenir la San Rafael, la falta de reconocimiento a la labor femenina y el sorpresivo resultado de haber trabajado con dueños de negocios que llevan más de 50 años existiendo en la capital.

Amanda Wong, "Dotado", Alfonso Herrera 11

¿Cuándo surge la idea de Trapos Sucios?
Surge del techo del edificio donde actualmente vivo, que son unos cubículos de lavado abandonados. Los vi por primera vez hace dos años cuando todavía no vivía en el edificio, pero el espacio se quedó conmigo como una metáfora de la manera en que la labor femenina es invisible en el paisaje urbano. ¿Cuántas mujeres pasaron todas sus vidas allí lavando ropa sin que se les pagara ningún peso? ¿Cuántos procesos de sobrevivencia, de resolución de trauma, de transacciones económicas, emocionales y espirituales se generaron en este espacio? Quería hacer una exposición que apelaba a todo este trabajo implícito en ser mujer: el físico, estético, afectivo, etc., y en las historias no contadas de la feminidad.

Conglomerate, "Block Four", una presentación por Sol Calero y Christopher Kline, Restaurante Boca del Río San Cosme

El otro impulso de Trapos Sucios viene de la gran falta de espacio para mujeres artistas en la Ciudad de México (como pasa desafortunadamente en cualquier parte del mundo). Hay una gran disparidad entre mujeres y hombres representados por galerías y expuestas en museos en la ciudad. Por ejemplo, en el MUAC, donde hice mi maestría, nunca han tenido una exposición individual de una artista mujer en su sala principal, reservada para los blockbusters. También, más allá de los hechos de discriminación, la manera en que se presenta el arte contemporáneo en México es extremadamente patriarcal. Estamos adoctrinados aquí de ver exposición tras exposición que se trata de temas como la modernidad fracasada, o el neoliberalismo, o la urbanidad, o el nacionalismo mexicano, desde una posición jerárquica donde el artista, como experto, y el curador atrás –casi siempre un hombre- te cuenta de cómo es la realidad, y de cómo la debes entender. En este contexto, mujeres artistas, y sobre todo las emergentes, son restringidas a ser narrada de una forma singular, que no reconoce la importancia del género en la labor artística.

Ad Minoliti, "Dulces", Lola Rodríguez Creaciones

Cuando me acerqué a Sira, [una de las curadoras de la exhibición], ella me sugirió la idea de abrir la exposición en la San Rafael y emparejar a artistas con locales distintos para trabajar temas de lo que se puede entender como el labor femenino, y de generar, en el espacio público, un foro donde el género femenino reside al centro del proceso de trabajo artístico.

Chloe Wilcox, "Quit. Luxurious Woman", Alfonso Herrera 11

¿Por qué decidieron usar la San Rafael como la colonia a intervenir?
Por ser la sede central. También esta colonia está mayormente compuesta por negocios familiares, de personas que han vivido y trabajado aquí por mucho tiempo. Está llena de mujeres que dirigen [restaurantes de] comidas corridas, estéticas, salones de danza, talleres de disfraces y puestos en el mercado. No creo que sea más o menos interesante que otro barrio en la ciudad, pero las circunstancias fueron aptas.

Samantha Blake Goodman, "CARMELA", Alfonso Herrera 11

¿Cómo se decidieron lxs artistxs para esta exhibición?
Quisimos unir artistas que no trabajaran con la mujer como sujeto literal en su obra. Como ven en la lista de artistas, no son exclusivamente mujeres o personas que se identifican como mujeres. Hay artistas hombres quienes en su trabajo vimos una exploración del género que va en la misma linea de proceso que usamos para la curaduría de la expo.

También hubo un proceso de auto-selección, donde pudimos ver una clara distinción entre mujeres artistas que usan el tema como estrategia para ganar mercado –porque es un tema de moda–, y las que realmente fueron involucradas en un proceso de entender la manera en que sus cuestionamientos existen en la realidad. Fue un acto de fe de cada artista, porque trabajar en el espacio publico, sobre todo con negocios locales, significa poner a su obra en un contexto donde el artista no tiene control absoluto ni en lo más mínimo. Para las artistas más establecidas quienes confiaron en nuestro proceso, fue un acto de compromiso con una comunidad artística local y internacional de mujeres, la mayoría de quienes trabajan en la Ciudad de México.

Wendy Cabrera, "Tengo las botas bien puestas en la tierra y a la realidad la veo de frente y nunca le doy la espalda", Mercado de San Cosme - Puesto 210

¿Cuál fue el resultado más inesperado de la exhibición?
Lo más lindo han sido las relaciones que hemos generado con los negocios locales. Descubrimos una red de mujeres y hombres que han estado trabajando en la colonia San Rafael por más de cincuenta años y quienes se emocionaron con el proyecto. Trabajar en el espacio público ha superado nuestras expectativas en todo aspecto. Esto se ve en la extensa programación de activaciones de las piezas donde la gente de la comunidad se involucró bastante. Ejemplos incluyen los salones de belleza del barrio que recolectaron el pelo para la pieza de Madeline Jimenez, el Kamikaze Drum Workshop quienes trabajaron con Leah Dixon en su performance, Tere de 'Mariscos Tere' que prestó su local para el intercambio económico afectivo de Andy Medina (donde ella trabajó vestida de camarón como camarera), y la comunidad local que participó en las dos performance de Samantha Blake Goodman, y compartieron sus reacciones y experiencias a su pieza de movimiento.

Kristin Reger, "CLAMSHELL", BeFashion Salon

También, para la pieza de Kristin Reger, las personas que trabajan en el BeFashion Salon se emocionaron tanto, que pidieron tener la pieza allí más tiempo –continúa y estará por varias semanas. Ellos han disfrutado mucho el proceso de interacción que ha generado la pieza con la gente que pasan y entran, y han tenido muchas conversaciones sobre la obra. Tienen una relación especial con ella y fue exactamente lo que este proyecto buscaba. Con 25 artistas en este primer número, fue una exposición bastante ambiciosa, sobre todo por el hecho de que fue financiada y ejercida por nosotras.

Leah Dixon en colaboración con Armando Rosales, "Torres a Baterías", Kamikaze Drum Workshop
Leah Dixon en colaboración con Armando Rosales, "Torres a Baterías", Kamikaze Drum Workshop
Básica TV, Casey Jane Ellison, Conglomerate Havi Sánchez, Javier Ocampo, Joiri Minaya, Núria Güell. Curaduría de video. Ciber Integración
Madeline Jiménez, "Sin título, azul ultramino 1", Salon de belleza SOLÚ
Laia Estruch, "FU;D", El Cachanilla
Andrea Nones, "6/6", Óptima Carrimar

Este artículo apareció originalmente en i-D MX.

Créditos


Fotografías de Eunice Adorno