el nuevo documental de m.i.a. va a hacer que levantes los ojos de instagram

"Todas las chicas tienen el mismo aspecto, todas las estrellas del pop son iguales. Operarte los labios, ponerte Botox. Estás perdiendo energía en una cosa que pasará de moda en cinco años".

por Joseph Walsh
|
18 Septiembre 2018, 10:31am

Dos semanas después de entrevistar a la artista británico-tamil Mathangi Maya Arulpragasam, también conocido como MIA, para un nuevo documental sobre su vida y su carrera llevado a cabo por su amigo Steve Loveridge, la vi salir al escenario del Bestival. Rebosante de energía y flanqueada por bailarines sobre un fondo de arco dorado, la cantante tenía un completo control sobre la multitud. Su pierna derecha, estaba cubierta con un estampado de tigre (una referencia a su orgullosa herencia Tamil) y su pelo estaba coronado por una guirnalda de flores. En un momento dado, entregó el micrófono a la multitud y una mujer dijo: "No nacemos libres, el gobierno nos controla, pero somos dueños de nuestro propio destino. Sé lo que quieras ser". Después de esta intervención, MIA se lanzó con su tema de 2016 Borders, centrado en la emigración. Fue una pieza del teatro político tajante y provocador por el que MIA se hizo famosa.

Sentada en una suite en un hotel del Soho, ella luce tan imponente como sobre el escenario. Ahora tiene 43 años pero tiene la misma energía que tenía en 2004 cuando saltó a la escena musical con Galang. Ella está ansiosa por hablar, aunque no necesariamente sobre el documental, también es reflexiva. Pero cuando sale una película que muestra tu vida, el estado de ánimo parece apropiado.

El documental muestra su nacimiento en Hounslow, su traslado a Jaffna, Sri Lanka, y su regreso al Reino Unido con su madre Kala y sus hermanos. Su padre, Arul Pragasam permaneció en Sri Lanka como líder de la resistencia tamil, y finalmente llegó al Reino Unido cuando Maya era una adolescente. Vemos que se enamora del hip-hop, baila en su habitación y charla con sus hermanos antes de ir a estudiar a Central St. Martins. Ella comenzó a trabajar con Justine Frischmann de Elastica antes de comenzar su propia carrera en la música.

"Creo que si hubiera visto esto hace diez años, habría intentado suicidarme", bromea. "Ahora vivimos en una era donde todos publican todo, no es tan impactante para mí. Mi historia es extraña. Por un lado, me alegro de que sea una historia real, y no una pequeña historia perfecta, como Bend It Like Beckham. Y me alegro de que no sea la historia de Jihadi John de lo que no se debe hacer. Es solo una rareza complicada que abre posibilidades para las personas".

Ella está en lo correcto. Su historia de vida es poco convencional, y ella ha abrazado persistentemente su identidad no convencional, negándose a ser embaucada. "Si naces en las circunstancias que yo nací, creces escuchando a todo el mundo la frase 'no puedes hacer esto', siempre encuentran una razón para no hacerlo. Tan pronto como sales de tu zona de confort, siempre vas a encontrar algo bueno esperando por ti, y eso nunca va a parar".

Loveridge hace un gran trabajo al capturar a MIA con todas sus contradicciones y su complejidad, algo de lo que no se avergüenza en absoluto. Como artista cuya música es una herramienta para transmitir un mensaje político, no está preocupada por adaptarse a las convenciones educadas y políticamente correctas. Se trata de acción y cambio. Su pasión por el activismo en relación con la difícil situación de los tamiles en Sri Lanka, la crisis de refugiados y la inmigración es palpable. "Quiero hacer las cosas un poco más complicadas para la gente", dice ella. "No quiero darles un gif de inyección de cinco segundos y decir que estoy ganando en la vida. Me gustan las complicaciones ahora. No puedes controlarlo, no puedes ponerte en el marco de Instagram y decir 'esta soy yo'".

Ella comienza a hablando sobre su padre, Arul. "Mi padre solía decir que, en una democracia, se trata de armar a todos con las herramientas y dar a todos la posibilidad de expresar sus opiniones. Y cuando ese día sea posible, será un completo caos". Y agrega: "Estamos en ese momento ahora".

La conversación se convierte en su fondo. "Cuando eres un refugiado o un inmigrante, estás a caballo entre dos culturas", dice ella. "Soy el oprimido y el opresor al mismo tiempo". Siente que la sociedad está mal equipada para abordar los complejos problemas que rodean a la política de identidad y la inmigración. "Solías ser capaz de hacer preguntas muy complicadas. Solía ser capaz de cubrir estos temas complicados a través de películas, libros, música y vídeos musicales. Ahora tenemos que simplificar todo porque todo tiene que ser del tamaño de una story de Instagram. Ahora tenemos un lapso de atención de doce segundos: un pez dorado tiene seis".

Los medios sociales e Internet aparecen a menudo en la conversación. Está cansada de una cultura plástica que pretende simplificar en exceso la vida y está demasiado enamorada de la realidad televisiva. "Steve me contó algo muy aterrador ayer, hablaba de que tu perspectiva de carrera es mejor si vas a Love Island que si fueras a Oxbridge a estudiar algo". Evidentemente, está preocupada. "Los jóvenes de todos los ámbitos de la vida están lidiando con reality shows en lugar de tener un objetivo de verdad. Es extraño publicar este documental en un momento en que la tele-realidad es algo cotidiano para las personas".

Ella hace una pausa para reflexionar. "Al mismo tiempo, de alguna manera hemos acabado con la individualidad, todas las chicas se ven iguales, todas las estrellas del pop son iguales también. Se operan los labios, se ponen Botox y de repente te estás perfeccionando para esta tendencia que va a pasar de moda en cinco años"explica. "¿Conoces esas ciruelas japonesas para limpiar tu paladar? Necesitamos una de esas para acabar con esto y empezar de nuevo".

¿Cómo crees que reaccionará el público ante el documental? "Este documental esa ciruela de la que hablaba antes que te limpia el paladar. Puedes ser quien realmente eres", dice ella. "Incluso cuando te critican constantemente, puedes ser tan complicado y raro como quieras, ser tan pobre como el infierno y aún así enfrentarte a Estados Unidos, puedes ser capaz de que te estén tirando mierda y aún así estar bien".

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

Tagged:
m.i.a
Música
documental
steve loveridge