esta es la verdadera historia de amor de 'titanic'

Olvídate de que Jack no tenía por qué morir, hay una historia mucho más importante que debemos considerar.

por Anne T. Donahue; traducido por Eva Cañada
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07 Diciembre 2017, 9:50am

Este artículo fue publicado originalmente en i-D US.

Está sentada de cara al público al final de Titanic y se mantiene relativamente poco emotiva conforme narra el final de la historia que definió su vida adulta. Su nieta llora mientras Brock Lovett permanece estoico con su jersey de punto. “Pero ahora sabéis que había un hombre llamado Jack Dawson”, les dice. “Y que me salvó de todas las formas en que puede salvarse a una persona”.

Ni siquiera tiene una fotografía de él (un hecho que normalmente me hace ponerme a llorar si no he empezado a llorar antes). Pero eso no es cierto, porque la persona que salva a Rose es ella misma. Es una historia de amor, sí, pero una historia de amor entre ella y su independencia.
Cuando conocemos a Rose, se siente infeliz. Está desesperada, compara un crucero de lujo con un barco de esclavos (lo cual es indicativo de su privilegio y de la ignorancia/idiotez de James Cameron) y está dispuesta a arrojarse desde la popa para escapar de una relación abusiva y sin amor.

No conoce a Jack en la flor de la vida ―cuando se siente más segura de sí misma―, sino que le conoce literalmente cuando él la convence de que no salte por la borda y hace lo que haría cualquier persona responsable en su situación. De modo que, en última instancia, Jack no es más que un tío que decide no ser mala persona. Y aunque sus atenciones y su autenticidad iluminan otro posible camino en la vida de Rose, es ella quien emprende las acciones necesarias para llegar hasta allí.

Porque el fuego que reside en su interior, ese que Jack tanto adora, existía mucho antes de que se cruzaran sus caminos. Lo vemos cuando ignora los comentarios de Cal acerca de sus cuadros de Picasso y Monet, lo vemos cuando compara la preocupación de Bruce Ismay con las enseñanzas de Freud sobre las mismas cuestiones. Incluso lo vemos cuando responde al primer intento de Jack de que abandone el borde del barco ("¡Ya sé lo que es la pesca en el hielo!") y cuando llama la atención a Cal por pagar a Jack solo 20 dólares por salvar su vida. Jack se limita a acentuar algo que ya estaba ahí. Es un catalizador, pero definitivamente no es su salvador.

“Piensa en cuántas veces podría haber tirado la toalla y continuado viviendo su vida de lujo y relax. Entonces piensa en cómo no lo hace y se arriesga a morir solo por seguir su propio camino".

Especialmente porque ella tenía mucho más que perder que él. Como artista sin rumbo que ganó su billete en una afortunada mano de póquer ("una mano muy afortunada"), Jack no arriesgaba absolutamente nada. Va a la deriva, hasta el punto de que no tiene ningún plan en la vida aparte de hacer que cada día cuente. Pero, por su parte, Rose acarrea las obligaciones financieras de su familia.

A sus 17 años, es responsable de saldar las deudas heredadas de su padre y salvar a su madre de la indigencia. Y durante su vida no ha conocido nada más. Es cierto, disfruta del beneficio de estar situada en la parte más alta del sistema de clases, pero la han criado para creer que su única opción es casarse con un hombre rico y mantener el estatus financiero. De hecho, la mujer está tan acostumbrada a considerar esto como normal que su única respuesta ante el Corazón del Mar es un "muy bonito" sin emoción ninguna. Así que rebelarse contra el sistema significa quedarse completamente sola.

Y lo está. Aunque vamos viendo cómo Rose evoluciona lentamente hasta convertirse en una versión más decidida e independiente de sí misma, no vemos de qué es realmente capaz ejerciendo su propia autoridad hasta que el barco comienza a hundirse. Elige escapar del criado de su prometido para posar desnuda frente a ―y más tarde tener sexo con― un hombre que ha conocido tan solo 48 horas antes. Elige abandonar a su madre y a Cal y también la seguridad de un bote salvavidas. Elige buscar al Señor Andrews y descubrir dónde mantienen cautivo a Jack después de su arresto. Elige hacerse con un hacha y dar un puñetazo en la cara al hombre cuando no colabora con ella. Y después elige sumergirse en las heladoras aguas para salvar a su pseudo-novio. Finalmente, decide saltar desde otro bote salvavidas porque quiere estar con el muchacho del que se ha enamorado.

Es Rose la que toma todas estas decisiones. Y aunque están alentadas por una relación amorosa, también son ejecutadas bajo su propia autoridad y según sus propios términos. Piensa en cuántas veces podría haber tirado la toalla y continuado viviendo su vida de lujo y relax. Entonces piensa en cómo no lo hace y se arriesga a morir solo por seguir su propio camino.
Puede que Jack fuera la excusa, pero Rose se convierte en su propia heroína.

Y nos damos cuenta de eso al final de la película, después de la muerte de Jack. Aquellos de nosotros que crecimos con Titanic estamos más que familiarizados con la controversia en torno a la puerta del armario. Y sabemos que había otras opciones aparte de dejar a Jack sumergido en el agua que finalmente acaba por matarle (¡podían haber usado la puerta por turnos! ¡Ambos podrían haber cabido si no hubieran tratado de subir a la puerta al mismo tiempo y por el mismo puto lado!).

Pero Rose elige sobrevivir, monopolizando la puerta para su propio uso y separándose físicamente del cadáver de su amado para nadar hacia un silbato y asegurar su supervivencia. La chica es implacable y despiadada. Está decidida. Es fuerte, no se va a dejar vencer sin luchar. Y al final, se elige a sí misma, adoptando el apellido de Jack para asegurarse de que nadie que trate de localizarla la encuentre jamás.

Existe una clara diferencia entre catalizador y causa. Y aunque podemos afirmar que la sinceridad de Jack y su capacidad para que sus palabras hagan mella son lo que salvaron a Rose al final, es más realista pensar que sus propios rasgos, su fuego interior y su voluntad son lo que la hicieron pasar de ser una adolescente a convertirse en una adulta con todas las letras.

Se salvó a sí misma y se enamoró de la persona en quien se convirtió hasta el punto de abandonar completamente su anterior encarnación. Se entregó a la persona que sabía que podía ser en lugar de aferrarse a su familia o elegir morir después de que falleciera Jack. En lugar de ello, siguió adelante, dotada de una nueva autenticidad y de un nombre que le recordaba el momento exacto en que se hizo adulta de una puta vez. Puede que amara a Jack, por supuesto, pero ella misma es su propia razón de vivir.

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