Frankie Spears, Tribeca.

el nueva york más auténtico y personal, por ari marcopoulos

Jeremy Abbott

Si dejas tu huella en Nueva York serás recordado. Con esta idea en su cabeza, el inimitable curador de la subcultura, Ari Marcopoulos, apunta su lente hacia la Gran Manzana.

Frankie Spears, Tribeca.

"Me interesa más lo que hice la semana pasada que lo hice el año pasado", afirma el fotógrafo Ari Marcopoulos. Siempre está en movimiento, sin mirar hacia atrás, en busca de un momento perfecto, es una máquina persistente que investiga de forma continua el mundo que lo rodea, la mayor parte del tiempo a través de la lente de su cámara. Emigró de Holanda a Nueva York a principios de los años ochenta, y desde entonces esta ha sido su principal residencia. Su fotografía explora y documenta esta influyente ciudad en constante mutación.

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Cecil Taylor, Manhattan

Durante la primera parte de su carrera hizo de asistente tanto para Andy Warhol como para Irving Penn. A partir de entonces, el retrato se convirtió en su razón de ser. Fotografía escenas, personas de otros lugares, artistas, celebrities y el paisaje que le rodea. A menudo es posible identificar sus fotos por la fecha en dígitos amarillos que aparece un lateral de la imagen, además de por el estilo natural y crudo de sus imágenes, que captan de una manera muy explícita sus observaciones acerca de lo que le rodea. 

De aquí nacen famosos retratos que ya se han convertido en puntos clave de la historia de las subculturas, desde un Basquiat sentado en la bañera; pasando por la documentación de los Beastie Boys grabando y yendo de gira entre los discos Check Your Head y Ill Communication; y las fotografías de Spike Lee en el plató de Do the Right Thing. Numerosos libros, fanzines creados con fotocopias, catálogos, impresiones y exposiciones lo han afianzado, y se pregunta con una sonrisa si habrá alguien en el mundo que pudiera tener toda su obra publicada.

Lauren Halsey, Harlem

Un momento clave fue cuando un grupo de skaters llamó su atención mientras pasaba en bicicleta por debajo del puente de Brooklyn a principios de los noventa. Por debajo, donde patinan los skaters en los Brooklyn Banks, encontró una forma de conectar con esos chavales a través de un amigo que conocía a Jeff Pang. Las puertas se abrieron ante él y comenzó a documentar ese movimiento, que resultaría ser un hito en la historia de Nueva York. Esto fue alrededor de los años 1993 y 1994, al mismo tiempo que Larry Clark empezaba a filmar Kids. Los retratos de Ari de los difuntos Harold Hunter y Justin Pierce son algunos de sus trabajos más icónicos, y se han convertido en una parte esencial del ADN de la marca Supreme.

Supreme abrió sus puertas en 1994 en los almacenes Lafayette y los collages de estas imágenes de Ari llegarían a decorar varias de sus tiendas. "Ese período durante el cual estuve tomando fotografías de los skaters en Nueva York parece haberse convertido en una parte muy importante de la historia para mucha gente. Creo que James (Jebbia, fundador de Supreme) también aprecia esas fotos; pero creo que para él significan también un regreso a las raíces de esa tienda y un recordatorio del origen de todo". Más tarde, Supreme convirtió estas imágenes en una colección cápsula de las sudaderas con capucha, y después fueron publicadas como una colección para OHWOW, en su libro Stoopz.

Ray Allen, Brooklyn

Hay una conexión íntima y emotiva en cada una de sus fotografías, una hábil crudeza que no es explotadora o voyeur, y siempre nos hace pensar en el proceso detrás de su creación y en el enfoque con que aborda cada uno de sus objetivos. Para este artículo, el artista ha reunido un portfolio de retratos recientes teniendo la revista en mente. "Al principio tenía esta idea, la revista i-D, una revista de moda, un casting, hay que encontrar a la persona correcta, pero luego pensé que sólo tenía que dejar que las cosas vinieran a mí y ser más espontáneo con las personas y cosas que fotografío".

Hablando de su enfoque y de los motivos por los que escoge a unas personas y no otras como protagonistas de sus fotos, explica: "Por lo general, a mucha gente le gusta la atención y entiende que le preguntas por alguna razón, pero de todas formas es extraño; además tampoco quiero que las fotos se rijan completamente por lo superficial, porque van a añadir algo al lenguaje de la moda o al lenguaje del estilo. A veces también es posible que fotografíes a alguien porque tiene justo lo opuesto, transmite una cierta aura o calma o una cierta indiferencia hacia todo eso, y eso lo hace interesante. Es una batalla extraña".

Lewy y Jim Joe, Garment

Este otoño, los editores Rizzoli lanzarán un nuevo estudio de su obra, titulado Not Yet ("y lo titulé así para crear confusión. '¿Ya salió el libro?' 'Not yet' [Todavía no]"). La obra recoge imágenes curadas por diez personas diferentes, incluyendo familiares, amigos, artistas y críticos. Entre los curadores se encuentran sus hijos Cairo y Ethan, que han sido una constante en la obra de Ari. Desde su nacimiento, sus rodillas raspadas, cubiertos de pomada para la varicela, haciendo skate, hasta llegar a los jóvenes de 24 y 20 años que son ahora. 

Melvin Guzman, Bowery

Cuando le pregunté si habían elegido sus propias fotos, Ari respondió: "Mi hijo mayor eligió algunas fotos de su hermano y algunas fotos de un viaje por todo el país que hicimos juntos. Mi otro hijo, en realidad no escogió ninguna imagen de personas, principalmente escogió paisajes melancólicos".

La presencia de sus hijos en su fotografía es algo muy personal y biográfico, y todavía es más sentida en su trabajo seminal Even the President of the United States Sometimes Has Got to Stand Naked; donde casi puedes sentir que conoces a la pareja. Ari añade: "Ahora tienen 24 y 20 años, así que hay menos de todo eso, pero valoran todas esas imágenes. En ese momento creo que fue un poco duro para ellos, pero ahora creo que les gustan mucho más. Nunca tuve la intención de que fuera tan biográfico, se trataba más de buscar los arquetipos o las cosas que suceden en tu vida".

Guido Gazzilli, Roma

El director creativo de Gucci, Alessandro Michele, le encargó a Ari la fotografía de su lookbook otoño/invierno 2016, un viaje poco frecuente al lujoso mundo de la Alta Costura. Marcopoulos aporto una pequeña dosis de su realidad a las sublimes fantasías de la pasarela de Michele. Recientemente publicado como libro por IDEA, Epiphany reúne algunas imágenes más libres que fueron eliminadas de la colección. Ari explica el proyecto de forma bastante rotunda: "Sí, fue fácil. Sólo querían que hiciera fotos de algunas modelos con sus diseños, y yo lo hice tal como lo hago cuando hago mis fotos".

Kimberly Waugh, Chelsea

Aunque gran parte de la obra de Ari se ha centrado en la vitalidad, la energía, la exuberancia y la vulnerabilidad de los jóvenes, Ari se emociona al hablar de un concierto que vio recientemente donde el pianista de jazz independiente de 86 años, Cecil Taylor, se reúne con el bailarín contemporáneo japonés, Min Tanaka. 

Enamorado de la interacción y la comunicación entre su música y su movimiento, Ari explica encantado: "acabamos de enterarnos de que fuimos testigos de algo importante. Le hice una foto a Cecil cuando se iba. Si sale tal vez debería ponerla en el artículo en lugar de sacar solo a gente joven". A pesar de que Cecil Taylor pueda tener 86 años, es un recordatorio de que la juventud no se rige por la edad, sino por un estado mental. El trabajo de Ari simplemente está captando esa actitud atemporal en todo lo que ve.

Kara Walker, Roma

James Hannaham, Fort Green

Ashton Agbomenou, Avenida Myrtle

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Texto Jeremy Abbott
Fotografía Ari Marcopoulos