todas las tendencias del skate de los 90 que no deben volver a ver la luz

Ya es un hecho que la estética skater de los noventa está de vuelta, pero por favor, hay ciertas tendencias que no se merecen una segunda oportunidad.

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22 Julio 2016, 8:17am

En este momento no es posible escapar de la moda skate de los noventa. Todo aquel que dice estar al tanto de las tendecias está usando los vaqueros deslavados más nuevos de Supreme y las cazadoras de Palace y por su parte, las modelos cool del momento están luciendo camisetas Thrasher entre sesiones fotográficas. 

Pero en la loca carrera por resucitar las tendencias skate de esa década, es importante recordar que no vale la pena resucitar todas y cada una de ellas. Algunas, de hecho, son completamente ridículas y tienen que quedarse en la carpeta de "Tendencias noventeras del skate que jamás deben ver la luz del día de nuevo". Y así, mientras la ola de la nostalgia por los noventa sigue irrumpiendo en la industria de la moda y en los skateparks, debemos recordar también la peor cara de aquellos maravillosos diez años.

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Beanies con visera
El gorro de lana con visera es el hijo mutante de tu gorro de lana normal y tu gorra de béisbol. Te gustan los gorros, te gustan las gorras; ¿por qué no te habría de gustar un híbrido de los dos? En los noventa, algunos skaters consideraban que este ítem era el pináculo de lo cool, junto con las viseras translúcidas y las gorras rotadas exactamente cuarenta grados hacia un lado. 

El legendario skater Tom Penny era uno de ellos. El casi logró que funcionara, pero seamos sinceros: hoy en día el gorro con visera se ve más como la funda tejida de algo que como lo más nuevo del streetwear. Las extrañas gorras sin visera de hoy son probablemente el equivalente moderno de los gorros de lana con visera. Así funciona el misterioso mundo de las gorras y gorros.

Los vaqueros Jnco
Los Levi's 501 son una cosa, pero los pantalones vaqueros super anchos JNCO -que aparecen en muchos videos de skate de principios de los noventa- son otra cosa muy distinta. Ahí es donde hay que poner una línea divisoria. Es ahí cuando te das cuenta de que tu obsesión por los noventa tiene sus límites. Estos pantalones, con las piernas del ancho de un tronco de roble, se tragaban tus zapatos por completo y parecía que traías dos paracaídas atados a las piernas. Cuando llovía, los jirones de la parte inferior se empapaban y se atoraban en los talones. Además de eso, siempre tenías que estarlos subiendo para no ir enseñando el trasero, porque no existía ningún cinturón en la tierra que soportase el peso de semejante trozo de tela. 

Cinturones de lona
De alguna manera, a pesar de la omnipresencia de los cinturones de tela en los años noventa, los pantalones se seguían cayendo. No obstante, el cinto con diseños estilo militar es otra de las tendencias skater indigna de resurrección. La razón principal de ello es: una vez que pasabas el extremo a través de la hebilla de metal plana, siempre quedaba un parte bastante larga colgando. Eso también se volvió cool -que tu cinturón colgara ocho centímetros por debajo de tu camisa de franela, un lazo del que tus compañeros podían tirar por diversión. A esto añade el hecho de que algunos chicos usaban rotuladores permanentes para dibujar el nombre de sus bandas favoritas en los cinturones ( "<3 KoЯn") y tendrás una de las tendencias skater más grotescas de la década.

Tenis acolchados con prestaciones totalmente innecesarias 
Los tenis Airwalk y los Vans de la vieja escuela habían pasado de moda para finales de los noventa. La simplicidad había llegado a su fin. El nacimiento de los tenis skate super acolchados y cargados de características asquerosamente innecesarias habían llegado. Diseñados por el skater más atlético -el tipo de skater que invariablemente se había 'inspirado' en las Air Jordan-, estos tenis contaban con una "capa de acolchado de doble densidad de goma EVA" (wtf), una "solapa protectora de agujetas", una "suela intermedia de poliuretano para absorción de impactos", un "área reforzada para cuando practican el ollie", y un montón de inútiles características más. No menos importante, tenían un gancho de tela en la parte del talón para ayudar a ponértelos. En realidad, ningún skater necesitaba ayuda pues sus tenis eran tan amplios que de cualquier forma salían volando a mitad de truco. Sin embargo, eso no era lo peor. Lo peor era que estaban tan acolchados que, literalmente, no podías sentir la parte cóncava de la tabla bajo tus pies. Gracias relleno.

Mochilas acolchados con prestaciones totalmente innecesarias
Obviamente para combinar tus tenis super acolchados necesitabas una mochila super acolchada. Y al igual que los tenis, también tenían montones de características. Podías llevar la tabla atada a ella, tenían bolsillos ocultos para tu hierba y, posiblemente, un equipo de sonido incorporado. Chad Muska llevaba una con mucho orgullo a finales de los noventa e incluso patinó con ella puesta.

De nuevo, el problema aquí es que, cuando no eres Chad Muska y estás patinando por la calle, tu balance se arruina por completo sólo a causa del volumen de la mochila. Es como tratar de patinar con un equipo de acampar. Para ser más precisos: usas una backpack como esta y corres el riesgo de parecer una tortuga gigante patinando.

Pantalones XXL
Las All Saints los usaban, sí, pero también muchos skaters. Y como no, han amenazado con regresar: Dickies y Polar liderando la ofensiva. Incluso en su forma original -enormes bolsillos, gran ancho de pierna, cordones para ajustar la longitud, color beige- es probable que te lastimen la vista. Por aquel entonces, algunos skaters se enrollaban sólo una de las piernas del pantalón a manera de declaración de estilo, y nadie utilizaba los bolsillos de difícil acceso que se escondían a lo largo y ancho de su extensa superficie. Obviamente. Porque también tenían bolsillos normales.

Billetera con cadena
Sumarle una billetera con cadena a las tendencias anteriormente mencionadas fue sin duda ir demasiado lejos; un look que alimentó la parodia de los skaters noventeros tal como se ve en Clueless. La idea que dio origen a la billetera con cadena fue que pudieras lanzarte cuesta bajo por unas escaleras sin perder tu dinero; y por supuesto, hacer más difícil que los carteristas te robaran en los barrios más pobres. 

Pero la verdad es que una larga cadena colgando como una correa de perro -golpeando sin cesar tu muslo a medida que realizas tus saltos- no va a hacer que tu estilo retro noventero se vea como esperas. Ahora es 2016 y si ves a alguien caminando por la calle con una camisa de franela abierta, pequeños pendientes de aro, una abundante cantidad de gel en el pelo y una cadena unida a sus jeans deslavados, entonces sabrás que su esfuerzo fue un poco más lejos de lo debido.

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Texto Oliver Lunn