esta serie fotográfica de desnudos quiere desmontar el género binario

Los protagonistas del nuevo libro de retratos de Maggie West, '23', rechazan toda categorización.

|
may. 9 2017, 7:50am

La mayoría de libros de fotografías de desnudos se incluyen en una de estas dos categorías: híper masculinos o híper femeninos. La fotógrafa residente en Los Angeles Maggie West quiere cambiar esta premisa. Su nuevo libro de fotografías, titulado 23, incluye a 23 modelos que son una mezcla colectiva de cis y transgénero. Y los presenta como inseparables de forma deliberada.

West se forjó un nombre con dos títulos previos: Kiss -un libro sobre la intimidad de los besos- y Fluids, para el que fotografió fluidos corporales vistos bajo la lente de un microscopio. Ahora gira su objetivo hacia la forma humana, "Creo que el género y la sexualidad son fluidos", nos dijo por teléfono desde su estudio. "Las personas no somos exclusivamente una cosa o la otra en nuestros rasgos y características, así que decidí hacer un libro de desnudos que resultara más contemporáneo, que estuviera realizado de una forma menos binaria. Me daba la sensación de que muchos libros de desnudos incluyen hombres muy masculinos y mujeres muy femeninas. Yo quería examinar todo el espectro".

Le llevó dos meses fotografiar una variedad de modelos que encontró a través de amigos, en Instagram y a través de la primera agencia de modelos transgénero de L.A., Slay Models. "No paraba de conocer gente nueva muy cool que quería incluir en el libro", explicó. "Me daba la sensación de que el libro podría continuar hasta el infinito, así que tuve que terminar con un número arbitrario y fue el 23".

En el libro aparece la modelo trans Arisce Wanzer, miembro del reparto de Strut, el programa sobre moda transgénero de la cadena de televisión Oxygen. "Una de las mejores partes de crear este libro fue hablar con personas trans sobre su condición de trans", indicó West. "Largas conversaciones sobre trabajar como modelos trans, su vida y sus experiencias".

Wanzer también escribió uno de los ensayos del prólogo del libro, detallando su propia experiencia como modelo. "Cuando me aplauden por mi valentía al haber hecho pública mi condición y mostrarme abierta en torno a mi identidad de género, siento vergüenza por la humanidad", escribe. "Vivimos en un mundo donde las personas prefieren recibir un beso y una mentira en lugar de una bofetada con la verdad. Bueno, pues yo soy la verdad mirándote directamente a la cara. Todo lo que has aprendido o visto como 'normal' sobre los hombres y las mujeres es absolutamente erróneo. El género es un espectro que no puede explicarse con colores pastel o genitales".

West también fotografió al modelo y estrella porno transgénero James Darling, que fue una de las primeras estrellas porno trans (hizo su aparición en la industria en 2009). Darling, antiguo trabajador sexual, entró en la industria para representar los cuerpos trans en un entorno erótico y sus fotos en este libro transmiten unas vibraciones similares. También aparece en el libro Ryan Cassata, cantante y compositor que ha sido muy abierto acerca de su condición de trans y ha ofrecido charlas en institutos de todo Estados Unidos sobre salir del armario, la cirugía de reasignación de sexo y el bullying.

Algunos modelos son figuras recurrentes en las series de West, como Christopher Zeischegg. Antiguo actor porno cuyo nombre artístico era Danny Wylde, Zeischegg se enamoró de West en una sesión de fotos para su serie Fluids y desde entonces es su novio. "Había momentos en nuestras conversaciones que parecían sacados de una película donde el deseo consigue satisfacerse y, de algún modo, parecía demasiado bueno para ser verdad", escribe Zeischegg en la introducción del libro. "Estaba completamente enamorado de su trabajo y del modo en que hablaba de él".

Para West, era más fácil fotografiar a estrellas del porno porque se sentían más cómodos desnudos en su estudio, que está lleno de geles de colores y luces que aportan un efecto de neón hiper realista a sus fotos. "También me gustan las emociones auténticas en entornos artificiales, todo acaba entrelazado y encajando", dijo West. "Gran parte de mi trabajo tiene que ver con la intimidad y la vulnerabilidad".

West también fotografió a la estrella del porno Janice Griffith, que acaparó la atención de los medios cuando se rompió un pie durante una sesión de fotos para la revista Hustler hace algunos años y la publicación se negó a correr con los gastos médicos. Griffith es una gran crítica de las categorías racistas de la industria del porno ―la industria la ha clasificado bajo las categorías de latina, asiática y mulata― y no apoya el modo en que la raza se emplea como fetiche en el porno (ella es indo-guyanesa y blanca). La estrella del porno jamaicano-norteamericana Kira Noir, que es abiertamente bisexual, también aparece fotografiada en el libro.

Los retratos que West hace de Noir la muestran bajo una luz en cierto modo andrógina de forma totalmente intencionada. "La androginia surge cuando no puedes distinguir lo femenino de lo masculino y creo que esta idea prevalece en todo el libro", afirmó West. "No creo que este libro vaya a resolver los problemas de la sociedad con el género y la sexualidad, solo quería ofrecer retratos más inclusivos de la sexualidad moderna, [cosa que] muchos libros de fotografía no están haciendo".

@maggiewest

Recomendados


Texto Nadja Sayej