Publicidad

las íntimas fotografías que han convertido a ryan mcginley en leyenda

A modo de anticipo a 'The Kids Were All Right' —su próxima retrospectiva sobre los primeros años de su carrera—, Ryan McGinley selecciona ocho fotografías de especial importancia para él.

por Adam Lehrer
|
06 Febrero 2017, 8:35am

En la primera retrospectiva de la carrera de Ryan McGinley, The Kids Were All Right, se expondrán las fotografías que realizó entre 1998 y 2003, así como 1.500 polaroids nunca antes expuestas que también realizó durante el mismo período. Muchas de las imágenes en la exposición aparecieron originalmente en el libro publicado por el propio fotógrafo, The Kids Are All Right, que capturó el círculo artístico de McGinley (Dash Snow, Dan Colen, Agathe Snow), artistas del grafiti (Earsnot) y otros creativos retratados en su glorioso hedonismo y que formaron parte de su exposición de 2003 en el museo Whitney (a los 25 años). 

Mientras los antecesores de McGinley como Nan Goldin y Larry Clark hacían imágenes bañadas de una agradable oscuridad, McGinley se deleita en la alegría del momento. "Yo era mucho más alegre y aventurero", dice. No importa hasta qué punto están hechos polvo sus modelos en estas fotografías, siempre emanan la exuberancia gozosa de la libertad y la juventud. El arte inicial de McGinley gira en torno a la naturalidad y sencillez, y a medida que la escena se hacía más intensa y las adicciones de amigos como Dash empeoraron, McGinley fue haciendo una transición cada vez mayor al trabajo de estudio, aunque él dice que la evolución se debió al éxito inmediato que obtuvo después de la exposición en el Whitney. 

Le encanta la idea de que su trabajo comparta cierta temática con las películas de Paul Thomas Anderson; ambos artistas abordan la creación de la familia y toda la alegría, la experiencia compartida y el psicodrama que resulta de ello. "Fue antes de internet, así que yo era uno de los pocos que hacían fotos", dice McGinley. "Realmente creo que [mis amigos y yo] nos atraemos magnéticamente unos a otros por razones específicas y por nuestras caóticas familias. Llegué a Nueva York y pude formar una tribu y rehacerme a mí mismo. Quería entrar en acción".

McGinley selecciona para i-D ocho fotografías de la exposición especialmente importantes para él y explica lo que recuerda acerca del momento en que las realizó.

Dash (Puente de Manhattan, 2000)
"Este es Dash en el puente de Manhattan. Era el tipo de persona que sacaba la cabeza por la ventanilla en medio del puente para pintar algo y yo era el tipo de fotógrafo que sacaba la cabeza por el otro lado para documentarlo. Me encanta porque es muy del rollo Nueva York".

Sam (Zona cero, 2001)
"Fuimos a la Zona Cero para ver si podíamos ayudar y, de hecho, esta foto fue tomada al amanecer, pero la nube de humo era tan densa por la caída de las torres que parece una foto nocturna. Este chico lleva una camiseta tapándole el rostro porque resultaba difícil respirar. Era un panorama devastador. Llamé a Jack Walls y le dije: "Las torres se han derrumbado", y él respondió "lo sé". Luego dijo: "Tienes que salir del centro de la ciudad". Yo dije: "Voy a ir a fotografiarlo todo". Y él me respondió: "Pues claro que irás".

Jack (Lectura de poesía, 1999)
"Conocí a Jack Walls en una fiesta en su enorme loft junto al Madison Square Garden. Había un libro de Mapplethorpe y Jack se presentó y le dije: 'Estoy estudiando a este tipo en clase'. Pase un par de páginas y ¡él estaba ahí! Rápidamente nos hicimos amigos. Solíamos ir a un bar en Avenue A, la Cherry Tavern, con todos los artistas del grafiti y luego íbamos al bar gay que estaba al lado, el I.C. Ahí había chicos y alcohol. Los domingos celebraban lecturas de poesía y Jack leía sus poemas. En ese momento, Jack era conocido por ser el novio de Mapplethorpe, pero no se consideraba a sí mismo un artista. Pienso que haberme visto montar una exposición en el Whitney le inspiró. Ahora es un pintor y un poeta asombroso".

Dan (Ojo ensangrentado, 2002)
"Una noche de fiesta, Dan [Colen] dijo que iba a por más cervezas. Eran alrededor de las 3:45 de la mañana y tardó como una hora y media en volver. Dijo que seis polacos como de sesenta años le habían golpeado. ¿Sabes que a veces el tipo más alto es el que llama más la atención de la gente y todos siempre se quieren pelear con él? Pues ese era Dan".

SACE (2000)
"Dash Snow fue uno de los líderes del grupo de grafiteros IRAK y solía escribir 'SACER' o 'SACE' en las paredes. Me identifiqué con la naturaleza compulsiva del grafiti y me encantaba lo obsesivo que era Dash con respecto a los grafitis. Uno de los recuerdos más hermosos que tengo de él es que cada vez que fumaba un cigarrillo, inconscientemente escribía su firma en el aire con el humo. Hay un restaurante de sushi en Avenue A que era nuestro lugar de encuentro. Recientemente estuve ahí con mi novio, miré la mesa y vi la firma 'SACER' grabada en ella. Es bueno saber que alguien que ya se ha ido aún te puede decir: 'Hey, qué pasa cabrón'. Veo las firmas de SACER todo el tiempo".

Ryan (Sangre, 1999)
"Supongo que debido a la cuestión gay pensábamos: 'Si alguien nos da algún problema por ser gais le daremos una paliza'. Una noche, en la calle, unos bravucones pretenciosos estaban haciendo comentarios homófobos, así que la sangre que se ve en mi cara es por haberle dado un cabezazo a uno de ellos, no es mi sangre. De regreso a casa no moríamos de risa, porque no creo que esa gente se esperara que unos chicos gais les dieran una paliza".

Agathe y Dash (Cuero negro, 2002)
"Agathe y Dash fue la primera pareja que realmente me dejó entrar en su vida amorosa privada y eso fue genial para mí. Su relación era muy abierta conmigo y les encantaba que les hiciera fotos haciendo el amor y fotos del amor que se tenían uno al otro. Era muy agradable que alguien confiara tanto en mí como para dejarme entrar en ese espacio. Fue una de las razones por las que empecé a gravitar hacia la fotografía de desnudos".

Náuseas (2002)
"Hice esta serie bebiendo sirope de ipecacuana para vomitar frente a la cámara. Por aquel entonces agnès b. era una importante mecenas para mí y quería que una foto mía apareciera en una de sus camisetas. La idea no me gustaba, pero Dan me dijo: 'Dale la foto en la que estás vomitando, la camiseta se convertirá en una obra de arte y nadie la usará jamás". Fue divertido porque diseñó la camiseta con corte de estilo marinero francés: mangas largas y cuello redondo. Fue muy raro. Cuando la vimos, pensamos: '¿Qué cojones es esta camiseta?'. Fue divertido ver a las celebridades usando esta camiseta de corte francés con mi imagen vomitando".

'The Kids Were All Right' se expondrá en el MCA de Denver del 11 de febrero al 20 de agosto de 2017.

Recomendados


Texto Adam Lehrer
Fotografía Ryan McGinley

Tagged:
Entrevistas
arte
Cultura
Ryan McGinley
the kids were all right
adam lehrer