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¿Qué pasa con Tim Burton?

¿Ha recuperado la forma con ‘Big Eyes’?

por i-D Team
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09 Febrero 2015, 1:43pm

¿Qué decir de Tim Burton que no se haya dicho ya? Estamos ante uno de los cineastas más idolatrados del mundo, con un estilo siempre sujeto a juicio y una alargada sombra proyectada por sus primeros trabajos. Es verdad. Es verdad que sus últimas creaciones apenas resisten las comparaciones con las primeras obras ácidas y -solo en apariencia- ingenuas que enamoraron a la crítica a finales de los 90. 

Pese a que sus películas nunca han sido grandes recaudadoras (a excepción de Alicia en el País de las Maravillas, que le hizo entrar en el ya no tan selecto club de los 1.000 millones), ha conseguido hacerse un hueco en la taquilla con cada nueva obra, convirtiendo cada uno de sus estrenos en pequeños grandes acontecimientos. El problema es que muchas veces el público va al cine por si acaso el antiguo Burton hubiera vuelto (La novia cadáver no cuenta) y no por la película en sí.

Estos días es noticia por muchas razones: no solo Winona Ryder ha anunciado su aparición en Beetlejuice 2 (¿quién no se muere por verla desde ya?), sino porque acaba de estrenar el biopic sobre el matrimonio Keane, una pareja que pintaba cuadros de niños con grandes ojos (más bien la mujer y no el marido, pero para eso mejor ver la película) y, con un grandioso tráiler nos vendió que había recuperado la forma. ¿Es verdad? Sí y no.

Seamos optimistas: SÍ.

Razón 1: se ha olvidado de Johnny Depp. Admitámoslo, son el dúo más vago del cine reciente. Llevan haciendo lo mismo (misma película, misma actuación) desde hace casi quince años.

Razón 2: ha dejado el rollo darks atrás. Sí, es su seña de identidad, pero en las últimas películas la introducía de manera forzada. Hay que tener en cuenta una cosa: el estilo se tiene, no se impone. Tim Burton lo tiene, pero su obsesión por seguir siendo fiel a sí mismo le ha convertido en una copia desmejorada de lo que una vez fue. Si bien ha mantenido el toque kitsch y pastel marca de la casa, la verdad es que nunca habíamos visto una película suya íntegramente este tono (ni siquiera Big Fish).

Razón 3: adiós temas estrambóticos y adaptaciones insulsas; hola biopic de personajes extravagantes e intrigantes. Muchas veían la propuesta de Big Eyes con 'buenos ojos' (ejem...), y no hablamos solo de Emma Stone. Confiaban en un Ed Wood 2, y eso nos daba esperanza a todos.

Razón 4: Amy Adams. Siguiente.

Todo indicaba que iba a ser una gran película, y los críticos y el público ya proclamaban a los cuatro vientos antes de haber visto la película: "¡Extra, extra! ¡Tim Burton ha vuelto!". Pero ni ha convencido a la crítica ni ha convencido al público. 

Aquí van las razones para el NO:

Razón 1: Christoph Waltz. Christoph Waltz no es Johnny Depp. Tim Burton no es Tarantino. El actor austríaco se mueve como pez en el agua bajo la dirección del director de Knoxville. Histriónico, pero sin pasarse. ¿Cuál es el problema? Precisamente ése, el histrionismo contenido. Christoph Waltz nos deslumbró en Malditos Bastardos, y supo mantenerse con Django Desencadenado hasta que el que se desencadenó (a mal) fue él en Un dios salvaje de Polanski. En Big Eyes Tm Burton le ha dado carta blanca, algo que daña mucho a la película, con una interpretación que bien podría ser Al Pacino bajo una sobredosis de anfetaminas.

Razón 2: guión. Pese a que la primera mitad de la película nos mantiene más o menos intrigados, los personajes se van desdibujando con el paso del tiempo, tomando decisiones o justificándolas porque sí, sin ningún tipo de evolución lógica. Sí, es un biopic. Pero también es una película.

Razón 3: confusión de género cinematográfico. Si algo ha sabido hacer bien a lo largo de su carrera es mezclar humor, drama y terror y equilibrarlo todo por igual (Sleepy Hollow es el ejemplo más claro). En Big Eyes todo es un pastiche de situaciones masticadas pero no digeridas. Las esceja dramáticas no llegan a serlo, y las más tensas solo dan risa. Las escenas cómicas… esto… Christoph Waltz.

Tanto para fans del sí como del no, lo que está claro es que nos queda Tim Burton para rato. Además de la secuela de Beetlejuice está preparando la cinta Miss Peregrine. Puede que nunca vuelva a haber otro Eduardo Manostijeras, pero estamos seguros (y esperanzados) de que a Mr. Burton todavía le quedan muchos tesoros por descubrirnos. 

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Texto Juan Arcones

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