un viaje en autoestop capturando la enigmática belleza de islandia

'Iceland Diary' es un proyecto improvisado sobre la vida y la juventud de la remota isla.

por Raquel Zas
|
22 Junio 2017, 8:20am

Todo el que va a Islandia queda hipnotizado con ese lugar. En un mundo globalizado como en el que vivimos, es difícil encontrar un lugar remoto que de esa sensación de atemporalidad, de páramo extraterrestre. Mucho se ha hablado del carácter de la población, de los mínimos índices de criminalidad que se registran en el país y de sus paisajes salvajes, donde muchos lugares ni siquiera tienen caminos surcados para llegar. Puede que sea por eso que la fotógrafa Irene Moray regresase para pasar dos meses haciendo autoestop alrededor de la isla, y que la realizadora Nur Casadevall se uniese a la aventura contagiada por su entusiasmo. 

Y como no podía ser de otra manera, cuando se juntan dos mente creativas en un viaje a una tierra desconocida, no pueden resistir la tentación de documentarlo todo. Así nació Iceland Diary, un bonito proyecto sin más pretensiones que la de retratar todo lo que allí vivieron. Días antes del viaje, Nur se dedicó a buscar por Instagram gente de allí. "Nur estaba interesada en la escena joven de Reykjavík y contactó con Daniel [uno de los protagonistas] por Instagram. Quedamos con él para tomar un café y fueron llegando sus amigos. Cuando nos llevaron a su estudio y organizaron una fiesta allí, Nur y yo nos mirábamos con los ojos como platos, no nos lo podíamos creer. Estábamos en medio del meollo por pura casualidad", nos cuenta Irene. 

El resultado, una serie de enigmáticas fotos de la mano del objetivo de Irene y un vídeo realizado por Nur con tintes noventeros que bien puede recordar a los videodiarios de Jonas Mekas. Su única intención, empaparse de la juventud islandesa y capturar su espíritu. "Son unos chicos extremadamente sensibles, creativos, y su grupo de amigos es muy potente, tienen un local que comparten con toda su pandilla (unas 30 personas). Les encanta la música y los tatuajes. Parecía una película de los 90", recuerda Nur. 

"Islandia es un país precioso con gente absolutamente amable, hospitalaria y abierta. Por desgracia el turismo masivo está causando estragos allí.
Creo que la juventud islandesa se siente un poco atrapada. Les gusta su país, pero hay tan poca gente que muchos comentan a menudo que tendrán que marcharse para poder cumplir sus sueños", afirma Irene. 

En el vídeo se puede percibir cómo los chicos parecen vivir en una burbuja ajena a todo lo que les rodea, inmersos en la globalizada Reykjavík, apenas conscientes de las maravillas de un país que a nosotros nos resulta exótico. "Realmente el shock que tuve es ver que los jóvenes de allí no están tan conectados como me imaginaba con todo aquello. En mi vídeo al final de todo vemos el interior del local dónde se reúnen todos los amigos y fuera esta sucediendo una aurora boreal....para mí esto fue increíble. Para ellos es algo normal que ni se fijan, están inmersos en su mundo, no salen mucho de su ciudad", explica Nur. 

Iceland Diary capta a la perfección la esencia del paisaje del país en contraposición con la idiosincrasia de sus ciudadanos y es, además, un ejemplo de que los proyectos improvisados pueden acabar convirtiéndose en preciosos retratos de la realidad. 

Recomendados


Texto Raquel Zas
Imágenes Irene Moray

Tagged:
ICELAND
video
Fotografia
arte