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un delirante recorrido por las subculturas más icónicas se da cita en madrid

Mirena Ossorno

Durante la Noche de los Libros, El Imparcial acoge 'A B Y S S': un recorrido por los movimientos sociales más subversivos de las últimas décadas.

Desde 2005, Madrid dedica la noche del 20 de abril a los libros, llenando la ciudad de actividades y eventos relacionados con el mundo literario y editorial. Por segundo año consecutivo, la librería de El Imparcial participa en esta jornada nocturna acogiendo la exposición A B Y S S. Comisariada por Rocío Madrid y con la colaboración especial de la biblioteca del CA2M, la exposición traza un recorrido —sin cronologías y de procedencia internacional— compuesto por publicaciones sobre los movimientos sociales más indómitos e insurrectos de los últimos 70 años.

"La idea es que A B Y S S comunique a todo el que entre por la puerta, para bien y para mal. Que sea un recorrido donde distintas generaciones puedan verse identificadas en las imágenes e historias y encuentren en el 'libro' dentro de sus distintas formas —fanzines, pósteres, fotolibros, audiovisual…—; un recurso bello a la vez que didáctico", asegura Rocío.

Si a través de la obra de Benito Pérez Galdós (el homenajeado de este año) podemos entender la sociedad y el Madrid de finales del S.XIX, las fotografías de Miguel Trillo o Alejandría Cinque (quien estará dando una charla durante la exposición) cumplen la misma función en la actualidad. Las subculturas han pasado de ser movimientos marginales a estar totalmente integradas en nuestro imaginario colectivo, han mutado en cultura y, sobre todo, en moda. Como bien nos explica Cinque: "Todo lo que ocurre en el 'under' es realmente lo que nos construye culturalmente. Los discursos que se generan fuera de las normas institucionales y académicas son muchísimo más vanguardistas y representan realmente lo contemporáneo de la juventud que los atraviesa".

Lo que un día fue dogma para muchos jóvenes pertenecientes a las distintas tribus urbanas, hoy es una tendencia llevada por alguien que probablemente desconozca su procedencia. Por suerte, quedan todos los libros, fanzines y demás publicaciones que recogen la historia que estos flujos sociales dejan: retratos de distintas épocas que nos relatan viajes a los abismos de la noche, de la calle y lo clandestino, rozando los límites del comportamiento humano. "Maneras de vivir" que cantaba la banda Leño.

En lugar de dejarnos llevar por la nostalgia, lo que el tiempo nos aporta es un mejor entendimiento de lo vivido. Rocío explica muy bien ese sentimiento: "Las redes son una herramienta imprescindible en mi trabajo y vida, pero sí que tengo arraigado ese sentimiento de melancolía hacia el pasado. Me tocó de pleno el cambio analógico-digital y noto muchos vacíos en los nuevos códigos y formas debido a la rapidez con la que va todo. No paran de surgir nuevos movimientos, sublimes en cuanto a ideología y forma, pero al haber tal cantidad y ser todo tan inmediato, no da tiempo a que permeen en la sociedad. Al final, este ritmo los convierte en construcciones frívolas, que, por muy irreverentes que parezcan, siempre conducen a lo mismo: consumir y seguir pendiente a las redes".

La contracultura no es algo exclusivo de la juventud y retrospectivas como esta lo demuestran. Tampoco es un producto para ser consumido al final de tu tediosa jornada laboral; es una filosofía de vida que te anima a estar despierto. Que la memoria de lo vivido nos ayude a no perder las libertades ganadas y poder seguir evolucionando. Imprescindible exposición.