'las kardashian' cumple 10 años y celebramos sus grandes éxitos

La verdadera historia de la familia más famosa del planeta Tierra.

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07 Septiembre 2017, 7:31am

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

En octubre se cumplirán diez años del estreno de Las Kardashian, una fecha que nadie va a dejar que olvidemos. El otro día, el clan Kardashian-Jenner apareció en la portada de The Hollywood Reporter repasando el camino que las llevó desde la " sex tape" de Kim Kardashian West de 2007 hasta convertirse en una marca/fenómeno cultural con un valor de miles de millones de dólares.

"Hay momentos en que resulta difícil dejar que aparezca algo porque nos hace ser vulnerables y nos expone emocionalmente a un nivel más profundo, de modo que hay cosas difíciles de compartir", confiesa Kris Jenner. "Siempre pienso que quizá deberíamos dejar fuera tal cosa, o que tal otra es demasiado íntima... Pero luego lo pienso y digo no, esto es lo que la gente que lleva viéndonos desde el primer día merece ver por algún motivo u otro. Firmamos el contrato para esto".

"Esto", por supuesto, es una palabra cargada de sentido. A lo largo de la última década, las Kardashian-Jenner han pasado de ser aspirantes a celebridades a reinas de su propio imperio, siendo Kim la que ha llegado más lejos después de una breve carrera limpiando armarios de celebridades. Con la " sex tape" de Kim como cimiento sobre el que se construiría su dinastía como celebridades, la autodesignada gestora de la familia Kris empleó el modelo de Paris Hilton (One Night in Paris es, después de todo, un momento fundamental de nuestra cultura) y no nos olvidemos de que fue inicialmente Brody Jenner quien iba a erigirse como guardián de la familia con su participación en The Hills.

Esta última década ha demostrado ser una montaña rusa para las estrellas de lo que llegaría a convertirse en el reality más longevo de la televisión, desde los humildes inicios como estilista de Lindsay Lohan (Kim), hasta trabajar como dependientas (Kim, Khloe y Kourtney) y ser incluida en la lista de personas más influyentes de 2015 en la revista Time (Kim nuevamente), o provocar la ira de Sharon Osbourne (Kylie y Kendall esta vez). Aquí celebramos algunos de los grandes éxitos de la familia.

Cuando Kim se subió (más o menos) al tren del feminismo
El verano pasado, Kim Kardashian escribió y publicó un ensayo explicando lo poco feminista que era. "Para mí, feminista es alguien que defiende los derechos y libertados civiles y sociales de todas las personas, independientemente de su género; cualquiera que piense que las mujeres deberían tener las mismas opciones y oportunidades que los hombres en lo que respecta a la educación y el empleo, sus cuerpos y sus estilos de vida", escribió. "¡Por supuesto que yo quiero todas esas cosas! Yo defiendo el empoderamiento y la elevación de las mujeres".

Entonces continuó explicando que es contraria a las etiquetas y que, "a fin de cuentas, nadie debería sentirse presionado para colgarse ninguna etiqueta solo porque crea en determinadas cosas y defienda determinados valores o ideales".

Esto, más o menos, suena justo. Pero al mismo tiempo, Kim empleó su ensayo para impulsar su propia agenda feminista (véase: la importancia de la igualdad, de ganar su propio dinero y de luchar por los derechos de las mujeres), lo cual, combinado con su uso de los selfies como herramienta de liberación, enviaba el mensaje de que, o bien Kardashian-West no entendía qué es el feminismo, o bien que sabía que no comprometerse con esa etiqueta lograría que acaparara todavía más atención.

Sea como fuere, consiguió una tonelada de mierda. Básicamente la volvió a liar en internet: durante los días siguientes se publicaron incontables artículos sobre si era feminista o no, o sobre si las feministas podían/deberían arremeter contra ella (en determinado momento, incluso Annie Lennox y Piers Morgan hablaron sobre ella).

Esto es indicativo no solo de nuestra desesperación por estar en la misma línea que figuras populares con determinadas tendencias sociales y políticas, sino también de la comprensión por parte de Kim de cómo funciona el ciclo cultural. Si se hubiera declarado feminista seguramente habría recibido multitud de alabanzas antes de que otra cosa le robara el protagonismo. Pero al no hacerlo ―a pesar de suscribirse a los ideales feministas―, consiguió todavía más publicidad.

El ascenso de la carrera como modelo de Kendall
Los fans del reality saben muy bien que Kendall lleva queriendo ser modelo desde que tenía 14 años, así que su ascenso en la profesión ha sido tan documentado como cuestionado. En 2015, se reveló que Kendall presuntamente había sufrido bullying por parte de las modelos más veteranas, mientras que en una entrevista en 2014, afirmó que su nombre había supuesto un obstáculo en su carrera (Janice Dickinson ha llegado a decir que aunque Jenner es "adorable", no es ninguna supermodelo).

Sin embargo, ese mismo año se anunció que Kendall sería el nuevo rostro de Estee Lauder y se la animó a que desvelara la verdadera historia en sus redes sociales, que acabaron obteniendo más de un millón de likes. ¿Dónde está el origen de la historia de KJ como supermodelo? En 2015, Kendall publicó el post de Instagram más popular de la historia, demostrando que su viabilidad comercial podría atraer a las jóvenes e impresionables fans hacia el mundo de la alta costura.

Afrontémoslo, Kendall nunca ha provocado ningún drama, nunca ha alzado la voz, nunca se ha rebelado. Y esto la hace maleable: un lienzo en blanco que los diseñadores pueden utilizar a su antojo mientras cuentan con que sus seguidores en las redes sociales se verán debidamente influenciados.

Pero he aquí el inconveniente: aunque la conexión de Kendall con las redes sociales la ha ayudado a alzarse lo suficiente como para justificar que sea protagonista de campañas importantes pocos años después de haber iniciado su carrera, su poca disposición a abrazar una personalidad real la ha llevado por el camino de tomar decisiones horriblemente malas. Un ejemplo: su campaña para Pepsi que incorporaba el movimiento Black Lives Matter [Las vidas de las personas negras importan] y tras la que no supo siquiera responder públicamente a los comentarios negativos. A final de cuentas, no mostrar ninguna personalidad le pasó factura.

Han convertido las marcas en su estilo de vida
En 2014, Kim Kardashian cantó las alabanzas del "estrechamiento de cintura" de mano del controvertido corsé Hourglass Angel Waist Trainer, convirtiendo el anuncio que hizo para la marca en tan solo una parte de sus ingresos finales de de aquel año (unos 53 millones de dólares).

La cuestión es que, a lo largo de la última década, la filosofía de las Kardashian-Jenner consistente en sacar beneficios de su estilo de vida no es ningún juego: las hermanas han promocionado el té para eliminar toxinas, el tratamiento para la piel de Manuka Doctor, el tratamiento facial a base de sangre y el tequila, siendo todos esos productos inequívocamente simples y aburridos, pero también un reflejo de su estilo de vida.

En los últimos años hemos visto cómo Kim, Khloe, Kourtney y Kylie cultivaban un tipo de cuerpo muy específico (cintura diminuta, pecho y trasero grandes) que ha animado a sus seguidoras a hacer lo mismo. De hecho, también podría decirse que fueron ellas quienes dieron paso a la era de una forma femenina "aceptable" completamente nueva, todo un logro en sí mismo, especialmente porque se están apropiando completamente de la figura de las mujeres negras.

Pero también merece la pena mencionar que incluso esa apropiación se basa en herramientas y estilos de vida específicos que esperan que adopten sus seguidores: un corsé para la cintura, un té para eliminar toxinas, equipamiento de fitness... La familia ha creado un negocio multimillonario que se asienta sobre sus propias normas, creadas apropiándose de otras, que podrían parecer una coincidencia (o simplemente un buen negocio) si no les hubieran reprochado repetidamente que se han apropiado y han sacado beneficio de cualquier cosa, desde los estándares de belleza negra hasta la creatividad de la comunidad de color, durante casi la totalidad del tiempo que llevan en antena.

La actriz Amandla Stenberg llamó la atención sobre este hecho con motivo de una foto de Kylie en Instagram de 2016 en la que llevaba trenzas africanas: "Cuando te apropias de los rasgos y la cultura africanos pero no utilizas tu posición de poder para ayudar a los afroamericanos dirigiendo la atención hacia tus pelucas en lugar de hacia la brutalidad policial o el racismo".

Y eso ahonda en la idea de que las Kardashian-Jenner saben exactamente cómo son percibidas, pero han elegido ignorar las importantes críticas que se dirigen hacia ellas para seguir ganando dinero. Después de todo, en un momento tan reciente como el pasado mes de junio, Kylie y Kendall decidieron lanzar una línea de camisetas "irónicas" con rostros de artistas de hip hop ya fallecidos, mientras que el mismo mes la línea de prendas vaqueras de Khloe, Good American, fue acusada de robar los diseños de Destiney Bleu.

Y aunque podría parecer difícil suponer que promocionar el tequila está al mismo nivel que la apropiación cultural, es importante recordar el control que tienen las Kardashian-Jenner sobre su imperio. En determinado momento, gracias a su creciente influencia, el estilo de vida de las hermanas se fue convirtiendo en oportunidades de patrocinio. Pero entonces cambiaron de estrategia y optaron por anunciar productos que se adecuaran más a ellas.

Kim bebe té en KUWTK. La familia llevó merchandising de Pablo durante la gira de Kanye y el lanzamiento de sus productos. Hicieron que la funda Lumee se volviera mainstream. Quiero decir que todo lo que han promocionado son cosas que también defienden.

Pasaron de la esfera de celebridades cutres a definir la cultura popular
El trabajo y esfuerzo que invirtieron las Kardashian-Jenner en elevarse a sí mismas no debería ser un misterio: su ética de trabajo está en una liga aparte y se pone de manifiesto en su contenido patrocinado, sus libros y sus líneas de maquillaje.

También puedes seguirlo a pies juntillas a través de las protagonistas de Kim Kardashian Hollywood, la app que logró facturar más de 100 millones de dólares en los meses posteriores a su lanzamiento. En ella, los avatares empiezan trabajando como asistentes de ventas en las boutiques Kardashian antes de evolucionar y convertirse en las personas más poderosas y famosas del mundo.

Cosa realmente difícil, porque los personajes de Kim pasan incontables horas y gastan montones de dólares asistiendo a eventos, yendo de compras para asistir a los eventos y cambiando cualquier posesión imaginable (desde muebles hasta novios), mientras intentan parecer buenas personas ante la prensa y alinearse con poderosas figuras públicas como Anna Wintour. Si no entras en "el juego" te costará la simpatía del público, la adulación, la influencia, tu dinero y un divorcio, mientras pagas dinero extra para que las ventas vinculadas con Balmain garanticen tu influencia y relevancia dentro de la industria (a pesar de que tendrás que trabajar muchísimo más duro para volver a ganar ese dinero).

Dado que las Kardashian-Jenner en la vida real tardaron casi una década en alcanzar una mejor posición ―pasar de los clubes nocturnos a las alfombras rojas de las entregas de premios y después a la Met Gala―, su "mejora" ha sido muy lenta. No ha parecido el resultado de una sobreexposición anecdótica de un solo día, sino la consecuencia de avanzar centímetro a centímetro hacia la permanencia y conseguir afianzarla.

Puede parecer que su forma de pensar es lo que todos deseamos en nuestra vida (aunque yo preferiría morirme antes que pasar más de dos o tres minutos en un club nocturno). Ellas personifican el Sueño Americano, cosa que también ha cambiado el rumbo de nuestra conversación.

En lugar de nuestra tendencia a hablar de las estrellas de los realities con desdén, hemos llegado a observar a esta familia con reverencia, reconocemos su impacto, su ética de trabajo y lo lejos que han llegado, porque su evolución no ha sido repentina y eso sugiere que los demás podríamos ser capaces de lograr lo mismo.

Por eso no pueden ser celebridades cutres, porque son las que más se parecen al resto de nosotros. Y eso es el mayor mito que han creado hasta ahora.