Lucky wears Bandana vintage. Bracelets (worn throughout) Luis Morais.

lucky blue es el modelo más famoso del mundo

Muchos piensan que ha salido de la nada hace menos de un año, pero la carrera del modelo lleva en ascenso desde que le descubrieron a los 12 años…

por Tish Weinstock y i-D Staff
|
25 Noviembre 2015, 9:20am

Lucky wears Bandana vintage. Bracelets (worn throughout) Luis Morais.

Síguenos en Facebook para estar al día de todas las noticias de moda y cultura joven

 Camiseta Bess NYC. Sombrero del estilista.

 Camiseta Bess NYC. Vaqueros Calvin Klein Jeans. Zapatillas Converse. 

Jersey The Elder Statesman. 

Camiseta vintage del estilista.

"No entiendo por qué le gusto tanto a la gente", asegura Lucky Blue Smith frunciendo sus cejas perfectas. Con una altura de 1,90 m, ojos azules como el océano, el pelo tan blanco como la nieve y un rostro que recibe cientos de miles de 'me gusta', ¿quién no se enamoraría de esta superestrella de 17 años que pasa su tiempo libre achuchando animalitos y diciendo cosas como: "lo más bonito de una chica es su personalidad"? Hasta su ropa es ideal para tenerle como novio.

Nacido en el seno de una familia repleto de gente atractiva y tan exótica como sus nombres (su padre se llama Dallon, su madre Sheridan y sus hermanas Starlie Cheyenne, Daisy Clementine y Pyper America), Lucky pasó su infancia en Salt Lake City hojeando revistas de surf y persiguiendo el sol en su skate.

De niño, con sus largas y delgadas extremidades y sus dientes enormes, Lucky estaba muy lejos de ser el sueño adolescente que es hoy en día, pero tras salir de crisálida de la pubertad, se transformó en una de las criaturas más hermosas de Internet.

Algo que Alexis Borges, jefe de Next Model Management en Los Ángeles, debió haber visto en su bola de cristal cuando descubrió a un Lucky de 10 años rondando por Utah con su hermana mayor Daisy. Dos años después, la familia Smith al completo había sido fichada por Next, y partieron hacia las colinas de Hollywood, la tierra donde los sueños se hacen realidad.

A día de hoy, Lucky Blue Smith es un fenómeno de la moda. "Mi carrera como modelo empezó a los 12 años, pero entonces no me importaba", dice con su característica forma de arrastrar las palabras, que te hace pensar que estás escuchando la voz en off de un anuncio de aftershave de los sesenta.

"Me dijeron: 'Te fichamos. Nos gusta tu look de verdad y creemos que vas a ser grande'. Mi primera sesión fue con Hedi Slimane para la edición japonesa de Vogue y me hicieron una pequeña entrevista o algo así, pero yo ni sabía quién era él. Solo quería ir a la playa. Recordarlo ahora es como: '¡Wow, esa fue tu primera sesión!'", confiesa el modelo.

Desde entonces, Lucky ha acaparado las pasarelas de Versace, Moschino, Marc Jacobs, Dsquared2 y Balmain, aparecido en las páginas de Vogue, Harper's Bazaar, V y Jalouse y ha protagonizado campañas para GAP, Tom Ford, Calvin Klein, Moncler y Tommy Hilfiger (por nombrar solo algunas). Un currículum bastante respetable para un modelo tan joven, pero tampoco es que sea algo fuera de lo común. Entonces, ¿a qué se debe su fama?

Si vemos las propuestas de matrimonio y declaraciones de amor eterno que llenan su Instagram, la respuesta es más que obvia. Aunque sin duda el mundo de la moda ha caído a sus pies, es el universo del fanatismo adolescente -con una población de 1,2 millones que sigue creciendo- el que primero se ha enamorado de Lucky. Autodenominadas 'Lucky Charms', multitudes de chicas histéricas viajan por todo el mundo para encontrarlo: es como una 'beatlemania', pero con el poder de las redes sociales.

Es el James Dean de la generación digital, pero un James Dean que encarna ese sentimiento de estrellato del viejo mundo y ese aire 'cool' de misterio rebelde. Lucky representa una nueva era de las celebrities con pleno acceso, donde sus fans lo saben todo sobre él, incluso su ubicación actual (porque la publica constantemente en Twitter).

Ya sea a través de sus videochats en directo o de uno de sus "encuentros" inesperados con fans, que aparecen como en la escena final de El Perfume (donde el personaje de Ben Whishaw huele tan bien que la gente literalmente lo devora), Lucky nunca está lejos de sus 'charms'.

Mientras celebrities como Cara Delevingne y Kendall Jenner han sido noticia hace poco por sus quejas ante el acoso de los frenéticos fans y paparazzis fisgones, Lucky parece disfrutar de su fama. Justo el otro día una chica intentó meterle la mano en los pantalones y casi ni parpadeó. "Amo a mis fans", dice, mientras se escucha el latido de todas las chicas del mundo.

"Me apoyan mucho y han hecho una inversión emocional en mí. Aún así, lo único malo, es que nunca puede tener novia. "Sí tuve una novia y publiqué una foto de ella, pero luego salió una foto besándonos y mis fans se volvieron locos. De todas formas no quiero novia ahora", confiesa.

¿Alguna vez se siente abrumado por todo ello? "Me gusta ser muy accesible. Significa que la relación entre tú y tus fans es más fuerte y ellos estarán ahí de forma incondicional. Aunque la gente dice que si das mucho de ti, pasarán de pensar '¡Oh vaya, es Lucky!', a decir: 'Ah sí, es Lucky, siempre estamos juntos'", reflexiona.

Entre bastidores, tiene a todo un equipo gestionando hasta el último detalle de sus movimientos: "Al principio, mi agente era muy específica con todo lo que hacía y solo quería que hiciera cosas 'cool'", dice refiriéndose a la única mujer en su vida: Mimi Yapor, su agente en Next Models LA.

Podría dar la sensación de que el meteórico ascenso de Lucky a la fama es parte de un plan cuidadosamente estructurado. Un lanzamiento lentamente planeado con una sesión con Slimane seguido de una campaña navideña con GAP, un color nuevo de pelo, su debut en la pasarela y todo el marketing meticuloso desde entonces.

Su imagen hasta ahora está completamente limpia y nunca habla de su religión (los Smiths son mormones) en sus entrevistas. Sin embargo, eso no quiere decir que Lucky sea una estrella prefabricada que actúa, canta o baila como una marioneta. Pensar eso sería subestimarlo muy erróneamente.

"Hay mucha gente famosa que es vulgar, pero yo no soy vulgar", me cuenta. Lucky no solo tiene el control de su carrera; él sabe exactamente el tipo de estrella que quiere ser. Por ejemplo, lo último ha sido hacerse con el papel protagonista de Love Everlasting, un drama romántico que se estrenará el próximo año. Ahora está trabajando en el álbum de debut de la banda que tiene con sus hermanas, The Atomics.

"¿Quiero ser famoso?" dice, con un brillo especial en sus ojos azules. "Sí, porque me gusta inspirar a la gente. Quiero ser famoso por muchas razones: quiero hacer conciertos en los que las entradas estén agotadas, protagonizar películas increíbles y hacer sesiones de fotos increíbles. Quiero ayudar a la gente a no sentirse insegura y ayudarla a superar cualquier cosa que haga que se sienta insegura. Me mudé de Utah a Los Ángeles sin saber qué iba a pasar y si lograría triunfar. Fue un gran riesgo y quiero demostrar a la gente que, si te arriesgas, todo va a ir bien, incluso si no consigues tu objetivo".

Con el mundo ya a sus pies, Lucky Blue Smith es la prueba viviente de que quien no arriesga, no gana.

@luckybsmith

Recomendados


Texto Tish Weinstock
Fotografía Matt Jones
Estilismo Deborah Watson
Peluquería Italo Gregorio de Bryan Bantry
Maquillaje Maria Seccia para Mariaseccia.com
Modelo Lucky Blue Smith de Next

Tagged:
Editoriales
Μόδα
Tish Weinstock
matt jones
Lucky Blue Smith
entrevistas de moda
deborah watson