el documental sobre los skaters de los que nadie habla

'When earth seems to be light' sigue a una pandilla de 'skaters' por las calles de Tiflis, Georgia, donde la modernidad choca de forma violenta con las ruinas postsoviéticas.

por Anastasiia Fedorova
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09 Marzo 2016, 8:31am

Pocas subculturas han evolucionado hasta volverse tan universales como el skate. En cualquier año, altitud o régimen político, encontramos skaters en todos lados, con sus monopatines, cubiertos de moretones pero con el espíritu libre intacto. 

When Earth Seems to Be Light es un nuevo documental codirigido por Salome Machaidze, Tamuna Karumidze y David Meskhi, que nos muestra la escena de skate en la Georgia contemporánea. El film sigue a la pandilla de skaters por las calles de Tiflis, donde la modernidad y las ruinas de su pasado soviético se cruzan en un choque violento. El sol en Georgia brilla tanto como en California, pero la situación política es mucho más problemática; mientras los skaters practican sus saltos, las calles se llenan de manifestantes que plantan cara a la iglesia y al gobierno conservador.

El documental ya ha ganado el Best First Appearance en el festival IDFA de Ámsterdam, y se está proyectando en diferentes festivales de cine documental en Estanbul, Bergamo, Estocolmo, Bruselas y Sofía, por decir algunos. La obra demuestra una vez más que el skate es algo más que un pasatiempo adolescente, es un intento por luchar y conseguir la libertad.  

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¿Cómo surgió la idea para el film?
Salome:
Descubrimos a los skaters porque David los estaba fotografiando, lo llevaba haciendo desde hace años y trajo de Georgia las fotos en las que se les veían patinando en un hipódromo abandonado. Las imágenes estaban por todas las paredes de nuestra casa, las vi y me di cuenta que teníamos que hacer un documental.

¿Cómo fue trabajar con la pandilla de skaters?
Salome:
Cuando llegué a Georgia para hablar con estos chavales antes de empezar a grabar, me di cuenta de que eran totalmente diferentes a lo que había imaginado. Creí que serían verdaderos punks -porque así eran los skaters de mi infancia- pero es completamente otra generación, ahora hay menos actitud de rebeldía y punk; están relajados, son listos y muy elocuentes.
David: En la película puedes ver cómo se acercan entre ellos y acaban estando muy unidos. 

¿Cómo de estrictos fuisteis con la naturaleza documental de la película? ¿Dirigisteis a los chavales de algún modo o solo los observasteis?
Tamuna:
Los situábamos en una ubicación y luego observábamos lo que sucedía, no les decíamos qué tenían que hacer, esa parte fue muy documental. Por lo general es una mezcla de nuestras ideas y sus acciones, creo.

En el documental aparece el actor y músico francés Lucas Ionesco, que se hizo popular tras su aparición en The Smell of Us de Larry Clark. ¿Cómo acabó con estos skaters de Georgia?
Tamuna:
Le conocíamos de antes, es una persona interesante. Planeamos que apareciera en el documental y justo antes de empezar a rodar le salió lo de la película de Larry Clark. Luego pasó algo durante el rodaje de la película, la dejó y vino directamente a trabajar con nosotros. Para él fue una vía de escape y eso es justo lo que se ve en la película, aparece sin más y empieza a patinar con los chavales, descubre el país mientras se siente perdido.

La dinámica entre Lukas y los chavales de Georgia es muy interesante. Lukas habla mucho de la sensación de libertad, es algo que he escuchado comentar a mucha gente diferente que habla de esa sensación de liberación que los occidentales sienten en los países postsoviéticos.
Tamuna:
Hay una cierta controversia porque todos los chavales creen que la libertad está en el lugar de donde ellos vienen, en París, en Europa, etc. Todos dicen que se quieren ir y él dice que vino a Georgia porque es mejor que París, porque allí todos son libres.
Salome: Para él fue muy extraño porque Georgia es un lugar muy corrupto. Ve el cartel con la cara del presidente y algunos de nosotros podemos pensar, 'oh, le conocemos', y él no podía entender cómo es que conocemos a todo el mundo, a él le parecía que no había tanta estructura como en el oeste.
Tamuna: La falta de estructura te da mucho espacio, por lo menos al principio.
David: Pero allí existen otros problemas.

Está claro que los skaters existen en todas las partes del mundo. ¿Qué hace que estos chavales sean diferentes?
Salome:
Lo que pensé fue que en el Georgia de hoy, las cosas son como en los Estado Unidos de los sesenta, el skate es algo completamente clandestino.
Tamuna: En el oeste todo el mundo tiene un monopatín, es algo de las masas, aquí si te dedicas a practicarlo eres muy especial, si juntas a 20 chavales sienten que forman parte de algo, de una escena.

¿Creéis que vuestra película puede contribuir a la evolución de la escena skate -y la cultura juvenil en general- en Georgia?
David: Todos los skaters de Tiflis aparecen en la película, pero es verdad que no paran de surgir más.
Salome: Lo que me gustó tras el rodaje es que se han vuelto más fuertes y más independientes en su decisión de formar parte de una subcultura. A través de la película se dieron cuenta de que no se trata solo de llevar el pelo largo, se trata también de su mensaje y de cómo influyen sobre los demás. Para Georgia es muy importante tener más jóvenes como éstos.  

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Texto Anastasiia Fedorova 
Fotografía cortesía de David Meskhi