Moschino. Fotografía Mitchell Sams

“una nueva idea de lo masculino y lo femenino”: día uno en la semana de la moda de milán

Moschino, Neil Barrett y Versace cuestionan las normas de la vestimenta condicionada por el género, desdibujan las fronteras y celebran la individualidad.

por Steve Salter
|
15 Enero 2018, 3:12pm

Moschino. Fotografía Mitchell Sams

"Lo que me interesaba era el modo en que la moda masculina y la femenina podían coexistir", explicó Jeremy Scott en el backstage mientras las modelos iban cogiendo vestidos de tul con cola y volantes, se desprendían de sus ajustados monos de PVC y se liberaban de sus lúgubres máscaras. A lo largo de toda su colección pre-otoñal 2018 de moda masculina y femenina para Moschino, Scott desenmarañó, giró y puso a prueba la dualidad de géneros en busca de estimulación y liberación. Mientras la banda sonora de Michel Gaubert repleta de techno latía y martilleaba, el mensaje de Moschino fue que aunque la ropa puede definirnos, es preciso que no nos limite. Toda una oda a los héroes, los amantes y los que consiguen alcanzar sus sueños.

Moschino

Prendas habituales de cualquier hombre de negocios abotonadas hasta arriba recibieron un aire fetish que las doblegó en postura de sumisión. Las fajas se convirtieron en el centro de vestidos negros ajustados. Unos tirantes sostenían el corpiño de una chica enfundada en unas botas de PVC, de aspecto a caballo entre joven sintecho y show-girl. Los trajes a rayas incluyeron paneles abiertos que revelaban parte de piel e invenciones impecables.

“Quería jugar con la idea de mezclar lo masculino y lo femenino de una forma asertivamente subversiva", añadió Scott. Tomó los recursos estilísticos de la ropa masculina, se los presentó a la ropa femenina y jugó con ambos, cortando algunas partes de los trajes clásicos y retirándolas. También incorporó elementos de la ropa femenina ―los tules, los estampados florales y los corsés― antes de mezclarlo y unirlo todo. Los atléticos modelos no parecían menos masculinos por llevar volantes y capas de tul y, entre los latigazos del látex y los collages más pertenecientes al mundo del DIY, el resultado fue un embriagador cóctel de subversión, perversión, sexo y poder.

Moschino

“Todo giraba en torno a cuestionar los estereotipos y proponer algo nuevo, una nueva energía de lo masculino y lo femenino. Hay muchísima gente, muchos amigos desafiando ahora mismo lo binario". Cuando más convincente resultó aquello fue durante el look final, en el que el modelo californiano de género neutro Oslo Grace y la ganadora de RuPaul: Reinas del drag Violet Chachki compartieron un esmoquin conjuntado. “Esto forma parte de la cultura popular. Tienen un lugar, tienen una voz. Esto es la actualidad, el mundo real en el que vivimos y que estamos creando juntos. El mundo coloca etiquetas a la gente pero nosotros podemos eliminarlas y presentarnos como queramos". Pudimos disfrutar de la versión más lúdica, provocadora y potente de Scott.

Moschino

Dado que el desfile comenzó apenas unos minutos después de que la atención de la industria se centrara en las acusaciones contra Bruce Weber y Mario Testino, como se detalla en el artículo de investigación de obligada lectura del New York Times, la íntima relación entre el sexo y la moda nos hizo sentir a todos bastante incómodos. Como debería ser. Pero es preciso compartir las experiencias, escuchar todas las voces, proteger a las personas y realizar cambios auténticos. Sin embargo, Moschino se convirtió en un espacio seguro, sacando a la luz un mundo oculto mientras celebraba un amplio espectro de sexualidades y el poder del sexo consentido. "El sexo forma parte de nuestra naturaleza humana y no hay nada de malo en él, siempre y cuando sea consentido", explicó Scott. "Si la gente es dueña de su propia sexualidad, lo que obtendremos es un poder positivo”.

Neil Barrett

Dejando aparte los fetiches ocultos, Neil Barrett rebuscó en los mismos elementos clásicos del arquetípico vestuario masculino mientras buscaba también reimaginar los uniformes, jugar con el vocabulario de la ropa masculina y explorar un nuevo lenguaje sartorial. Desde el aula hasta la oficina, desde el club hasta el campo de batalla, Barrett cortó, pegó y manipuló símbolos del vestir, combinó códigos y creó nuevos híbridos. Las particulares fronteras de la sastrería, la ropa militar, la ropa deportiva y el streetwear se desdibujaron en el proceso. La inspiración inicial estaba anclada en la mitad de la década de los 90, un momento en que las proporciones y los materiales de la ropa masculina fueron reconfigurados y reimaginados a través de una nueva generación de diseñadores, cambiando el modo en que se vestían los hombres.

Neil Barrett

El mismo Barrett se situó en la vanguardia de este momento y movimiento. Así que, en la temporada otoño/invierno '18, los espejos que forraban el espacio del desfile jugaron con las proporciones y las prendas reinventadas. Se trazaron paralelismos entre la confección militar y la costura de mitad de siglo. Las chaquetas bomber inspiraron prendas de abrigo en forma de crisálida que recordaban en cierto modo a los abrigos ópera, las gabardinas y el corte entallado en la cintura para construir una silueta casi similar a un reloj de arena. Aunque el enfoque de Barrett fue menos abiertamente sexual, formulaba preguntas similares a los uniformes de la masculinidad, que no son más que construcciones sociales.

Versace

Donatella nos invitó a explorar la casa de Versace, pero no se trató de una velada tranquila, porque no dejó de rugir "¡id a lo grande y marchaos a casa!". A pesar de que la familia ha descrito el capítulo de próximo estreno American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace como una obra de pura ficción, la temporada otoño/invierno '18 de Versace nos invitó a mirar por el agujero de la cerradura para observar la realidad de la familia.

Versace

Para Donatella, la casa de moda es un hogar y obtiene inspiración en la intimidad que se esconde tras las puertas cerradas de Versace. Los accesorios se elaboraron a partir de lujosos elementos de interior. Los terciopelos grabados herencia de la marca adornaron clutches, las bolsas de viaje recordaban a cortinas de terciopelo y las pulseras estaban elaboradas a partir de cubiertos. Un sofá estilo Chesterfield de Versace Home renació en forma de ropa de abrigo y accesorios que incluían detalles en forma de botones de sofá sobre cuero y terciopelo. Después de que el épico desfile primavera /verano '18 de ropa femenina celebrara la vida y el legado de Gianni, el desfile de ropa masculina giró completamente en torno a abrazar nuestro Versace, Versace, Versace interior. Con una personalidad que decía "mírame" llevada al siguiente nivel, el mensaje fue: cuestiona las normas, ignora las fronteras y celebra el arte de la individualidad.

Versace

Créditos


Fotografía Mitchell Sams