bella hadid nos enseña cómo llevar lo último de balenciaga

Demna Gvasalia reflexiona sobre autenticidad, el futuro y su proceso creativo para 'The Get Up Stand Up Issue'.

por Dean Kissick
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09 Diciembre 2019, 9:53am

Esta historia apareció originalmente en 'The Get Up Stand Up Issue', de i-D, nº 358, invierno de 2019. Hazte con una copia aquí.

En la temporada de desfiles primavera/verano 2016 de París corrían rumores de que Balenciaga iba a nombrar un nuevo director creativo, pero nadie se esperaba que fuera Demna Gvasalia. Ni tan solo el propio Demna. "Nunca estuve en la lista", recuerda. "Obviamente". Esa misma semana, justo antes de lanzar el anuncio, Demna habló con un periodista sobre Vetements y su enfoque único a la hora de cortar y rehacer la ropa para crear siluetas en su mayoría gigantescas y bastante monstruosas, y sobre lo rápido que la marca —de la que se acaba de separar— se había convertido en un fenómeno.

"Ahora es algo masivo, lo cual es interesante", dijo. "Porque muestra que lo que estamos haciendo le habla a un amplio rango de personas. No creo que este hubiese sido el caso hace 15 años". La popularidad de sus diseños ha crecido exponencialmente desde entonces. En Balenciaga, Demna nos ha dado nuevas tipologías de productos de lujo y prendas cotidianas reinventadas en formas enormes, extrañas y hermosas y, al hacerlo, se ha convertido en el diseñador más influyente de la década. Sus hombros 'oversize' se han convertido en la silueta de la década de 2010. Pero la pregunta sigue siendo: ¿Por qué ahora? Para su última colección primavera/verano 2020, construyó un parlamento; una espiral descendente en terciopelo en el clásico azul de la Unión Europea. Para ambientar la sala, se le encargó a la artista Sissel Tolaas la creación de cuatro aromas que flotaban tras las altas cortinas del set y bajaban desde el techo: sangre, dinero, antiséptico y gasolina. A eso huele el poder. Eso es lo que hace que el mundo gire. La colección se presentó como una reflexión acerca de los magnates del poder, los políticos y los burócratas, y sobre cómo les gusta vestirse para las distintas ocasiones.

En el pasado, Demna se ha comparado a sí mismo con el artista conceptual de principios del siglo XX Marcel Duchamp, quien inventó la idea del 'readymade' (es decir, coger un objeto existente, como un urinario, y exponerlo como una obra de arte). A Demna también le gusta apropiarse de las cosas, solo que sus 'readymades' son personas y formas de vestirse. Para el otoño/invierno '17, organizó un notorio desfile para Vetements basado en los arquetipos de los códigos de vestimenta de la gente común: señoras ricas con pieles, turistas, parisinas, punks, oficinistas, góticos... El desfile fue tanto amado como odiado, alabado y criticado. Ahora ha hecho lo mismo, solo que de una forma más lujosa, para Balenciaga desarmando, estudiando y reinventando los códigos de la vestimenta política.

Bella Hadid in Balenciaga SS20
Bella lleva ropa, joyas y zapatos Balenciaga primavera/verano 2020

El desfile empezó con una serie de hombres viejos deambulando con trajes anchos que llevaban identificaciones VIP y logotipos corporativos de Balenciaga en las solapas. Sus enormes pantalones ondeaban en el aire perfumado de sangre como si fuesen velas, como arte pop, como una escultura de Claes Oldenburg. En las manos de Demna, la sobredimensión se convierte en un ejercicio escultórico; lo que él denomina como "el estudio de una actitud". Luego vinieron los estudios de la vestimenta de campaña electoral inspirados, en gran parte, por el gusto en moda de Angela Merkel. En ocasiones anteriores, Demna ha querido vestirnos como si fuésemos policías y ha hablado de su admiración por aquellos cuyo trabajo es proteger a los demás.

Ahora quiere vestirnos como políticos desesperados y burócratas sombríos. El sueño de la prosperidad ha flaqueado. Los 80 no van a volver. Este es el nuevo 'power-dressing'; vestir como las personas que se supone que nos protegen pero ya no. Algo muy adecuado para una época en la que nuestros líderes no paran de violar la ley y ya no pueden ocultarlo. El resto del desfile nos presentó looks elegantes e informales para el fin de semana, un holgado grunge adolescente, el lado más salvaje del club automovilístico y finalmente algunos trajes de noche y vestidos de graduación de instituto. Como vivir en una constante zona horaria central europea. Podríamos construir hasta una familia partiendo de estos arquetipos: la eurodiputada de Bruselas a la que le va el sadomaso; su obediente esposo empresario; su casero hijo productor de techno y adicto a la ketamina; la hija heteropesimista que es artista y está preparándose para el baile de fin de curso.

Bella Hadid in Balenciaga SS20

Algunos de los vestidos se presentaron con estampados repletos de los productos típicos de Balenciaga y el logo de la marca en forma de marca de agua por todas partes como si se tratasen de imágenes de 'stock'. Si lo piensas, una imagen de un modelo de Balenciaga feliz con una camiseta de manga larga se parece bastante a una foto de 'stock'. Todo el desfile es como una colección de imágenes de archivo que cobran vida. Algo que nos recuerda a otra de las influencias creativas dominantes de la década: el colectivo de arte DIS de Nueva York, que construyó toda su estética en torno a imágenes de archivo, cogiendo grupos de hombres con traje bien aseados, jóvenes con pantalones chinos y chicas rubias con terciopelo rosa y convirtiéndolos en algo extraño y misterioso. Demna hizo lo mismo en su desfile marcándole los pómulos y las ojeras a Bella Hadid —quien también aparece en las páginas del nuevo número de i-D—. Otros modelos tenían los labios hinchados en proporciones exageradas. El look genérico, contemplando desde los cortes geométricos de la confección hasta las caras aumentadas, es protésico. A finales de la década pasada, en su último desfile, Alexander McQueen presentó a una serie de extrañas criaturas alienígenas por la pasarela con prendas de otro mundo. Ahora, al final de esta, Demna sugiere que esos extraterrestres éramos nosotros desde el principio; que somos las cosas más raras que existen.

La perversión de la imagen de 'stock' ha sido un proyecto destacado en la década de 2010 —de DIS a Balenciaga, pasando por el 'meme' del novio capullo— y expresa la creciente idea de que nada es exactamente lo que parece. Parece que no ha sido hasta esta década —con las redes sociales poniendo al descubierto nuestros pensamientos más íntimos— que nos hemos dado cuenta de lo extraños que somos todos por dentro y de cómo la mayoría de la gente solo piensa en cosas inusuales a todas horas. En realidad, la normalidad no existe. Y ahora estamos luchando para hacer frente a esta concepción como sociedad.

Bella Hadid in Balenciaga SS20

Sin embargo, lo que todos compartimos es una rareza común, y la razón por la que Demna tiene tanto éxito —de momento— es precisamente porque su ropa habla de esta rareza. Él cree que nuestra ropa no debería ser una fachada tras la que esconderse. Ni siquiera nuestra ropa de trabajo. Debería mostrar lo que realmente somos. Todo se tiene desmontar y hacerse raro de la forma más auténtica. "La autenticidad", dijo una vez Demna, "va de volver al arquetipo original. Cada prenda que hago se basa en una prenda que ya existe; no invento nada nuevo". No está interesado en inventar nada nuevo o en presentar sus respetos al archivo, sino en desvelar lo que ya está allí y desvelar lo que está oculto en su interior. "¿Realidad?", preguntó en el 'backstage' después de su último desfile. "No creo que haya nada más real que esto".

Balenciaga, como tanta otra cultura contemporánea, como tantas publicaciones de Internet, es difícil de analizar. ¿Es esto genuino? ¿Es esto irónico? Su proyecto es algo ampliamente incomprendido. Muchos suponen que está bromeando o dirigiendo su estudio como una especie de proyecto de arte, pero la verdad es que siempre se ha centrado en la ropa y en cómo nos vestimos y lo que eso dice de nosotros. La sinceridad es un lujo ahora y su enfoque del diseño es muy sincero; lo único que está haciendo es aguantando su propio espejo distorsionador en frente de un mundo que está loco. Últimamente, el diseñador está menos interesado que antes en la "puta oscuridad total" o en "iluminar su camino con los puentes que quema". Demna vive con su novio en un campo suizo, mantiene un estilo de vida saludable y trata de mantener la esperanza. Entonces, ¿qué está pasando en su parlamento azul? ¿Qué quieren estos políticos? El manifiesto de la próxima primavera de Balenciaga podría componerse de titulares inventados para hacernos sentir bien y estamparse sobre dos de sus largas gabardinas: "Sé amable con los animales... Haz del mundo un lugar mejor... Dile a alguien hoy lo muhco que le quieres...". Todo buena política con sentido común, escrita de forma gigantesca en estas prendas para prepararnos para el fin del mundo.

Bella Hadid in Balenciaga SS20
Bella Hadid in Balenciaga SS20
Bella Hadid in Balenciaga SS20
Bella Hadid in Balenciaga SS20
Bella Hadid in Balenciaga SS20
Bella Hadid in Balenciaga SS20

Créditos


Fotografía Oliver Hadlee Pearch
Director de moda Carlos Nazario

Peluquería Cyndia Harvey de Art Partner con productos Oribe.
Maquillaje Lauren Parsons de Art Partner.
Uñas Ama Quashie de Streeters con productos Dior Vernis.
Asistente de fotografía Albi Gualt, Joe Reddy, Sharam Sadaat y Bella Sporle.
Asistente de estilismo Raymond Gee y Kevin Grosjean.
Asistente de peluquería Pâl Berdag.
Asistente de maquillaje Izzy Kennedy.
Producción Emilie Dumas de Art Partner.
Asistente de producción Maddy Thompson de Art Partner.
Director de casting Samuel Ellis Scheinman para DMCASTING.
Modelo Bella Hadid de IMG.

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