Un visitante del décimo festival anual de E-Mission. El tatuaje en su cráneo dice "hardcore"; el de su cuello es el logo del nuevo sello italiano "Brutale".

fotografías de los fans más extremos del mundo del gabber y el hardcore

Sigue siendo una de las subculturas más originales de las últimas décadas y continúa asombrándonos con su estética única. Una reciente exposición en Ámsterdam mostró la parte más internacional del hardcore a través de Italia, Holanda y Japón.

por Amanda Margiaria; fotografías de Boris Postma; traducido por Eva Cañada
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25 Octubre 2017, 10:23am

Un visitante del décimo festival anual de E-Mission. El tatuaje en su cráneo dice "hardcore"; el de su cuello es el logo del nuevo sello italiano "Brutale".

Este artículo fue publicado originalmente por i-D Italy.

No sé si has estado alguna vez en un festival de música hardcore, pero te sugiero que vayas a uno lo antes posible. A ellos acuden las personas más diversas, todas ellas unidas por un claro y reconocible código estético que cada una reinterpreta de modo que refleje su estilo individual. Y no solo se trata de zapatillas Air Max y denim de los pies a la cabeza, como te llevarían a pensar los estereotipos que se esperan de un fan del gabber. Puedes encontrar colores caleidoscópicos, cortes de pelo brillantes, chicas con maquillajes suficientemente complejos como para hacer que una drag queen sienta envidia y tatuajes y piercings por doquier.

En mi primer evento de Masters of Hardcore ―que obviamente se celebró en Holanda, la meca del gabber en el mundo― recuerdo que pasé horas admirando la creatividad que había desplegado todo el mundo a la hora de crear su look para una noche que probablemente sería el acontecimiento del año. Me sentí avergonzada de mis pantalones vaqueros y mi camiseta negra.

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Un visitante del décimo festival anual E-Mission Festival en Ghedi, Italia.

No sé si la atención a la ropa y a la imagen en general está vinculada únicamente al deseo de sentirse parte de una comunidad ―en la sociedad italiana, se dice que "el hábito no hace al monje"―, pero debe de haber algo más, algo que ha ayudado al hardcore a resistir y a permanecer orgulloso desde los 90.

Nunca ha mostrado signos de fracasar, de modo que tiene todo el sentido del mundo que el artista y fotógrafo Boris Postma tuviera la idea de capturar las vidas de los fans del gabber a través de Italia, Holanda y Japón, y de ilustrar sus muchas facetas, que a menudo parecen ser ―a ojos de los ajenos a este movimiento― auténticas contradicciones. Después de todo, el hardcore es tan duro y heavy como inclusivo. Y sus ritmos ―160 pulsaciones por minuto o más― hacen que los outsiders de todo el mundo se muevan al unísono.

La obra de Postma, que procede de años de comer, dormir y bailar con entusiastas del gabber de diferentes países, dio como resultado Planet Core, una exposición fotográfica que ―gracias a la larguísima fase de investigación― no solo presentaba las versiones más extremas y sensacionales de la estética hardcore, sino que también ilustraba los looks cotidianos y más comedidos de esa subcultura.

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Mitake es una " it girl" japonesa fan del hardcore. Aquí aparece fotografiada con un abanico en el que puede leerse "Dutch 100% Hardcore".
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Un visitante de la décima edición anual del E-Mission Festival
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Un dibujo realizado por el hijo del propietario de la única tienda de hardcore y gabber de Italia. Representa el logotipo del evento Masters of Hardcore
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Un visitante de la décima edición anual del E-Mission Festival. En su pierna izquierda lleva tatuado el logotipo del festival Dominator y en la derecha el de Rotterdam Forze Records
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DDos fans del hardcore en Tokio. La chica de la izquierda crea sus propias máscaras; el chico de la derecha es un DJ cuyo nombre artístico es "6th.jpg".
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Créditos


Fotos de Press Office © Boris Postma

Texto Amanda Margiaria

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