las polaroids más íntimas de fire island, el paraíso gay de nueva york en los 70

A principio de los años 70, Tom Bianchi fue invitado a pasar un fin de semana en Fire Island, el legendario enclave gay de la costa de Long Island. Ahora, 40 años después, sus tiernas y liberadoras fotografías vuelven en forma de exposición.

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jul. 5 2017, 8:53am

Tom Bianchi se hizo con su primera cámara Polaroid SX-70 en una conferencia en Miami. Esta no es la historia de iniciación a la fotografía más bohemia que oirás, pero repito, Bianchi, de Chicago, era abogado corporativo. Después de estudiar Ciencias políticas en Nuevo México, obtuvo su título de abogado en Northwestern. Ejerció durante 10 años y, a la edad de 34 años, se convirtió en el asesor senior de Columbia Pictures, en Manhattan. Sin embargo, después de viajar a Fire Island, donde empezó a documentar las vidas de sus amigos y amantes, Bianchi decidió decantarse por la cámara y dejar de lado el diploma que tanto esfuerzo le costó (de hecho, lo rompió y pegó sus restos en un cuadro que incluyó en su primera exposición individual).

Las fotografías de Bianchi —tituladas en conjunto Fire Island Pines: Polaroids 1975-1983— forman un bello registro de una era verdaderamente transformadora en la historia gay. A lo largo del siglo XX, las personas queer habían sido forzadas a esconderse y a odiarse a sí mismas, pero en la década de los 70, la sociedad estadounidense trabajó muy duro para salir del armario cultural y crear nuevos tipos de vidas.

"Al crecer y salir del armario en el centro de Estados Unidos, te veías obligado a imaginar un mundo muy diferente del que vivías. El mundo en el que vivíamos nos ignoraba y nos llamaba pervertidos", le contó Bianchi a VICE. Fire Island, un tramo de 57 kilómetros de largo repleto de sol y surf frente a la costa de Long Island, "fue construido por aquellas personas que imaginaron un mundo diferente y se dispusieron a crearlo. Forjamos un pequeño lugar para nosotros, donde podíamos sentirnos seguros, reír y jugar unos con otros en la playa, sin que hubiera ningún juicio negativo a nuestro alrededor. Esto atrajo a los gays más deslumbrantes de todo Estados Unidos", continúa.

En las ciudades, la policía hacía redadas regularmente en bares, baños y lugares de cruising conocidos. Ser gay podía costarte tu empleo, tu hogar o tu vida. Fire Island fue el primer lugar en el que muchas personas queer pudieron sentirse libres: compartiendo duchas, saliendo de fiesta hasta el amanecer, nadando desnudos o simplemente cogiéndose de la mano abiertamente en la playa por primera vez.

Debido a la opresión anti LGBTQ, muchos de los amigos y vecinos de Bianchi en Pines (uno de los pequeños pueblos de Fire Island, separados por dunas de arena y conectados por una serie de entablados de madera) se mostraban reacios a aparecer en sus fotografías. Sin embargo, gracias a la magia instantánea de las Polaroids, rápidamente vieron lo que ahora, 40 años después, estamos haciendo: una reverencia a la ternura, la gracia, la intimidad y el amor queer.

El libro de Bianchi, Fire Island Pines: Polaroids 1975-1983 —lanzado por primera vez en 2013 con un éxito masivo—, compila 350 fotografías de sus más de 800 Polaroids de archivo. El libro también cuenta con un texto profundamente conmovedor que Bianchi escribió a modo de memoria de la época y un homenaje a la que vino después: un período de temor, confusión, ira y muerte inimaginables como resultado de la epidemia del SIDA. Además de su trabajo como fotógrafo y poeta, Bianchi es el cofundador de una empresa biotecnológica que investiga el tratamiento del SIDA.

It's fitting that a new exhibition of the book's images has opened at Throckmorton Fine Art during the final days of Pride month. It is in part because of artists like Bianchi, and the generation of men he photographed during Fire Island's golden age, that queer people radically rejected shame and stigma for self-love and support. "We developed this sense of community and started seeing ourselves as really special people, indispensable to the culture we lived in," Bianchi said.

Por eso, tiene sentido que la galería neoyorquina Throckmorton Fine Art haya inaugurado una nueva exposición con imágenes del libro durante los últimos días del mes del Orgullo. Gracias a artistas como Bianchi, y la generación de hombres a los que fotografió durante la época dorada de Fire Island, la gente queer empezó a rechazar la vergüenza y el estigma de forma radical en favor del amor propio y el apoyo. "Desarrollamos este sentido de comunidad y empezamos a vernos como personas realmente especiales e indispensables para la cultura en la que vivíamos", dijo Bianchi.

'Tom Bianchi: Fire Island Pines Polaroids 1975-1983' estará expuesta en Throckmorton Fine Art, Nueva York, hasta el 16 de septiembre de 2017. Más información aquí.

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Texto Emily Manning
Fotografía Tom Bianchi, cortesía de Throckmorton Fine Art