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dellafuente: "no me gusta la etiqueta 'trap', pero entiendo que es lo que hay"

Hablamos con él sobre el machismo que gira en torno a la industria, la difícil gestión de la fama, su 'Ansia Viva' y la exitosa línea de ropa que acaba de lanzar.

por Sara Peláez
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12 Diciembre 2016, 10:15am

Fotografía Pablo Alzaga. Estilismo Javier Munarriz

Pablo, "El Chino" y Dellafuente. No, no hablamos del misterio de la Santísima Trinidad, pero casi. A cualquiera de estos tres nombres responde el artista que ha sabido combinar como nadie el "quejío" y el auto-tune para hacer, de la suya, una de las propuestas más interesantes del panorama musical patrio. Un éxito que, reconoce, aún le viene grande, y de cuya fama huye ataviado siempre con su gorra y sus gafas de sol, cual Clark Kent de barrio que lucha por mantener una vida normal y su identidad real en secreto.

Tu éxito no se entiende sin el gran escaparate que suponen Internet y las redes sociales. Sin embargo, nos llama la atención que seas un artista que no se expone para nada. Es muy difícil encontrar información sobre quién hay detrás de Dellafuente. ¿Por qué tanto misterio?
En resumen, no me gusta exponer mi vida personal. Estamos acostumbrados a que el artista suba selfies o fotos de lo que va a comer todo el tiempo… A mí eso no me gusta, prefiero la privacidad. Quiero poder ir a comprar un helado con mi mujer como hacía antes de ser Dellafuente. Creo que, por ejemplo, Alejandro Sanz echa de menos irse a una terraza y tomar una cerveza sin que estén "dándole por culo", entre comillas. Desde que empecé, he intentado pasar lo más desapercibido posible.

Tu música es una mezcla de trap, reggaeton, flamenco fusión, hip hop, incluso bachata. Es un batiburrillo de estilos que hace que suenes a todo, pero a nada a la vez. ¿Era esa la idea desde un principio?
No, la verdad es que nunca me planteé adrede hacer estas fusiones. Simplemente es algo que ha surgido de manera muy natural. Nunca buscamos hacer bachata con flamenco. Lo que ocurre es que el Maka canta flamenco y, si le pones una bachata, él hace lo que sabe hacer, y al final sale eso. No es que sea algo improvisado, pero sí que nace de forma natural.

También haces uso del famoso auto-tune, que tan de moda ha puesto el trap. Es por ello que la prensa te ha metido en este cajón musical, aunque tú ya has dejado claro que no te identificas con él, pero ¿crees que la explosión de este género ha beneficiado a proyectos como el tuyo?
Sí, totalmente. El trap ha dado a conocer a mucha gente, y yo he entrado por esa brecha. Antes, todo el mundo me relacionaba con el rap; ahora lo hacen con el trap y mañana, si saco un disco de rumba, me relacionaran con el flamenco, supongo. Al final hay que poner etiquetas porque hay que catalogar las cosas. Yo entiendo que la mayoría de canciones que hago van sobre instrumentales de trap, pseudo-trap o de algo tan nuevo que directamente lo llamamos "trap" porque no sabemos lo que es (risas). No me gusta esta etiqueta, pero entiendo que es lo que hay.

Además, al trap se le acusa de ser un género muy machista. Sin embargo, tus letras se caracterizan por todo lo contrario. Muchas de tus canciones son declaraciones de amor a las mujeres de tu vida. Teniendo en cuenta esto, ¿qué opinas sobre el tratamiento que, en general, se hace de la mujer en el trap? Se me viene a la cabeza, por ejemplo, Se siente sola, de PXXR GVNG, en la que se dicen frases como "La puta se me vuelve cariñosa".
Yo es algo que no comparto, pero creo que no dicen la palabra "puta" con el significado con el que podría entenderla yo. Tienen una jerga diferente y entre ellos pienso que no se faltan el respeto. De todos modos, me he criado de otra manera y no me gustaría utilizar ese tipo de palabras porque tengo madre, tengo hermanas… Pero allá cada cual; todo el mundo tiene su público. En general, tenemos muchos prejuicios e igual que hay ámbitos en los que "puta" supone una falta de respeto, en otros se asimila bien.

Fotografía Pablo Alzaga

En tus canciones tratas temas sociales y sentimentales, pero también hablas del "postureo gangsta". Cantas sobre ello en tu último disco en temas como Menos o Cookin Macarrones. ¿Tanto "postureo" hay en la escena?
Bueno, la verdad es que no lo sé. Yo, más que de la "escena", hablo de la vida cotidiana y sobre aparentar lo que no eres. La vida real está llena de casos así: gente que cobra un sueldo de 800 euros y paga una hipoteca de 500 solo para que los demás vean la casa que tiene. Creo que el querer vacilar de cosas que realmente no tienes no es coherente.

Saturado con el éxito

Hace poco, publicabas en Facebook una nota de agradecimiento a todas esas personas que han confiado en ti y, además, te disculpabas por estar un poco saturado con el éxito. ¿Qué es lo más difícil de gestionar par ti?
Lo que más me cuesta es gestionar la rapidez con la que ha ido todo. En enero empezamos la gira, y digamos que fue ahí cuando el Maka y yo, como Dellafuente, nos dimos realmente a conocer. Ha sido algo muy grande y, como digo en Dile: "Nunca en mi vida había pensando en ser cantante". Yo no tenía eso en la cabeza. Mucha gente quiere ser artista y subirse a un escenario, pero a mí me ha venido de rebote. Yo hacía mis canciones, claro, pero en la puta vida pensé en que podría pasarme la mitad de la mitad de todo esto. Me ha venido grande… No sabía por dónde tirar o qué hacer. Yo me subía a un escenario y no daba pie con bola, ¿sabes?

Lo que más me jode de todo esto, además, es pasar demasiado tiempo fuera de casa. Hay veces en las que ni siquiera me puedo llevar a mi mujer… Eso es lo peor. Estás "pa' arriba y pa' abajo" y no tienes tiempo para tu gente.

Áfrico, vocalista del grupo punk La URSS —y muy fan de tu trabajo— estuvo escuchando tu último disco para Noisey y dio su opinión sobre él. En el artículo comenta cosas como "la verdad es que el Dellafuente es de los que mejor sabe tratar temas tristes y dramáticos". Cuando otros artistas hablan así de tu música, ¿qué se te pasa por la cabeza?
Más o menos es volver a lo que hablábamos antes: me viene grande y lo percibo como algo "ajeno". Es como si estuvieran hablando de otra persona. Sabes que están hablando sobre ti, pero no lo terminas de asimilar. Es una sensación muy extraña y algo muy nuevo para mí. Llevo poco tiempo en esto y soy un novato; estoy muy verde. A lo mejor, cuando lleve 5 años, lo asimilo mejor.

Volviendo a tu disco. Para Ansia Viva has usado la financiación por crowdfunding. Comentabas que lo habías hecho así, pese a tener ofertas de algunas discográficas, porque querías tener un control total sobre este trabajo. ¿Repetirás este sistema en el futuro?
No, la verdad es que no lo volvería a hacer por el trabajo y la presión que supone. En mi crowdfunding participaron 400 mecenas, es decir, 400 personas que estaban esperando mi disco. Cuando sabes que hay tantísima gente que ha pagado y está esperando algo, tienes mucha presión. Un disco siempre se retrasa y a mí me habría gustado retrasarlo más para matizar algunas cosas. Siento que me ha faltado tiempo… En el futuro, o me pagaré el disco yo mismo o quizás lo saque con una discográfica. Hasta ahora, las ofertas que me han propuesto los sellos no me han interesado.

LA TI GO

Otro aspecto sobre el que también te gusta tener el control es sobre tu merchandising oficial, para el que colaboras con La Tienda de las Gorras. ¿Quién hay detrás de LA TI GO?
La Tienda de las Gorras la llevan dos chavales, Javi y Jorge, que me han apoyado y han estado ahí desde el principio. Vinieron a verme a mi primer concierto en Granada y, de hecho, fueron ellos los que me trajeron por primera vez a Madrid. Nos conocimos así, y la verdad es que ahora tenemos una gran relación de amistad.

Todo el merchandising de Dellafuente FC lo llevo con ellos, porque yo no doy a basto. Creo que hacen un trabajo súper profesional, y estoy muy a gusto con ellos. El 25 de noviembre lanzamos una segunda remesa de camisetas de la primera equipación, ya que la primera se agotó en 24 horas. Ahora hemos hecho una tirada más grande, porque la respuesta del público está siendo increíble.

Imagen vía @latiendadelasgorras

Además de las camisetas, Dellafuente FC también cuenta con una serie de bufandas. ¿Cómo surgió la idea de hacer este tipo de material promocional inspirado en el fútbol?
Surgió de 'coña', como todo lo que pasa en mi vida. Un día dije: "Dellafuente FC, estamos tos' benditos", y la gente no paró de repetirlo. Era algo que sonaba súper bien, así que pensé en hacer una camiseta e hice una de mierda con logos que no estaban hechos con el Paint, pero casi (risa). Eran unos diseños súper "chusteros" en una camiseta de algodón, pero se vendieron como churros. Fue entonces cuando los chicos de LA TI GO me propusieron hacer algo en condiciones. Hablaron con JOMA y ahí tenemos las camisetas. Yo creo que son la polla, y tener un merchandising "futbolero" da para mucho.

¿Cómo gestionáis el tema del diseño?
La base la hacen ellos. A partir de ese diseño inicial, yo les voy comentando qué me gusta más o menos o cómo me gustaría que quedase el producto final. Es un trabajo conjunto.

Ya para terminar. En alguna entrevista has comentado que gestionas Dellafuente como una empresa, cuyo objetivo, más allá del lo artístico, entiendo que es conseguir un beneficio. Sin embargo, en el fragmento que elegiste para acabar Dile, El Torta dice que el cante debería ser "libre y sin dinero". Si en algún momento la "empresa" deja de serte rentable, ¿dejarás de hacer música?
(Risas) Es una buena pregunta. Yo creo que la música debería "ser libre y sin dinero" en el sentido de que la gente no debería tener que pagar por disfrutarla; el acceso tendría que ser gratuito. Mi música la puede escuchar todo el mundo en Youtube sin pagar. Evidentemente, hacer un concierto gratis iba a ser un poco más complicado…

Si el día de mañana hacer música no me rentase, no sé lo que haría. Sinceramente, lo que buscaría sería la rentabilidad porque tengo que comer, pero también es cierto que he cogido ya un vínculo muy profundo con ella; disfruto haciéndola. Creo que, al final, aunque no fuera rentable seguiría con la música. No de la manera en la que lo hago ahora, eso sí. Quizás haría algo más amateur o sacaría una canción cada medio año. Si no viviera de ella, quizás me dedicaría a hacer cosas más complejas musicalmente. Creo que me complicaría lo máximo posible.

dellafuente.com

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Texto Sara Peláez

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