nado sincronizado: amistad, disciplina y baile bajo el agua

Hablamos con el dueto mexicano de nado sincronizado sobre la complejidad y belleza del deporte bajo el agua, mientras se preparan para los Juegos Olímpicos de Río. Coordinación, música y trajes de 3 kilos, en un deporte donde hay más fuerza que...

por María Carranza
|
05 Julio 2016, 1:55pm

De la historia del nado sincronizado en México se sabe poco. Ya sea porque no es un deporte tan popular como el futbol o porque federaciones como la china y la rusa han acaparado las medallas. La realidad es que es un deporte poco valuado en nuestro país.

Al caminar por los rincones interminables del Centro Nacional de Alto Rendimiento en la Ciudad de México, mi concepción de la vida del atleta cambió por completo. Disciplinas como el esgrima, el tiro con arco y la gimnasia artística, encuentran espacios gigantescos donde perfeccionar su arte. Todos ellos impresionantes, claro, hasta que llegas a la alberca. Me encontré con un domo blanco que enmarca dos enormes albercas donde, Nuria Diosdado y Karem Achach, estaban esperándome mientras posaban para unas fotografías. Ambas, vestidas con un traje rosa con rayas brillantes, sonreían dentro de lo que podríamos decir ha sido su hogar durante los últimos 15 años: el agua.

Más de i-D: Las Minervas y el Roller Derby en México

La natación sincronizada es una disciplina que combina natación, gimnasia y danza, mezcladas con la intención de crear movimientos elaborados al ritmo de la música. Ya sean solos, dúos o equipos, dicho deporte comenzó como algo meramente masculino hasta que se transformó en un deporte, en su mayoría, de carácter femenino. Las habilidades que se requieren para practicarlo son demandantes y complejas ya que se necesita de bastante fuerza física y equilibrio mental. La competencia se divide en dos: ejercicio técnico y ejercicio libre. Los jueces califican tanto la gracia y sutileza de los movimientos como la precisión técnica. Mismas características que pude observar en cada zambullida del dueto mexicano. A un paso de los Juegos Olímpicos de Río, Nuria y Karem me contaron un poco sobre su trayectoria y sus objetivos dentro del deporte.

Más de i-D: Mujeres que pelean

¿Cómo es que iniciaron en el deporte?
Karem: Yo empecé en Mérida aproximadamente a los 7 años. Todo comenzó con la necesidad de mi madre de formarme habilidades de supervivencia. La natación llegó y, mientras la practicaba, veía a las chicas de nado sincronizado, ya que compartíamos la misma alberca. Observándolas me enamoré del deporte.
Nuria: Yo también empecé muy joven, como a los 5 años. En Guadalajara, de donde soy, tomaba clases de natación y, al igual que Karem, un día compartí la alberca con el equipo de nado sincronizado del club al que mi familia pertenecía y me parecía mucho más divertido lo que ellas hacían. Me metí a su práctica y le dije a la entrenadora que yo podía hacer todo esto. Mis padres, desesperados buscándome, me encontraron convertida en mascota del equipo y fue ahí cuando nos hablaron de las inscripciones.

¿En qué consiste el entrenamiento diario?
Nuria: A las 8am comenzamos con una hora de flexibilidad y calentamiento: gimnasia, arcos, parados de manos, etc. Luego al agua a las 10am en la que permanecemos alrededor de 4 horas hasta que llega el receso para comer. Después regresamos a la alberca durante un par de horas más y aproximadamente a las 8 de la noche acaba nuestro día. 

Es clara la dificultad que conlleva llevar una vida de atleta, ¿cómo mantienen su cuerpo con energía después de tan largas horas de entrenamiento?
Karem: Bueno, es obvio el cansancio que eso genera pero contamos con un gran equipo médico que nos apoya a recuperarnos de cualquier tipo de padecimiento o lesión. Estamos en constante desgaste pero nos sentimos muy motivadas y bueno, al final, esta es la vida y el sueño que escogimos.

Tengo entendido que, si rozan o tocan el piso de la alberca, son penalizadas. ¿Cómo y dónde encuentran la fuerza para impulsarse?
Nuria: Así es, por medio de las cámaras acuáticas, cada movimiento que hacemos se analiza. Y sí, mucha gente creería que tocamos el piso para impulsarnos pero si lo hacemos nos penalizan. Nuestro piso son las piernas, abdomen y brazos. Se requiere de extrema fuerza en esas partes del cuerpo para mantener los movimientos precisos y limpios.

¿A los cuantos años aproximadamente se retira un atleta del nado sincronizado?
Entre los 29-32 años es el promedio a nivel mundial, claro que hay nadadoras de 40 años que van a juegos pero es un caso extraño.

¿Quién diseña los trajes?
Es un trabajo en conjunto entre nuestra entrenadora, una diseñadora y nosotras. Ana Gilling, una diseñadora de Guadalajara que se dedica primordialmente a la ropa de gimnasia, lleva ya varios años diseñando para el equipo. Los trajes son muy pesados, 2-3 kilos ya mojados y pueden llegar a costar hasta 6 mil pesos dependiendo del diseño y de las piezas que se le incrusten. Parece que pesaran mucho, pero en medio de la adrenalina ni lo sientes.

¿Qué opinan de su generación de deportistas?
Karem: Justo eso hablábamos hoy, del número de atletas clasificados a estos juegos. Creo que es una generación con mucha garra, con mucha entrega, busca representar a nuestro país en lo más alto. En cuanto al nivel de nado sincronizado, hay mucho talento que viene detrás de nosotras; se está haciendo un gran trabajo con niñas que tienen entrega y pasión.

¿Cuál es la idea que creen que se tiene de las mujeres que se dedican al nado?
A veces nos perciben como mujeres débiles, tal vez eso sea más una proyección y sentir que tenemos. Se cree que no somos lo suficientemente fuertes como otras disciplinas, pero créeme, podemos cargar igual o más kilos. Cómo el deporte es en su mayoría practicado por mujeres, se asocia con delicadeza, pero es una etiqueta y nada más.

¿Han visto corrupción, sexismo o machismo en el deporte?
Nuria: Sí. En nuestro deporte, como es de apreciación, a veces se hacen alianzas entre países y federaciones para subir o bajar el puntaje de un equipo de acuerdo a los intereses propios del deporte. Los jueces Mexicanos no le entran a eso, pero entre los países que pelean medallas se suele hacer mucho. De hecho, hay una jueza China que pertenecía al comité técnico que está encarcelada porque se le encontraron sobornos y fraudes. Y claro que hemos sufrido de racismo; por el hecho de venir de un país tercermundista pareciera que portas con una etiqueta de "no puedo entrar a los primeros cinco". Hemos tenido que romper barreras, antes entre más blanca mejor, pero ya ha cambiado, ahora las atletas se asolean para verse más marcadas, más fuertes. Así es como en todo, se suelen hacer distinciones dependiendo de dónde vienes.

Si no se dedicarán a esto, ¿qué escogerían hacer?
Nuria: Como nunca he salido del agua, me cuesta trabajo verme fuera de ella. Tal vez hubiera hecho tenis, el cual practicaba mucho, pero más cómo algo social que como profesión. Mi madre siempre nos inculco la importancia de actividades tanto deportivas como artísticas; tomábamos clases de piano, pintura, idiomas, así que creo me hubiera ido hacia lo artístico.
Karem: Yo si me veo en el deporte totalmente, siempre fui muy competitiva. Pude haber sido gimnasta pero no sé si hubiera llegado a este nivel, siempre lo veía como un hobby o un juego, pero ahora si me veo completamente haciendo deporte. Siempre me gustó mucho la arquitectura, de hecho estudié un semestre en Mérida. Me convocaron para la selección y tenía que decidir entre las dos. Las oportunidades las tienes que agarrar en el momento, así que me decidí por el nado. Aún así, Nuria y yo, estudiamos en la universidad.

¿Cuál es su logro más grande?
Karem: En 2015 tuve la oportunidad de debutar en el dueto, creo que ese es el logro más importante de mi carrera. Las dos medallas panamericanas en Toronto y las cinco en el mundial de Kazán son inolvidables. Claro que, ahora, el poder participar en los Juegos Olímpicos es un sueño.
Nuria: Para mí el haber estado en lo Juegos Olímpicos de Londres fue muy especial y emocionante, claro que las medallas en los Juegos Panamericanos fue algo histórico y sumamente representativo de mi carrera, aún así me encantó participar en los Juegos Centroamericanos de Veracruz 2014, donde fui la máxima medallista y pude hacer las rutinas en casa, en mi país, lo que lo vuelve una experiencia diferente y única.

¿Qué implica haber dejado sus casas tan jóvenes?
Hay un sacrificio familiar considerable. El salirte tan niña no te permite estar realmente consciente de lo que dejas. Aún así vale la pena vivir tu propio sueño y nuestras familias siempre nos han apoyado hasta el final. El cuerpo, fuerte, no está siempre, el cerebro y nuestras otras pasiones sí. Ahora es cuando el cuerpo está para el deporte, si no es ahora nunca más lo podremos hacer. No son sacrificios, es una elección de vida.

¿Cuál es la clave de que funcionen como equipo?
La amistad. Nos conocemos desde hace tantos años, que hemos forjado un vínculo y entendimiento especial. No tenemos que hablarnos para entendernos, la comunicación deja de ser verbal, con tan sólo vernos sabemos perfectamente que movimiento sigue.

¿Qué le dirían a las niñas/niños de 5-6 años que quieren hacer nado?
Creemos que lo importante es disfrutarlo, no sufrirlo. Les diríamos que se diviertan, que sigan su pasión y no se rindan, dónde vienen o quienes son no importa, lo que densa y sueñas hacer sí. También es importante hablar con los padres de esos niños y recalcarles la importancia de impulsar y fomentar las pasiones de sus hijos, no importa que tan lejos esté la alberca o que tan largo sea el entrenamiento, que no corten la carrera deportiva de sus hijos.

Y sobre los planes futuros, claro, a corto plazo son los Juegos Olímpicos pero ¿después que viene, con que sueñan?
Karem: Seguir representando a mi país, es muy importante transmitir mis aprendizajes y experiencia a la nueva generación.
Nuria: Mejorar la marca que hicimos en Londres es lo primero que me viene a la mente. Aún así el abrirle camino a las filas que vienen detrás, el romper la barrera de que México no entra a las finales es algo necesario y nuestro deber. El deporte nos ha dado tanto, creo es justo que le demos lo mismo a cambio.

Más de i-D: Ponte en forma con Sara Sampaio

Credits


Texto María Carranza
Fotografía Francisco Gómez

Tagged:
mexico
Baile
Juegos Olímpicos
deporte
nado sincronizado
nuria diosdado
karem achach
nado sincronizado en méxico
olimpiadas de río