Fotografía Magda Wosinska 

exploramos la escena queer del skate en california

Magda Wosinska documenta la evolución de la cultura del skate en Estados Unidos con una nueva serie fotográfica y un cortometraje.

por Liam Hess
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23 Abril 2019, 4:46pm

Fotografía Magda Wosinska 

Hace unos años, la fotógrafa Magda Wosinska estaba en un viaje por carretera a través de California cuando decidió visitar a un amigo skater profesional. De la pared de su garage colgaba una tabla que le llamó mucho la atención. "Tenía un montón de figuras desnudas pintadas en él", recuerda Magda, "y yo dije: '¿Qué es eso?' Me dijo que era una nueva marca de skate que había sido fundada por un grupo de skaters queer y me mostró algunas de sus cuentas de Instagram. Comencé a seguirlos y, antes de darme cuenta, nos juntamos".

La compañía es Unity Skateboarding, un colectivo de skate creado por Jeffrey Cheung y Gabriel Ramirez en 2013. Lo que comenzó como un grupo de amigos queer reuniéndose para patinar cada quince días, acabó convirtiéndose en una pequeña oficina en Oakland donde ambos hacen fanzines a mano, venden tablas de skate y organizan días de skate queer para que los locales se reúnan en un ambiente seguro.

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Fotografía Magda Wosinska

Después de conocer a algunos miembros del grupo, Magda se sintió atraída por una persona en particular: Cher Autumn, una mujer transgénero cuya vida anterior hizo que se conectase con Magda al instante. "Vi fotos de ella patinando en medias de red y minifalda y pensé que era genial".

Después de haber emigrado de Polonia a Arizona cuando era niña y haber usado el patinaje como vía de escape, Magda creció, al igual que Cher, como una chica relegada por un mundo opresivamente masculino. “Cuando empecé a ir al skatepark, todos los chicos eran mayores y todos eran hombres. En Arizona, en los 90, tal vez llegué a ver a otra chica patinando todo el tiempo. Me sentí como una marginada en la escuela, una marginada de la cultura estadounidense, una marginada en el skate. Me vestí como un chico para poder mezclarme. Para mi Cher fue el ejemplo de pensar 'a quién le importa'. Sé tú mismx".

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Fotografía Magda Wosinska

Cher también patinaba cuando era más joven, incluso se llevó el premio para menores de 12 años en la California Amateur Skateboard League, pero una serie de lesiones en la adolescencia la llevaron a dejar de patinar permanentemente, o eso creía. "Empecé a tocar y fumar marihuana con todos los chicos punk de mi ciudad", dice Cher riendo. "Me convertí en uno de esos adolescentes que se pasan el día detrás del parque en lugar de ser uno de los que se pasan el día dentro del parque". Conoció a Jeffrey y Gabriel a través de la escena musical, y lentamente comenzaron a salir a patinar de nuevo. Un día, decidieron llevarlo más allá y comenzaron a repartir flyers para atraer a otros jóvenes queer a unirse a ellos. "Hicimos algunas reuniones y luego en la quinta o sexta, fuimos cientos", agrega Cher. "De repente fue como, oh Dios mío, esto es grande".

Es esta escena la que Magda ha capturado en una serie de imágenes que sigue produciendo, junto con un cortometraje que ofrece un retrato íntimo del mundo de Cher. "Cuando conocí a Cher, ella no había hecho la transición", agrega Magda, "así que ver eso fue algo increíble, al igual que el apoyo de su comunidad cuando se convirtió en quien había estado esperando ser toda su vida".

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Fotografía Magda Wosinska

La singular magia de Unity deriva de este sentido de comunidad: mientras que el mundo del skate tiene su propio nivel de atractivo como medio para hacer amistades y conexiones, para los jóvenes LGBTQ+ que se sienten como extraños en el Estados Unidos actual, la combinación de skate y amistad queer la hace doblemente poderosa. "He sido bastante abierto con mi queerness desde que tenía 16 años, probablemente", dice Cher, "pero no tenía un grupo de amigos queer hasta que descubrí Unity. Los jóvenes queer simplemente se presentan a estos eventos de Unity porque saben que habrá un montón de otros chicos queer por ahí, ni siquiera importa si patinan o no".

La apertura inherente de Unity desde el comienzo –es sabido que Jeffrey distribuye tablas gratuitas a los chicos queer que quieren patinar, mientras que otro miembro del equipo llega una hora antes para ayudar a los principiantes–, la diferencia completamente de la dinámica habitual de un skatepark. "Recuerdo que en Arizona me sentía como esta molesta niña de 13 años que se aparecía en el skatepark y se ponía en el medio de todos", dice Magda. "Pero después de tres años de estar allí todo el tiempo, hice mi primer pop shove y vi la expresión de sus caras, como si finalmente se hubieran dado cuenta de que valía para eso".

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Fotografía Magda Wosinska

"El skateboarding estuvo muy dominado por los hombres durante demasiado tiempo y realmente no era muy inclusivo", continúa Cher. "La gente no decía: 'Ah, es la primera vez que intentas patinar. ¡Déjame ayudarte! Tal vez no deberías bajar esta rampa gigante'. Nadie te decía nada”.

Las imágenes de Magda capturan el sentimiento palpable de emoción que proviene de las amistades únicas formadas por la actividad comunitaria de patinar. Donde históricamente los espacios físicos para personas queer han girado en torno a la vida nocturna, es raro y conmovedor ver cómo la vida queer se mueve desde lo subterráneo hacia la luz del día, especialmente en un momento en el que la escena del skate aún puede sentirse amenazadora para los extraños. "Todavía no voy al skatepark que está en la calle por mi casa", dice Cher. “Ahora nos apoderamos de los spots durante el día. Si hacemos un flyer, está garantizado que toneladas de jóvenes queer vendrán a ocupar ese lugar, y habrá suficientes de nosotros para que se sientan muy seguros".

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Fotografía Magda Wosinska

Seis años después de las primeras reuniones de Unity, las fotografías de Magda le han dado a Cher un momento para reflexionar sobre lo lejos que ha llegado. “Tengo mi propia tabla diseñada por mí, y en realidad no me di cuenta de esto, pero soy la primera mujer trans que tiene su propia tabla de skate. Es una locura. El Smithsonian me contactó y me dijeron que esto nunca había sucedido antes y que me querían para su colección; así que firmé lo necesario y la envié por correo esta mañana". Parece que Unity no solo está forjando un nuevo futuro para los jóvenes queer, también está haciendo historia.

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Fotografía Magda Wosinska

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

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