íntimas imágenes que reflejan cómo es enamorarse en nueva orleans

La fotógrafa Marisa Chafetz comparte las luminosas imágenes que realizó pasando la noche despierta, en karaokes y trepando a los árboles durante los cuatro años que vivió en el sur.

por Alice Newell-Hanson
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03 Agosto 2017, 8:45am

En una de las fotos de Marisa Chafetz de la época que pasó en Nueva Orleans, está sentada frente al mostrador de la cocina con el pelo alborotado y un vaso de whisky. "Formaba parte de un proyecto de autorretratos que finalmente no llevé a cabo", explica. "Lo hice con el concepto de 'me voy a pegar un tiro' en mente, como el personaje en que pensaba que me convertiría cuando me mudara al sur".

Tenía muchas ideas acerca de cómo cambiaría cuando dejara su casa de la infancia en la zona residencial de Long Island para estudiar en Tulane. "Pensé en todos esos clichés sobre las mujeres sureñas. Estaba en cierto modo emocionada por encarnar aquello. Ya sabes, soy una chica judía de Nueva York. Pensé que me ablandaría, o me volvería más sexy, o algo así. Pero cuando te mudas, simplemente eres tú pero en otro lugar. Así que empecé a hacer una serie sobre la gente en quien pensaba que me convertiría viviendo en Nueva Orleans".

Chafetz, que empezó a hacer fotos en la competición ecuestre de un amigo a los 10 años de edad, se ha forjado rápidamente un nombre documentando la experiencia adolescente. En 2016 formó parte de un catálogo para la revista New York sobre sexo en los campus universitarios y su obra está marcada por su honestidad y su inmediatez. La piel desnuda, la luz natural y un enfoque suave y onírico predominan en sus imágenes. El verano tras su segundo año de universidad trabajó como becaria para la fotógrafa Olivia Bee y sus primeras imágenes comparten la energía libre de Bee.

Cuando llegó a la universidad, Chafetz fotografiaba en película de 35 mm sus sudorosas noches de fiesta, cuando salía a bailar. "Eran un montón de fotos locas con flash, pero después empecé a salir con mi novio y tengo la sensación de que la serie se convirtió en mi experiencia de enamorarme de él y la forma en que empecé a existir en la ciudad", indica. "Estaba más centrada, menos alocada".

Las imágenes más recientes capturan momentos más calmados: un tío tumbado boca abajo en la cama alumbrado por los primeros rayos de luz, dos amigas charlando iluminadas por las luces de una piscina, su novio subido a la rama de un árbol con el tronco cubierto de musgo.

"Durante el tiempo que viví en Nueva Orleans, siempre me sentí muy impulsada a fotografiarla y capturarla", explica Chafetz. "Todo el que ha estado ahí sabe que es el lugar más bello y fotogénico del mundo. Pero tiene una carga enorme, políticamente hablando. Siempre tenía la sensación de que no era mi lugar, como forastera y persona blanca no podía venir y decir cosas sobre esta ciudad en la que solo he vivido cuatro años. De modo que todas esas fotos son el modo que encontré de documentar mi tiempo allí. Giran mucho más en torno a los sentimientos, a cómo me sentía viviendo ahí, que a los paisajes reales de la ciudad y sus habitantes".

Nunca tuvo intención de que las imágenes se convirtieran en un proyecto, pero ahora que Chafetz se ha licenciado y se ha marchado de Nueva Orleans (excepto por un último viaje en furgoneta para recoger las cosas que le quedan), el conjunto de la obra da la sensación de estar "completo", afirma.

Ahora se desplaza hacia una forma más controlada de fotografía que roza los límites de lo documental. "Tina Barney y Larry Sultan son dos referentes para mí", explica. Su proyecto más reciente, We Are Ugly but We Have the Music, explora el desapego gradual de su gran comunidad: las tres familias con las que creció en su bloque de Long Island. Las imágenes de sus hermanos (biológicos y adquiridos) llegando a la dulce edad de los 16 años, enviando mensajes de texto durante las cenas familiares y maquillándose, conjuran las realidades orquestadas de los dramas familiares de Barney, pero observados a través de una lente ligeramente más suave. "Ellos saben que, cuando fotografío a alguien, siempre lo hago con amor", dice Chafetz acerca de fotografiar a su familia.

Lo mismo podría decirse de sus fotos de Nueva Orleans. Mientras que su catálogo Sex on Campus daba más la sensación de ser una exposición de cosas, afirma, lass fotografías de su propia experiencia en la universidad son un tributo a la "intimidad real".

marisachafetz.com

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Texto Alice Newell-Hanson
Fotografía Marisa Chafetz
Traducción Eva Cañada

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