cameron russell está compartiendo historias anónimas de modelos que han sufrido agresiones sexuales

Si pensabas que Hollywood está mal, echa un vistazo a la industria de la moda.

por Tish Weinstock; traducido por Eva Cañada
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16 Octubre 2017, 8:41am

via @cameronrussell

ADVERTENCIA: Este artículo contiene descripciones explícitas de agresiones sexuales.

Este artículo fue originalmente publicado por i-D UK.

Cuando una amiga que también trabaja en la industria de la moda se puso en contacto con la modelo y activista Cameron Russell para hablarle sobre cierta ocasión en la que sufrió una agresión sexual a manos de un destacado fotógrafo, Cameron supo que no podía permanecer en silencio, especialmente después de todo lo que se está comentando acerca de Hollywood en estos momentos.

"Mi primera prueba de posado fue cuando tenía 19 años. Fue con un fotógrafo que retrataba a todos los " it boys" y pensé que sería una gran oportunidad para mí. La sesión estaba llegando a su fin y el fotógrafo dijo que era el momento de hacer las fotos más sexis como intercambio por las fotos gratis que me estaba haciendo. "Todos los chicos lo hacen". Me dijo que me pusiera ropa interior transparente y que me empalmara. Luego me untó de aceite y después de hacer las fotos "más sexis" me hizo una paja. La gente cree que por ser un tío puedes controlarlo, pero fue una de las veces que peor me he sentido en mi vida. Y esa fue solo una de las veces, pero no la única".

ADVERTENCIA Agradezco a este valiente modelo que rompa su silencio. Si deseas compartir anónimamente tu historia, envíame un mensaje privado o utiliza el hashtag #MyJobShouldNotIncludeAbuse (Mi trabajo no debería incluir abusos). Es hora de que nuestra industria acabe con su #rapeculture (cultura de la violación).

Con permiso de su amiga, Cameron publicó su historia en Instagram, empleando el hashtag #MyJobShouldNotIncludeAbuse (Mi trabajo no debería incluir abusos), acompañado de la siguiente nota: "Un valiente modelo (y amigo) me contó su historia hoy. Me ha pedido que respete su anonimato, pero que comparta sus palabras aquí porque el fotógrafo en cuestión sigue trabajando en la industria. Quiere animar a otros modelos a que alcen la voz. Necesitamos algún modo de empezar a romper el silencio mientras permanecemos protegidos. No estamos hablando de uno, cinco o incluso veinte hombres. Estamos hablando de una cultura de explotación que debe acabar ya".

Desde su primera publicación, Cameron ha compartido más de 20 narraciones de agresiones sexuales dentro de la industria de la moda, cada una más desgarradora que la anterior. "En muchas ocasiones me han tachado de feminista por denunciar tocamientos, azotes y pellizcos no deseados, presiones para tener una cita, llamadas telefónicas y mensajes de texto de carácter sexual, falta de zonas adecuadas donde cambiarnos de ropa, etc.", explica. "Pero como la respuesta siempre ha sido '¿de qué te sorprendes?' o 'eso forma parte de este trabajo' yo lo toleraba. Cuando las ofensas son mayores, denunciarlas resulta aterrador y exige un nivel de exposición y de recepción de comentarios negativos que se suma a algo que ya de por sí es doloroso y vergonzoso".

"Hola, Cameron. Muchas gracias por tu respuesta, significa mucho para mí. El nombre del fotógrafo es [...] y tiene una cuenta en Instagram con el mismo nombre. [...] me envió a hacer una prueba con él cuando yo tenía 15 años. Mi madrastra vino conmigo a la sesión de fotos pero permaneció en otra habitación. No tenía ni idea de que aquel hombre me metió los dedos en la vagina varias veces mientras me hacía fotos, diciendo que aquello haría que las imágenes fueran más sensuales. ¡A una chica de 15 años! [...] me dijo que fuera hasta el final y denunciara la situación en todos los medios posibles, pero ojalá fuera tan valiente".

Como modelo, cuando consigues un trabajo estás a merced de los demás. Hay personas vistiéndote, tirándote del pelo, ordenándote que mires hacia aquí y muevas la pierna hacia allá. El desequilibrio de poder en el estudio o en el backstage es enorme, pero también forma parte de la profesión. Es en el momento en que se abusa de ese poder cuando surge el problema, cuando mover a una modelo se convierte en manosearla, cuando vestirla se convierte en comérsela con los ojos, cuando la dinámica de poder se extiende más allá de los confines del trabajo y se convierte en mensajes de texto, llamadas telefónicas y habitaciones de hotel. Y no, eso no forma parte de la profesión.

La modelo Edie Campbell, haciéndose eco del sentimiento de Cameron, publicó una serie de historias en Instagram: "Cuando entramos en el estudio del fotógrafo, firmamos un contrato tácito: durante ese día, entregamos nuestros cuerpos y nuestros rostros al fotógrafo, al estilista, al peluquero y al maquillador. Renunciamos a nuestra propiedad de nosotras mismas durante ese día. Desearía instar a todo aquel que forme parte de la industria de la moda a que sea consciente de ese desequilibrio de poder. Si tienes poder, tienes la obligación de vigilar el modo en que lo ejerces".

"Hola. No te imaginas cómo me siento al saber que no soy la única persona que ha pasado por cosas así y se ha sentido tan mal. Tengo 16 años y en una ocasión estaba con un fotógrafo. Mientras me fotografiaba, me pidió que me quitara la ropa y empezara a posar. Al principio me sentí un poco avergonzada pero pude con la situación. Después, el tiempo pasó y me dijo que me tumbara en un sofá para hacerme fotos. Lo hice. Empezó a sostener mi mano para poder hacer fotos de las manos unidas, pero sus manos no pararon de moverse hasta que llegaron a mi vagina".

Si tienes una historia que contar, Cameron está animando a la gente a que le envíe mensajes privados directamente a ella o que utilice el hashtag #MyJobShouldNotIncludeAbuse para que tanto la industria como el público puedan ver la dimensión y el alcance de esta epidemia.

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