este estreno de sundance explora los sueños de la generación z

Creado por Jade Jackman e Irregular Labs en asociación con Gucci y Chime for Change, aquí puedes ver 'The future is fluid'.

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31 enero 2019, 12:03pm

La cineasta inglesa Jade Jackman viajó por el mundo para capturar a 13 personas, de 15 a 25 años. Son parte de la Generación Z. Viven en Ciudad del Cabo, Londres, Singapur, Maryland, Río de Janeiro, Canadá, Mumbai y los Emiratos Árabes Unidos. Son una generación que se define por su fluidez.

The Future is Fluid es el producto de un mes de trabajo y viajes frenéticos, un documento sobre una generación en un momento específico en el tiempo. Se acaba de estrenar en el Festival de Sundance en colaboración con Chime for Change —una organización benéfica iniciativa de Gucci— que tiene como objetivo el cambio social. Esta película marca un nuevo capítulo en el proyecto, que se lanzó inicialmente en 2013 con Beyonce y Salma Hayek. Los proyectos futuros de la organización benéfica incluyen fanzines y películas para dar apoyo a jóvenes mujeres políticas en Hong Kong y Brasil o la lucha contra la violencia de género en Italia, entre otros.

"Todas las personas son iguales", dijo Alessandro Michele de Gucci sobre el proyecto. "Todos tenemos el poder de usar nuestras voces para defender lo que creemos. La audacia de esta generación para expresarse me da la esperanza de que un futuro de libertad e igualdad es posible".

La película explora el concepto de fluidez no solo en su mensaje sino también en su estructura. Es un híbrido entre el documental, el vídeo musical y el fashion film. La fluidez se discute más obviamente en torno a los temas de género y sexualidad, pero también está presente en la forma en que el cortometraje pasa de las tomas de estudio a la habitación de alguien para después pasar al campo de rugby. Incluso el idioma es fluido, deslizándose entre el inglés, el portugués y el italiano. En el núcleo de la película están las ideas de autoconciencia, integridad, tolerancia y, quizás lo más importante, la libertad. La libertad de amar, la libertad de expresarse y ser uno mismo, la tolerancia de aceptar e incluir a los demás.

En un mundo cada vez más en conflicto, con líderes que promueven la división, el odio y el miedo, el mensaje que está transmitiendo la Generación Z en este cortometraje es todo lo contrario. Ofrecen una salida y muestran coraje al estar abiertos para discutir nuevas formas de ser y vivir juntos. Esto puede tener un alto precio, como lo demuestra la historia de Gabe, una mujer trans de color de 23 años que vive en Río de Janeiro. Gabe y sus amigos han sido víctimas de violencia homófoba, sin embargo, ella tiene el coraje de "seguir gritando en voz alta mi propia historia", como dice en el documental.

Antes de mi viaje a Sundance había estado leyendo el trabajo del sociólogo polaco Zygmunt Bauman, que creó el concepto de liquidez para describir cómo veía la sociedad actual y su futuro: un mundo donde todo y todos están en constante cambio, desde la identidad personal hasta las relaciones con los demás. Su consejo fue que para prosperar en un estado de cambio continuo, uno tenía que estar dispuesto a seguir la corriente, a sentirse cómodo en el mundo.

Al observar el estado actual del mundo, se ve rápidamente que el auge del populismo de derecha, el conservadurismo, la transfobia, la homofobia y la retórica antiinmigrante sacan su fuerza de la rigidez y el miedo. Los sistemas binarios, la intolerancia y el aislacionismo son nuestra experiencia política vivida; no se trata de una distopía distante. Esta misma rigidez y temor nos llevó a atrocidades como la esclavitud, el Holocausto y las guerras religiosas.

La fluidez, tal como lo expresa el elenco de la Generación Z en este cortometraje, es una filosofía que incluye en lugar de excluir, promueve la conciencia del yo, expande los límites de lo que significa ser humano. El mensaje es de amor, respeto, integridad y tolerancia. ¿Podemos darnos el lujo de no escuchar?

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.