Anna wears all clothing Raf Simons spring/summer 17.

cómo el arte está cobrando vida gracias a raf simons

Si los artistas son las nuevas superestrellas, la exposición de las obras de Robert Mapplethorpe ofrecida por Raf Simons para la temporada primavera/verano'17 fue el mejor objeto de culto para los fans.

por Anders Christian Madsen
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11 Octubre 2016, 9:05am

Anna wears all clothing Raf Simons spring/summer 17.

"Pero, ¿es arte?". Esa es la odiosa frase que repiten con demasiada frecuencia los medios dedicados a la moda para cuestionar la intelectualidad de la propia moda. Y aun así, esa fue la acertada pregunta formulada por Raf Simons este verano cuando dedicó toda su colección primavera/verano'17 a la fotografía de Robert Mapplethorpe. 

Siguiendo la tradición de diseñadores anteriores a él que se remonta a las camisas surrealistas inspiradas en Picasso de Elsa Schiaparelli, Simons ya había fusionado la moda y el arte con anterioridad, pero a diferencia de sus abrigos pintados a mano y la camisas salpicadas de pintura de su colaboración con Sterling Ruby en 2014, no se trataba de complicado arte aplicado sobre lienzo. Simplemente empleó fotografías estampadas sobre la ropa. Una ropa preciosa, pero también un giro a mejor de los artículos que puedes comprar en la tienda de regalos de una exposición de arte. "Quería realizar un desfile en el que cada chico fuera la representación de una obra", afirma Simons. "Quería darle un enfoque muy similar al de una exposición de arte, como el que se emplearía en un museo, cosa que a menudo ha hecho mucha otra gente con respecto a la obra de Mapplethorpe, pero siempre en una galería, siempre en el mismo contexto y formato. De modo que pensé que el mayor reto para mí sería no mostrar su obra en una galería sino en relación con mi propio entorno".

Simons dejó que cada fotografía tomara el protagonismo, encuadrando la ropa sobre la que estaba impresa con su propio trabajo ―la moda― y empleando al mismo tiempo un estilismo de motero polvoriento vestido de cuero que definía el aspecto propio de Mapplethorpe. Los encargados del patrimonio de Mapplethorpe se pusieron en contacto con Simons, que pasó dos tardes revisando el archivo de libros catalogados ―"gente famosa, tíos negros, flores, autorretratos, polaroids"― y decidió crear esta colección. "Estaba familiarizado con gran parte de la obra de Mapplethorpe, pero también había muchas cosas que no había visto antes. Me sentí abrumado por el impacto que me producían determinadas personas que había fotografiado: artistas que admiro y que ya han fallecido, como Alice Neel, por ejemplo. Me encanta Willem de Kooning y les dije que era muy importante yuxtaponer ese tipo de obras con obras que todos conocemos, además de con los trabajos por los que Mapplethorpe fue criticado, como las escenas sexuales. Los museos le prohibieron exponer ese tipo de obras y yo creo que es muy importante mostrarlo todo". 

Y así lo hizo, incluyendo la más elegante fotografía de un pene que se haya tomado jamás, que lució orgulloso Jonas Glöer ―el mismo que ha posado desnudo anteriormente para el amigo de Simons, el fotógrafo Willy Vanderperre― estampada sobre un top. El desfile mostraba una visión de 360 grados de todo un icono: podría decirse que es la banda tributo más elaborada del mundo.

En la actualidad, vivimos en una era de merchandising enfocado hacia los fans. Si creciste antes de Internet, nada te hace sentir más viejo que ver a Justin Bieber llevando una desgastada camiseta del tour de Marilyn Manson de 1994, el año en que de hecho nació Bieber. Yo estuve ahí y me compré la camiseta. A diferencia de la alta esfera de la moda, gracias a la cual vaciamos nuestras cuentas bancarias hoy en día, el valor del entretenimiento y el merchandising en realidad se incrementa cuanto más viejos son. Si en aquella época nos jugábamos la vida por conseguir la camiseta de determinado ídolo del pop, eso no es nada comparado con lo lejos que llega la generación de Instagram para ponerle las manos encima ahora. Es una especie de nostalgia por la época anterior a Instagram, cuando las cosas no eran tan accesibles y todo daba una sensación más real. Este tipo de autenticidad es la que ha creado Vetements, donde las sudaderas con capucha Titanic y los chándals Champion con un pequeño giro en su diseño pueden fácilmente llegar a costar 650 €. Yeezy, por su parte, es en realidad la colección ampliada que ha creado Kanye West del merchandising de su gira.

Lo mismo que las sudaderas del Purpose Tour de Justin Bieber, la línea del Saint Pablo Tour de Kanye tiene una fuerte influencia de Vetements. Y Vetements muestra una influencia incluso más fuerte del merchandising que se vendía en los conciertos de los noventa. Es el círculo que se cierra. Aunque la colección de Simons era una cosa completamente diferente, también era en gran medida parte del espíritu de una época en la que una fotografía expresa más que mil palabras, especialmente si esa fotografía has sido tomada por uno de los fotógrafos más admirados de la cultura popular. 

"Cuando observas la obra de Mapplethorpe puedes descubrir un montón de cosas sobre él. Con algunos artistas sucede que su personalidad no está conectada con la obra, pero en este caso sí lo está. Podía incluso fotografiar una flor de forma completamente sexual, hay que tener muy en cuenta todo eso", afirma Simons. Era en parte como el merchandising de un ídolo del pop, pero también una lección para los fans más jóvenes de Simons, la generación de Instagram, que ahorrarán y comprarán esta colección porque Simons ―como Vetements y Yeezy― toca el santo grial de la moda esotérica.

"Para mí no es tan importante que todo se explique y se analice. Si funciona, funciona. Quería desafiarme a mí mismo para que la obra de Mapplethorpe se mostrara creíble ante un público diferente que no iría a ver su obra a un museo, hacerlo de forma contextualizada y cuidada", indica Simons. "Además, me dirijo a generaciones diferentes, creo. No solo a las personas que saben mucho de arte". 

De modo que, ¿es arte? Algunos de nosotros nos inclinaríamos por responder que no y esa fue la mejor parte de la colección de Simons. No intentaba incorporar la obra de Mapplethorpe a las prendas, sino mostrarlas sobre las prendas de forma apreciativa, lo que al final resultaba bastante inocente. Era merchandising de Mapplethorpe destinado a que una nueva generación se fijara en uno de los fotógrafos más influyentes del siglo. Es posible que Simons solo encuentre rival en las desgastadas camisetas de los noventa cuando se una a Calvin Klein como Director Creativo esta temporada: la camiseta de CK, tal y como la llevaba cualquier adolescente con orgullo en los 90.

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Texto Anders Christian Madsen
Fotografía Mario Sorrenti
Director artístico Alastair McKimm
Peluquería Ward de The Wall Group.
Maquillaje Diane Kendal de Julian Watson Agency.
Uñas Honey de Exposure.
Asistente de fotografía Felix Kim.
Iluminación Lars Beaulieu.
Técnico digital Johnny Vicari.
Asistentes de estilismo Lauren Davis, Sydney Rose Thomas.
Asistente de peluquería Billy Schaedler.
Asistente de maquillaje Caoilfhionn Gifford.
Producción Katie Fash, Christopher Cassetti, Richie Fraschilla.
Director de casting Angus Munro para AM Casting (Streeters NY).
Modelo Anna Ewers de Women Paris.

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