La guía i-d para triunfar en la moda

Dale un repaso a tu CV, revisa tu blog, múdate a la capital, vístente bien, sal por la noche y prepárate para trabajar hasta que no puedas más. En la guía fácil de i-D para asegurarse la carrera de tus sueños en el mundo de la moda te lo contamos tal y...

por Adam Fletcher
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18 Noviembre 2014, 12:05pm

The i-D One Issue, No. 1, 1980

SÍ: USA TU JUVENTUD No te engañes: la moda absorbe la energía, el entusiasmo y el atractivo de los jóvenes. Sin estas transfusiones de sangre regulares, toda la felicidad que rodea a a la moda se detendría gradualmente: es posible que muchos de sus viejos protagonistas no hayan tenido buenas ideas desde el 97 y que estén aterrorizados por parecer fuera de onda. Así que si tienes una entrevista de trabajo no permitas que se convierta en una especie de interrogatorio intimidador. En lugar de eso, utiliza la oportunidad para proporcionar información sobre todo eso que sabes y que te fascina, todo lo que ellos no conocen: desde nuevos grupos de música oscuros cuyos instrumentos incluyen arpas y andadores rotos, hasta diseñadores de Berlín que hacen ropa a partir de ramas rotas y CD's de las Spice Girls, o clubes clandestinos en lavanderías de las afueras y poco frecuentados por cualquier persona mayor de 23. Esta información es tu gran poder (y si en realidad no tienes ni idea de todo esto, invéntatelo -de todos modos estarán inclinados a creerte, porque seguramente ya les gustes-).

NO: TENGAS UN CV ABURRIDO Si lo que estás buscando es vivir el verdadero mundo de la moda, entonces vas a necesitar un CV que sea legible, tenga un buen diseño -confíalo a alguien profesional si no dispones de talento gráfico- y enfatiza la información relevante acerca de lo que eres capaz de hacer. Asegúrate de que no haya errores ortográficos. No pretendas haber trabajado como asistente de Tom Ford si tu experiencia real se parece más a un trabajo de fin de semana vendiendo bragas en el mercadillo del barrio. Otra cosa: si vas a escribir a un diseñador o editor de moda con el objetivo de trabajar para él, ¡por el amor de Dios, apréndete su nombre correctamente! Si no, que no te extrañe que tanto tu CV como tu carta presentación descartadas acaben posteadas en Facebook y sean ridiculizadas por todo el mundo.

SÍ: BLOG Hazlo si disfrutas con la libertad creativa y quieres transmitir un punto de vista genuino y sin restricciones. Después de todo, y al contrario de lo que pasa en otras publicaciones más consolidadas, en este punto no necesitarás preocuparte por las consecuencias que pueda tener ofender a anunciantes de renombre. Ser crítico, ingenioso e inteligente hará que inevitablemente alguien se dé cuenta de tu existencia y te contrate. Ser insulso o demasiado efusivo y pelota en materias que huelan a RRPP no lo conseguirá.

NO: BLOG Evítaloa no ser que tengas algo original que decir acerca de la moda y puedas articular una frase. Fusilar o parafrasear el trabajo de otros expertos de moda no tiene sentido -y a tus potenciales jefes no les impresionará-.

SÍ: SAL A LA CALLE Quedarte en casa y ver la tele es una pérdida de tu adolescencia y juventud. Salir a menudo a clubs, fiestas, aperturas y eventos privados y conocer a tanta gente como sea posible que estén mínimamente relacionadas con el mundo de la moda tendrá su recompensa en el futuro. Puedes dormir y ver Cuéntame cuando tengas 50 años.

NO: PRETENDAS QUE TE GUSTAN COSAS QUE NO TE INTERESAN No hay nada de malo en engatusar un poco a alguien o tirarse el rollo arty, pero si en el fondo eres el comprador del mes en Primark será bastante inútil intentar trabajar para un diseñador tan vanguardista cuyo código de alimentación pasa porque la comida sea azul. Si te gusta la moda comercial, abraza la idea y busca un lugar donde puedas llamar a tus colegas de trabajo "cielo" y llevar tu bronceado falso y tus piezas de moda "de tendencia" con orgullo. Si la moda rápida tan obvia te hace vomitar, entonces busca tu nicho y haz de tu actitud sin compromiso un trabajo envidiable que tú y sólo tú puedes hacer.

SÍ: TEN UN ESTILO Un gran sentido del estilo te llevará lejos. Todos aquellos que siguen su instinto y se visten de forma memorable e individual encontrarán la puerta al empleo más abierta. Nunca olvides que la actitud y la confianza en uno mismo son características muy valoradas en esta industria.

NO: TE DESANIMES El aspecto en común que comparten los diseñadores de moda, editores, periodistas, RRPP, estilistas o consultores es que todos tienen profesiones consideradas glamurosas y altamente deseables. Así que la competencia para este tipo de trabajos es mayor que para conseguir una peluca de RuPaul. Nuestro consejo es que seas impermeable a las críticas -sobre todo a las destructivas-, mantengas la sangre fría y estés preparado para intentarlo una y otra vez cuando tus primeros intentos de conseguir empleo no salgan bien. Intenta no amargarte demasiado con el hecho de que siempre haya alguien afortunado -que por supuesto tú considerarás sin talento- que conseguirá un trabajo maravilloso con apartente facilidad. En realidad eso pasa muy pocas veces.

SÍ: MÚDATE A MADRID (O A PARÍS) No importa cómo de bonita sea la Costa del Sur o lo bueno que sea el marisco del Norte: la industria de la moda está concentrada en la capital y si quieres escalar a sus niveles más altos -o incluso a los bajos- tendrás que hacer la maleta e ir para allá. Como dice el refrán, se trata de "estar en el momento adecuado en el lugar adecuado". Resumiendo: todos aquellos que puedan soportar el hecho de pagar alquileres demasiado caros en apartamentos chapuceros y prescindan de tener dinero durante años estarán en una mejor posición para llevarse el trabajo una vez éste se ponga a su tiro.

NO: ESPERES UN TRABAJO DE 9 A 5 Las nociones populistas de lo que es labrarse una carrera en la moda hacen que parezca un trabajo facilón donde se consiguen un sinfín de vales de compra gratuitos, se engulle champán en una limusina y se va a fiestas del peluquero de Dolce & Gabbana. Pero la realidad es que hay mucho curro oculto, muchas noches largas, a veces no demasiadas horas de sueños y a menudo mucha gente volviéndose loca y llorando de puro cansancio -eso por no mencionar la alegría de las siempre amenazantes fechas de entrega. Ésa es la razón por la que los diseñadores apenas tienen fuerzas para saludar al final de los desfiles. Y eso es por lo que -si eres paciente, con la mente fría, tienes talento y estás dispuesto a realizar cualquier tarea posible con una sonrisa-, tú también podrías acabar ganando mucho dinero mientras satisfaces tus caprichos creativos. Entonces podrás ir de compras todo el rato, si es eso lo que deseas.

SÍ: GANA EXPERIENCIA EN LA INDUSTRIA Con las leyes relativas al empleo algo más estrictas en materia de prácticas laborales, la industria de la moda ha sido forzada a aceptar y reconocer el delicado tema de los jóvenes trabajando gratis. Hasta hace relativamente poco era relativamente común que algunos puestos de trabajo sin retribución alguna duraran meses, lo que significa claramente una gran tomadura de pelo para el empleado. Con todo, pequeños pedazos de experiencia de primera mano aprendiendo un trabajo -un par de semanas como máximo idealmente, en varias empresas, aunque sólo sea con la única recompensa de que te paguen el abono del metro- te situará en un lugar privilegiado respecto a gente de tu edad que no ha querido pasar por esta experiencia. Piensa en ello como en una inversión de futuro.

NO: TE FÍES S?"LO DE TU EXPEDIENTE ACADÉMICO Es engañoso asumir que una carrera en una disciplina relacionada con la moda es en sí misma una garantía para conseguir un trabajo tres años después. Estudiar es importante; además, te ofrece la oportunidad prolongada de explorar, practicar y desarrollar tus habilidades, refinar tus ideas e identificar un área de especial interés en un ambiente que debería ser inspirador y lleno de apoyo. Sin embargo, esto necesita ser acentuado con experiencia laboral real, haciendo contactos e impulsando proyectos personales, ya sea lanzar tu propia revista, promover clubes nocturnos, comisariando exposiciones o simplemente convirtiéndote en un icono de estilo en tu ciudad.

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Texto James Anderson

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