no tener un mejor amigo podría ser bueno para tu salud mental

Un estudio acaba de desvelar que el 30% de los 'millennials' no tiene un mejor amigo. Por tanto, ¿podemos llegar a ser felices del todo prescindiendo de esa figura?

por Douglas Greenwood
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09 Agosto 2019, 8:51am

Cuando se trata de amistad, los seres humanos somos fantasiosos. O bien podemos un pedestal a personas a las que no le importamos una mierda o bien criticamos los mensajes de la gente que muestra demasiado interés en nosotros porque no les conocemos apenas. En un mundo regido por las redes sociales, las dinámicas que definen quién es tu amigo y quién no son cada vez más difíciles de descifrar.

Un estudio reciente de YouGov ha desvelado que la tasa de soledad entre los 'millennials' y la generación Z está en su máxima; una cuarta parte de los primeros incluso aseguran no tener amigos. Según el informe, aproximadamente el 30% de los 'millennials' no tiene un mejor amigo.

La reacción instintiva a esa estadística es de tristeza. Sin embargo, si tenemos en cuenta otro estudio, también se ha descubierto que casi un tercio de nosotros crecemos separados de nuestro mejor amigo o amiga a medida que envejecemos, erradicando así tal vez la idea de que tenerlos puede tener un efecto positivo en nuestras vidas. Al fin y al cabo, ¿no suena llorar sobre un solo hombro algo limitante cuando las redes sociales nos han dado oportunidades infinitas de hacernos amigos de cualquier persona —aunque eso conlleve también una buena dosis de ansiedad, dismorfia corporal y depresión—? ¿Es que acaso no hay nada positivo en tener 100 amigos en lugar de uno?

"Puede ser positivo, dependiendo de cómo los cuides", dice Gurpreet Singh, consejero de Relate, una organización benéfica que brinda apoyo a la gente en sus relaciones por todo Reino Unido. Separar las relaciones cualitativas de las que tenemos con nuestros amigos de Facebook y otros "conocidos" es el mayor reto que se presenta en este proceso. Que luchemos por separar las relaciones de calidad de los amigos y "conocidos" de Facebook es lo más importante que se interpone en el camino. "Somos seres sociales que deberíamos estar conectados", agrega, "y, sin duda, tener muchos amigos puede ser algo bueno. La desventaja de eso es que si tienes [muchos] amigos, ¿cómo consigues emplear tiempo en tus relaciones más cualitativas?".

Definir "calidad" en un mundo repleto de "me gusta", seguidores y encuentros cara a cara tan fugaces puede resultar difícil. Al fin y al cabo, la propia naturaleza de la conexión social ha cambiado sustancialmente en los últimos 10 años. Ahora más que nunca, a menudo conocemos a nuestros amigos y nuestras parejas de forma 'online', pero esas relaciones no son automáticamente de menor calidad solo porque no nos hayamos conocido en el mundo físico.

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Fotografía Petra Collins para Me and You

No hay duda de que es posible tener un mejor amigo y, a su vez, un grupo de amistades más amplio, pero ¿no resulta un poco extraña la idea de ordenar a todos tus colegas en base a un sistema piramidal? Dar prioridad a ciertas personas solo por el tiempo que hace que las conoces o por las cosas que tienes en común con ellas puede parecer una práctica estándar, pero esa forma de pensar anticuada —que no cambiado mucho a pesar de la llegada de Internet— puede hacer que perdamos la oportunidad de aprender de gente nueva y experimentar cosas de la misma forma. Estar muy unido a alguien solo por la sensación de que le debes algo es algo que, a la larga, no te deja avanzar.

Aun así, me gustaría aclarar que, de alguna forma, yo sí creo en la idea de los "mejores amigos". Creo que es importante que, en los años en los que estás formándote, encuentres a alguien con quien vincular tu vida y que su vida se vincule con la tuya, pero también está bien madurar y apartarse de esa persona si la situación lo requiere. Esas figuras acaban convirtiéndose en una especie de parientes de sangre; en parte de tu arquitectura emocional. Esas figuras formativas en tu vida se convierten en parientes de sangre de facto; parte de tu arquitectura. Son importantes, pero aprendes a vivir con ellos a distancia. Hoy en día, las dos docenas de amigos que he hecho 'online' y con las que hablo casi todos los días no son menos válidas que esa persona que conozco de toda la vida y a la que aún adoro, pero que apenas veo.

Entonces, ¿es sano vivir tu vida con una sola persona ocupando el primer puesto de tu mente? Todo se reduce a quién es ese mejor amigo, cree la psicoterapeuta y consejera Samantha de Bono. "Al igual que con las relaciones íntimas, todos podemos elegir a nuestros amigos inconscientemente, y estos pueden ser saludables o no para nosotros dependiendo de nuestro bienestar emocional", afirma. Verse en una amistad tóxica que ocupa todo nuestro tiempo dice mucho sobre la idea que tenemos de nuestra propia valía. "Una persona desesperada por complacer a la gente tiene la misma probabilidad de elegir inconscientemente a un amigo narcisista como de echarse un novio o una novia narcisista".

Dicho esto, la idea de los mejores amigos aún no está totalmente enterrada. La generación Z tiene visión de futuro, pero también tiene la costumbre de recontextualizar el pasado. La autora Chloe Combi ha escrito un libro entero —Generation Z: Their Voices, Their Lives— sobre ellos. Ella cree que los jóvenes de hoy en día todavía están, en general, vinculados a la idea de tener una persona a la que siempre puedan recurrir.

"La forma en que operan los grupos de amigos, su aspecto y cómo funcionan se ha visto transformada por completa en los últimos cinco o diez años", asegura, "pero existe una intransigencia en el rol y el símbolo del 'mejor amigo' que [los 'Gen Zers'] encuentran muy reconfortante".

The puzzle pieces of your friendship group sort of join together to create one massive best friend anyway, comprised of a hundred conversations rather than one.

Quizás la noción de acumular grandes grupos de amigos sea simplemente un subproducto de la ansiedad moderna; una idea tan mala como buena. Ahora construimos masas compuestas por supuestos conocidos a los que poder recurrir, preparándonos para un desastre social en caso de que nuestro amigo más cercano se caiga con nosotros o tire adelante, pero supongo que todo lo que nos rodea ahora es precario —hasta la importancia de aquellas personas cuya presencia en el pasado era imprescindible—. En un mundo plagado de adversidades, conflictos y consecuencias inevitables, ¿no crees que es mejor para tu cabeza compartir tu amor con cien personas en lugar de una?

Por tanto, si eres de los que está rodeado de un sinfín de amigos geniales que has encontrado en Internet, pero sientes que no tienes un alma gemela en la que confiar, no creemos que debas preocuparte. Las piezas del rompecabezas de tu grupo de amigos pueden unirse para formar un amigo masivo, solo que estará compuesto por cien conversaciones en Whatsapp en lugar de una.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

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