jóvenes, alocados y enamorados: imágenes de una oda adolescente

En la serie 'That Day Was Ours', la fotógrafa Kate Burkhardt utiliza antiguas imágenes de sus amigos para encontrar sentido a sus años de formación.

por André-Naquian Wheeler
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26 Julio 2017, 9:23am

La adolescencia puede ser el mejor período pero también el peor. Tu primer like de Facebook y tu primera espinilla, noches de juerga y preparación de los exámenes, nuevas sensaciones e historiales borrados del ordenador. Todo funciona a un ritmo febril. Tropezar en el vestíbulo del instituto o recibir un mensaje de texto de la persona que te gusta pueden parecerte las cosas más extraordinarias e importantes que jamás hayan ocurrido en la historia de la humanidad. En su e-book That Day Was Ours, la fotógrafa y escritora de 23 años Kate Burkhardt ha confeccionado una carta de amor dirigida a este período único en la vida. Con poemas, prosa y fotografías improvisadas creadas por ella y sus amigos más cercanos ―reflexionando sobre todo tipo de cosas, desde la depresión hasta el amor, pasando por los baños en pelotas en el mar― Burkhardt nos muestra por qué la adolescencia es a veces algo que solo deseamos que se pase de una vez. Pero también nos muestra por qué, cuando finalmente cruzamos el umbral hacia la edad adulta, ansiamos poder regresar a ella.

"Creo que mucha gente está obsesionada con la juventud porque es algo que no regresa", afirma Burkhardt, que se licenció recientemente en la Universidad de Oregón y está ocupada trabajando en un libro con recortes, ilustraciones y fotografías sobre unos amigos suyos que son pareja. "La juventud es escurridiza".

That Day Was Ours es un intento de encontrar sentido a aquellos años. Incluye fotografías que Burkhardt lleva haciendo a sus amigos desde los 14 años, pero no empezó a organizar su gran archivo hasta el año pasado, cuando comenzó a crear una obra cohesionada. "Terminé That Day Was Ours justo después de licenciarme", explica a i-D. "Y aquello me provocó una sensación muy catártica, como de haber llegado hasta aquí y que todo lo que he estado haciendo de pronto cobró sentido". A veces no comprendemos y apreciamos el hoy hasta que no llega el mañana.

¿Cómo es tu ciudad natal?
Crecí en Portland. Es un lugar muy bonito y después de vivir en Ashland, Oregón, durante cinco años, he decidido volver a mudarme allí. Ahora hay mucha acción en Portland. Siempre hay música en vivo, hay un montón de librerías, artistas por todas partes. Incluso dentro de la ciudad todavía puedes verte rodeado de naturaleza y eso es muy importante para mantenerme cuerda.

¿Cómo te afectó Portland en tu paso a la edad adulta?
No puedo imaginarme haber tenido un origen diferente, para ser sincera. Crecer en Portland me dio un sentimiento de libertad y apreciación del mundo, a pesar de que con mucha frecuencia estaba deprimida y tenía que luchar contra eso constantemente. No sé quién sería si hubiera crecido en una localidad rural más pequeña o, digamos, en una ciudad realmente grande como Nueva York, o si no hubiera asistido a algunas de las increíbles clases que recibí. Todos mis profesores fomentaban mi lado artístico. Intentaba escribir novelas cuando tenía 8 años y mis profesores pensaban que era fantástico. En el instituto me apunté a clases de arte. Teníamos una clase de fotografía con revelado en cuarto oscuro en mi instituto. No todos los críos tienen esa ventaja. Tuve mucha suerte de ir a escuelas que animaban y fomentaban el arte y en Portland hay muy pocas así.

Fuera del aula, pasaba mucho tiempo por ahí con mis amigos, haciendo cosas que se suponía que no debíamos hacer con bastante frecuencia. Mis amigos y yo íbamos en bicicleta a todas partes, comíamos en puestos callejeros, íbamos caminando hasta los límites de la ciudad (porque Portland es fantástico desde allí), nos enamorábamos y nos desenamorábamos. 

El libro no solo incluye tus fotografías y tus textos. ¿Cómo encontraste a los demás colaboradores?
Todas las demás voces [en el libro] son mis amigos más cercanos. Hay muchas fotos de todos los que han contribuido..

¿Y cómo encajaron en la narrativa del libro?
Cuando inicié este proyecto, quería que girara en torno a todos nosotros y que estuviera creado por todos nosotros. Pedí a mis amigos que me enviaran uno o dos textos expresando lo que sienten cuando ven mis fotos. Les dije que escribieran sobre cualquier cosa que estuvieran experimentando cuando se hicieron esas fotos. Todo el mundo se mostró alentador y emocionado. En realidad es un libro de memorias sobre todos nosotros.

Acabas de licenciarte en la universidad. ¿Qué cosas conservas de tu adolescencia y qué cosas has perdido?
Creo que he conservado mis mejores cualidades de la adolescencia y que he perdido aquellas de las que no estaría orgullosa a día de hoy. Era una persona muy voluble cuando era adolescente, como le pasa a mucha gente, pero también padecía una enfermedad mental no diagnosticada. Era muy imprevisible y la vida me resultaba muy difícil. Eso no significa que no me lo pasara bien durante la adolescencia. Cuando había diversión, había diversión de verdad, pero también hubo muchos momentos que no fueron nada divertidos y entonces es cuando me hacía tristes autorretratos y escribía poesía mala y pintaba. Algunos de mis mejores amigos del instituto siguen siendo mis mejores amigos ahora y me siento abrumadoramente agradecida por ello. Todos hemos crecido y cambiado, pero nos sentimos orgullosos los unos de los otros. No obstante, seguimos siendo iguales en cierto modo. Tenemos el mismo sentido del humor, los mismos amaneramientos tan monos y los tíos suenan igual, solo que sus voces son unas cuantas octavas más graves.

¿Cuál fue el punto principal de tu historia de paso a la edad adulta?
Creo que el proceso de crear este libro, si es que eso tiene sentido. Porque me di cuenta de todas esas cosas sobre mí misma, sobre mis amigos y sobre la gente que he perdido, ya sea de forma literal o figurada. Escribí tan intensamente y repasé todas mis fotos con tanta intensidad para intentar hacer justicia a mi vida y a la de ellos. Incluso aunque solo lean este libro mis amigos más cercanos, estoy muy orgullosa de él. Es para nosotros. Y es la primera cosa que he terminado de la que me siento profundamente orgullosa.

kateburkhardtphotography.squarespace.com

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Texto André-Naquian Wheeler
Fotografía Kate Burkhardt
Traducción Eva Cañada

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