cloudy rhodes cree que todo el mundo merece una historia de amor idílica

La obra de esta fotógrafa y cineasta celebra el primer amor y las relaciones 'queer'.

por Wendy Syfret
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04 Noviembre 2016, 10:47am

@cloudyrhodes

Cloudy Rhodes nació en una pequeña casa en Bondi, en el seno de una familia hippie que la llamó así por el cielo ("cloudy" significa "nublado" en inglés). Cuando tenía 9 años ya era surfista profesional y pasó el resto de su infancia viajando por el mundo en busca de olas y éxito. Esta mujer es una manifestación pura de lo que imaginamos que es la existencia ideal en Australia, pero mientras cabalgaba las olas día tras día empezó a desear algo más que una buena marea.

Aunque técnicamente sigue siendo profesional, lleva muchos años sin participar en ninguna competición de surf. Actualmente está centrada en la fotografía y el cine, aunque su estilo le debe mucho a su juventud embadurnada en salitre. Del mismo modo que ella se desvinculó de aquella soñada vida costera, su obra ansía ser algo más que meramente arena y sol.

Como mujer gay joven, desea llevar el romance innato en su vida y su obra a las narrativas queer. Decepcionada por el modo en que las historias LGBT parecen siempre destinadas a convertirse en tragedias, su empeño consiste en crear una bella y dulce oferta en torno a los chicos queer y los objetos de su amor.

Su nuevo cortometraje, Lo Loves You, trata sobre el primer rubor del deseo adolescente. La cinta sigue a dos chicas que desaparecen durante un día y se refugian en la playa. Hablamos con Cloudy sobre finales felices.

Antes de que fueras fotógrafa y te dedicaras al cine eras surfista profesional, ¿cómo te defines en la actualidad?
Quiero ser cineasta, ese es mi principal objetivo ahora mismo. Quiero dirigir largometrajes y en eso he estado centrada todo el año pasado. Sigo surfeando cada día, pero lo estoy abandonando un poco. Supongo que soy creadora de imágenes.

¿Eres consciente del modo en que esos dos intereses diferentes se mezclan y empapan el uno del otro en tu obra?
Creo que todo está vinculado de algún modo, quiero decir, incluso mis colores ―los azules apagados y los tonos crema― están vinculados a la naturaleza y a mis experiencias en el océano.

Si se observa tu obra desde un punto de vista temático, ¿cuáles son los temas o las preocupaciones clave a los que siempre regresas?
Como mujer joven, me interesa mucho la experiencia femenina. Y siendo homosexual me veo arrastrada hacia la sexualidad y el amor, especialmente entre dos chicas o dos chicos. Ahí es donde acabo siempre, de forma intencionada o no. Últimamente todas mis películas parecen girar en torno al romance.

Resulta reconfortante ver relaciones queer románticas, porque con demasiada frecuencia son trágicas o están condenadas al fracaso.
Completamente de acuerdo. Leí hace poco un artículo que decía que es casi imposible encontrar una historia de amor gay con final feliz, lo cual encuentro muy interesante. Yo quiero normalizar estas historias y narrarlas de forma natural, tal y como son para tanta gente, en lugar de híper sexualizarlas o mostrarlas de manera agresiva. Las relaciones queer siempre se han tratado de forma muy severa, incluso cineastas que me encantan como Larry Clark muestran el mundo de la cultura juvenil como algo súper oscuro e infestado de drogas. Yo quería mantenerme en cierto modo alejada de todo eso. El arte bello y positivo resulta reconfortante a veces.

Y también puede ser muy poderoso.
Me gustaría adentrarme más en ese aspecto en el futuro. Tengo la impresión de que el cine queer se muestra como un género en sí mismo: se ven "películas queer" en lugar de ver una comedia romántica en la que casualmente los protagonistas son dos tíos jóvenes del mismo sexo.

Tienes una estética muy particular. Cuando tratas algún tema con matices como una primera relación queer, ¿eres consciente de no permitir que los bellos y oníricos elementos visuales desvirtúen o conviertan el tema en cierto modo en un fetiche?
Es muy interesante que me preguntes eso. Ahora mismo estoy de hecho trabajando en mi próxima película, que comenzaremos a rodar en dos semanas y estrenaremos en diciembre. El tema es bastante más contundente, hay un montón de diálogos, trata el tema del suicidio... es una pieza bastante completa. Me interesa mucho saber cómo funcionará porque no todo puede girar en torno a este etéreo, bello y esotérico estado onírico. Es realidad pura y dura.

Supongo que es difícil abandonar un estilo tan innato, es como hablar disimulando el acento. ¿Es posible alterar algo tan natural en tu obra
Exacto. Para mí -independientemente del tema principal y de lo oscuro que sea- siempre quiero, desde una perspectiva estética, haya belleza en él.

Volviendo a tu próximo proyecto, la mayoría de cineastas jóvenes tienen los ojos puestos en EE. UU. Teniendo en cuenta que tu obra está tan impregnada de esta versión tan bella e idealizada de Australia, ¿cómo crees que se traduciría en otros países?
Es algo muy típico, tu propio entorno nunca es tan romántico o emocionante como el lugar donde está cualquier otra persona. Estuve hoy en una reunión con las chicas de Ellery, hablando sobre hacer una película, y ellas me decían, "Molaría mucho hacer algo en Sidney. ¡Todo es en París, París, París!". Y yo pensaba, "Joder, ¡todo lo que quiero hacer es ir a París!". Los mercados extranjeros están obsesionados con el océano y con Australia y con nuestra naturaleza salvaje. A mí me encanta Australia, me siento realmente seducida por la nítida luz de su sol y por lo salvaje de su entorno.

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Texto Wendy Syfret
Fotografía Cloudy Rhodes

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