la romería de los voltios es la fiesta popular que madrid necesitaba

La capital en verano es algo más que un desierto muy caluroso.

por Alberto Sisí
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05 Agosto 2016, 8:39am

Imagen vía @vanessabulhoes_

En verano no queda nadie en Madrid. Esa máxima es lo que llevamos oyendo los que, como yo, nos vemos obligados a espaciar nuestras vacaciones fuera de las épocas en las que todo el mundo huye del infierno en el que se convierte esta ciudad cuando las noches no bajan de los 25 grados. Bueno, pues eso no es cierto. De unos años a esta parte son muchos los que por motivos diversos (trabajos mal pagados o trabajos estacionales principalmente) no pueden huir de Madrid, y por ello la programación cultural de la ciudad en el mes muerto se multiplica.

El verano también es el momento de las vírgenes y los santos en los barrios más castizos. Uno de esos distritos es Legazpi, con el Matadero y su plaza como centro neurálgico, al igual que Centro tiene su plaza de Cascorro o La Latina su plaza de La Paja. Y precisamente allí salió a pasear el último viernes del mes de julio la Virgen de los Voltios, una virgen completamente pagana que pasea bajo el sol abrasador que 'acaricia' Madrid Rio para pedir por una buena escena nocturna (o diurna) de música de calidad y bailable.

Imagen vía @losmodlin

Bajo el paraguas de La Plaza en Verano, donde sesiones de dj's, bailódromos al más puro estilo brasileño y concierto se multiplican en los meses de calor, el centro cultural más al sur de la zona central de Madrid ofrece actividades en un barrio que ha revitalizado. Y el comienzo está en la Romería de los Voltios donde los vecinos se pasaron a bailar y a alucinar con los que desfilaban en procesión con estandartes DIY y un improvisado sound system que sonaba mejor que muchas discotecas.

El origen de todo esto se encuentra en el último día de programación de la Plaza en Verano que discurrió hace ahora once meses. Tras un mes de conciertos, bailes, verbenas y actividades inclusivas para todas las edades y para todos los vecinos del barrio, un concurso de baile daba por finiquitado el verano en Matadero. El ganador se llevaba a casa un bafle de los de toda la vida, y precisamente ese altavoz era el símbolo por el que la Romería de los Voltios se desviviría un año después. 

Imagen vía @losmodlin

Grupal Crew Collective, responsables de la romería y de la programación de La Plaza en Verano, lo ven así: "Nuestro convencimiento es que celebraciones como la Romería de los Voltios son laboratorios sociales donde se experimentan futuras realidades desde el desborde del imaginario colectivo. Lo que hemos hecho ha sido simplemente convertir un hecho puntual ocurrido en 2015 en un ritual cíclico. Nada más que reproducir un momento en el que la fiesta desbordó, atacando unas normas de la vida urbana en Madrid que no queremos aceptar."

Así que si las plazas no son lugares libres para que las disfruten los ciudadanos, hay que empezar a tomarlas y lo más sencillo es hacerlo en la única de Madrid que sí es casi de acceso y utilidad pública. La convocatoria no era sencilla. Bien entrado el verano las temperaturas amenazaban con fulminar cualquier tipo de vida sobre el asfalto. Aun así no fueron pocos los que se animaron a desfilar al ritmo de canciones como Freed from Desire o el Rock the Casbah, con el que la concurrencia rompió a bailar al finalizar la marcha (hay clásicos que nunca fallan).

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Marián Garrido, Jose Salas y Mauro Benavidez fueron los tres pinchadiscos que pusieron ritmo a la llegada de la cabalgata. Los tres están profundamente involucrados en una nueva forma de gestión de los espacios de baile y los tres organizan fiestas completamente fuera del circuito comercial que se van haciendo un hueco cada vez mayor en Madrid. Quizá pinchar en Matadero es lo más cerca de las instituciones que han estado en el último año, su búsqueda incansable de nuevos espacios y formas de divertirse los ha llevado a programar en garajes, centros regionales o casas 'okupas'.

Jose es la cabeza pensante detrás de Silly Europeans, el proyecto sonoro detrás de Machines Désirantes Buró y ve la reivindicación de la Romería como algo más que necesario: "salas de conciertos, clubes, asociaciones culturales, el tejido es muy pobre, muy debilitado, el circuito casi irrisorio comparado con cualquier ciudad de nuestro entorno cercano". Y eso sin tener en cuenta la situación de cualquier tipo de manifestación espontánea tras la implantación de la mal llamada Ley Mordaza: "hay un control férreo sobre quién puede hacer ruido y quién no, marcas y grandes corporaciones ocupan plazas, transporte público y un sin fin de espacio físico y mental, mientras músicos callejeros, manifestaciones espontáneas o reuniones no reguladas son perseguidas y multadas".

Imagen vía @pittussi

Mientras esto sigue así las mentes inquietas buscan un lugar en el que programar actividades lúdicas que también incluyan al extrarradio de la ciudad, abocado a macrodiscotecas con poquísima calidad musical, como bien se encarga de recordar Benavídez: "Frustrada podría llegar a ser la definición de la escena club de la periferia madrileña. El botellón y la falta de ofertas es lo único a lo que se puede aspirar en este momento". Los involucrados en la celebración del pasado viernes lo saben bien y han conseguido llevarse sus propuestas también hasta Móstoles, desde dónde el CA2M también ejerce de faro en cuanto a actividades artísticas y musicales se refiere, pero eso ya es otra historia.

Lo que queda por delante es un mes entero de actividades relacionadas con el disfrute y con el trasfondo musical todos los fines de semana en un emplazamiento tan especial como es la Plaza de Matadero (no hay que olvidar todas esas naves vacías que nunca llegarán a reformarse). La Romería de los Voltios fue el comienzo de La Plaza en Verano y los que no tenemos vacaciones, los que las pasan en la ciudad, los que buscan algo diferente o los que, simplemente, se divierten, tienen mucho que agradecer a esta virgen pagana que promete animar unas calles desiertas y unas noches eternas.

laromeriadelosvoltios.wordpress.com

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Texto Alberto Sisí Sánchez

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