el presente de la moda en cuba

La moda es una industria que en principio necesita medios, materiales, mercado y, por supuesto, Internet. Pero en Cuba todo esto es escaso y, aún así, hay gente que se empeña en crear moda cubana. Luis Cobelo investigó cómo trabajan dos de los...

por i-D Team
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18 Marzo 2015, 9:15am

Casi todo en Cuba se hace con pocos recursos y el mundo de la moda no iba a ser una excepción. Aún así, hablamos de un contexto en el que sobresale la creatividad dentro de unas limitaciones que nada tienen que ver con el individuo y sus deseos de crear. Y aunque el trabajo siempre cuesta el doble, las ganas y las ricas interacciones con el resto de las personas involucradas en el proceso hacen que la experiencia sea muy llevadera y que los resultados se atesoren como pequeños tesoros.

Rolando Rius lleva toda su vida creando y amando la moda. Es un veterano, muy conocido en el país. Estudió en la Escuela Superior de Diseño Textil de La Habana, y desde hace 6 años trabaja de manera independiente. "Trabajo siendo optimista, sin pensar en los problemas para conseguir materiales, reciclando, experimentando: la idea es mantenerse activo para que no muera el talento".

Yudel Rifat Contreras lleva menos en este mundo y es el diseñador de la empresa FAMA, adherida al Ministerio de la Industria de Cuba donde diseña prendas para el gobierno y de vez en cuando hace sus propias colecciones. "Hace poquito que estoy en esto, pero siempre me ha gustado. No estudié, pero he recibido mucha ayuda de gente profesional que me ha apoyado, como Rolando".

"Esa es una de las cuestiones que marcan los tiempos de la moda en Cuba. Rolando y Yudel realizan una colección año a través del Ministerio de Industria, que organiza una estrategia inspirada en las tendencias internacionales y a partir de ellas proponen a los diseñadores la creación de la colección. No existen pasarelas como en otros países; es un sistema atípico, el estado proporciona los materiales y cuando todo está listo se hace una feria anual donde los diseñadores muestran sus creaciones. "Tenemos que hacer algo para la mayoría de la población y algo un poco más exclusivo para tiendas especializadas, pero no es suficiente", dice Yudel.

No siempre lo que les proporciona el Gobierno 'está de moda' y deben nutrirse de revistas de tendencias que amigos o turistas que vienen de cualquier otro país les prestan. Los materiales son escasos y muy difíciles de conseguir; el lino y el algodón, que son los únicos textiles con los que se puede trabajar en un país de clima tropical, provienen de una industria deprimida y adquirirlos es casi imposible. "No podemos compararnos con los diseñadores de fuera. El clima y la economía nos obliga a seguir una sola vía: la comodidad", afirma Rolando.

En Cuba la gente sigue la moda pero lo hace con ingenio, con picardía. Durante el período especial (1991-1995) en Cuba nadie dejó de maquillarse o de vestir totalmente de blanco para lo que fuera. Eso da una idea del carácter del cubano que se moldeó a partir de esa crisis: se volvió más paciente. "Siempre pensamos que podemos hacerlo", dice con orgullo Rolando.

"Podemos tener un aire internacional que siempre será cubano en la forma en la que afrontamos nuestra vida. Creemos que una persona que haya vivido en el trópico le sacará más provecho a una prenda que hayamos hecho nosotros. Nuestras pieles asimilan el color de otra manera, haciéndolo mas vivo y cálido. Proporcionan una energía procedente del sol que nos ilumina perennemente", reflexiona Yudel.

¿Cómo es hacer moda en Cuba?
Rolando: Es difícil por la escasez de materiales. Sabes que la moda se basa en tendencias y a veces no tienes los tejidos con los colores adecuados para cada temporada, los estampados que se llevan, etc. Muchas veces tampoco tienes accesorios ni complementos para la ropa. En otras palabras: es un gran reto.

¿Y cómo hacéis para informaros?
Yudel: Eso ha mejorado en los últimos años. Ya existe Internet y todo es un poco más fácil.

Pero aquí casi no hay apenas conexión a Internet.. 
Rolando: En estos momentos hay más información que hace unos años, cuando la información era muy escasa. Ahora viene gente que trae revistas y, aunque la conexión a Internet sea lenta, se pueden buscar muchas cosas. 

¿Las cubanas compran moda?
Yudel: Les es difícil comprar las cosas que se llevan o que se diseñan en Cuba, y muchas veces los diseñadores tenemos problemas para hacer producciones en serie. La industria nacional está ligeramente deprimida en el sentido de producir lo que verdaderamente puede ser considerado como moda. Y aunque al cubano le gusta, sobre todo a la gente joven, seguir las tendencias es muy complicado.

¿Dónde se enteran de las últimas tendencias los jóvenes cubanos?
Yudel: En Internet y en revistas. También en extranjeros a los que ven y copian. 
Rolando: Ahora mismo tú traes ese look y a lo mejor alguien te lo copia. Se supone que la gente que viene está más informada.

¿Y qué se fabrica aquí en Cuba?
Rolando: Mayoritariamente uniformes: se hace un poco de producción para las tiendas del estado. Lo que no se puede es arriesgar mucho, hay que ser clásicos. Realmente no puede ser considerado moda.

Y a ustedes, ¿quién les compra?
Rolando: Yo vendo mucho a las modelos, que son compradoras potenciales. O gente que se mueve dentro de lo que puede ser la farándula habanera, que si está un poco más informada.

¿Cuál es farándula habanera?
La gente que se mueve más en la noche, que ha salido y viajado. Gente involucrada en la cultura, las artistas plásticas, etc. Personas con más sensibilidad.

Y los precios, ¿cómo son?
Cuando vendo de forma independiente vendo a precios elevados porque me cuesta conseguir las cosas y sé qué tipo de clientela puede permitírselo.

¿Qué significa un precio elevado para el cubano?
Rolando: Que pidas a lo mejor por una prenda a partir de 50 pesos convertibles cubanos (aproximadamente 50 dólares). A mí me compran también casas que hacen fotografías para quinceañeras. Son casas regentadas por personas que están o estuvieron vinculadas al mundo de la moda, como ex modelos y maquilladores, y que ahora trabajan para la casas que hacen las fotografías. Me compran mucho la ropa porque les gusta y las fotos resultan un poco más trendy, más fashion en ese sentido.

¿Ustedes educan a otros jóvenes a hacer moda?
Yudel: Somos usuarios y portadores de información. La escuela forma diseñadores industriales abarcando todas las formas del diseño: vestuario, muebles, calzado, cerámica, diseño de interiores y accesorios.

¿Dónde compran las telas?
Rolando: En las tiendas de telas del centro que tienen precios bastante elevados. Las importan de distintos lugares. 

Hacer moda es difícil pero, ¿tiene alguna satisfacción para ustedes?
Rolando: Cuando ves el resultado sí. Porque al final es como un reto, y el hecho de lograr resultados se convierte en un desafío. Que puedas hacer algo y que tenga aceptación es genial. Yo le llamo 'tropicalizar las tendencias', hacerlas cubanas.

¿Cómo ven lo de comenzar conversaciones diplomáticas con Estados Unidos?
Rolando: Yo pienso que es algo a largo plazo. Las fronteras se abrirán en un futuro, pero no creo que sea algo que esté a la vuelta de la esquina. 

¿Qué esperan para el futuro en sus vidas?
Rolando: Pienso que durante los últimos años ha habido cambios favorables que nos llevarán a favorecer el desarrollo del país a corto o medio plazo. Eso permitirá que otros mercados entren a nuestra vida y harán que la mejore.
Yudel: Suceda lo que suceda, espero seguir haciendo moda.

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Texto y Fotografía Luis Cobelo
Accesorios Omar Alejandro RYO
Modelos Amanda Serrano y Noelsy Benítez
Localización Centro creativo FAMA, La Habana Vieja.

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