5 tendencias de los 90 que deberían morir junto con tu tamagotchi

¡Buenas noticias, chicos! ¡Los Tamagotchis han vuelto! Para celebrar su regreso, hemos pensado en cinco tendencias de los 90 cuya resurrección definitivamente no deseamos ver.

por Georgie Wright; traducido por Eva Cañada
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oct. 24 2017, 7:39am

Tu flequillo está dividido perfectamente por la mitad y sujeto hacia atrás con dos minúsculos clips en forma de mariposa. Lloras lentamente abrazada a tu Furby mientras suena a todo volumen el tema Creep de Radiohead en tu Walkman adornado con pegatinas que huelen a frutas. Llevas puesto un pantalón holgado, cuatro chokers de cuero y unas Skechers. Todo ello en negro. Estamos en 1997 y estás celebrando un funeral por tu Tamagotchi.

¿Te acuerdas de ellos, de aquellas pequeñas pantallas de píxeles que formaban animales artificiales a los que tenías que dar de comer y beber mediante dos diminutos botones diseñados para dedos mucho más pequeños que los tuyos? ¿Esos que olvidaste completamente cuando salieron las cartas de Pokémon? ¿Sí? Bueno, pues han vuelto y ahora tienes una nueva oportunidad de demostrar tu incapacidad para mantener vivo nada que no seas tú. No, yo tampoco sabía que los cactus pudieran morirse.

Afortunadamente, hay algunas tendencias de los 90 que es mejor que dejemos atrás. Algunas modas que deberíamos olvidar. Algunas cosas que merecen el mismo destino que tus Tamagotchis pasados y futuros.

Una pernera remangada y la otra no
¿Hay algún viento helador soplando tan perpendicularmente a la dirección en la que miras que solo necesitas abrigarte por un lado? ¿El movimiento oscilante de tu pierna conforme te dabas impulso de camino a casa en tu patinete plegable ha ido enrollando una de tus perneras centímetro a centímetro?

No existe explicación alguna para el look de una pernera remangada y la otra no. Es incómodo y extraño y lo único que consigue es que parezcas un poco asimétrico, como cuando pisas una grieta en el asfalto con un pie y necesitas pisar otra grieta con el otro pie para igualar. Pero las reglas del juego de los 90 dictaminan que si pisas una grieta ya la has cagado: pierdes el juego. Así que para empezar no deberías hacerlo, lo mismo que no deberías llevar nunca, nunca jamás una pernera del pantalón remangada y la otra no.

gafas ockley años 90

Esas gafas de sol Oakley que le robaste a tu padre
Retrocedamos en el tiempo: estás reclinado en el sillón de escay de tu familia, haciendo zapping entre Friends y El Príncipe de Bel-Air cuando de repente... ¿Qué es eso? ¿Una rana? ¿En la naturaleza? ¿Un entusiasmado David Attenborough narrando un documental sobre los coloridos sapos de Minneapolis? ¡Ah, no! Solo es un golfista de mediana edad llevando esas monstruosidades de plástico bautizadas como "Oakleys". El caso, que la moraleja de esta historia es que ya eran bastante feas en los 90, así que mejor no las recuperemos.

Pulseritas de goma
Las reglas: si tu pulserita de goma se rompe, tienes que hacer aquello que se corresponda con el color de la pulserita a la persona que te la haya roto. Los actos en cuestión abarcaban todo el eufemístico espectro sexual, desde "chupetón" hasta "ir hasta el final". Lo que pasa es que, como todos éramos prepúberes, nunca había folleteo de verdad. Básicamente no son más que un puñado de feos aros de goma que te dejan un estampado de cebra en la mejilla cuando te quedas dormido sobre el brazo.

El pelo cortado a cepillo con las puntas decoloradas y peinadas hacia arriba
No me malinterpretéis, estoy encantada de poder afirmar que viví una época en la que molaba un montón tener ese aspecto. Pero, " Baby, Bye, Bye, Bye".

Gente blanca llevando bindis
Gwen, lo siento, pero tú eres en parte culpable de la obsesión por el bindi. Todos adorábamos tu música y sin duda nos convenciste a muchas de nosotras de que podíamos ser estrellas del pop. Pero ya hace mucho que abandonamos aquel sueño y todo el mundo debería abandonar también los bindis. Es apropiación cultural, no mola y ya estamos en 2017. Si realmente deseas adornar tu piel con adornos cuestionables y ofensivos, hazte un tatuaje temporal de un unicornio.