Fotografía Vicki King. Estilismo Victoria Young. Abrigo Vintage Kool Kats Ltd. Vestido Coach 1941

hablamos de sexo con emma mackey

Emma Mackey es la nueva estrella de 'Sex Education', la última "dramedia" de Netflix. En esta entrevista, nos cuenta más acerca de Maeve, de la segunda temporada y de la sensación que produce entrar en los hogares de 130 millones de personas.

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26 Marzo 2019, 8:40am

Fotografía Vicki King. Estilismo Victoria Young. Abrigo Vintage Kool Kats Ltd. Vestido Coach 1941

Esta historia apareció originalmente en 'The Homegrown Issue', de i-D, nº 355, primavera de 2019.

En tan solo una semana, Emma Mackey pasó de ser una completa desconocida a toda una 'celebrity' tras convertirse en la protagonista de una serie que ha invadido las pantallas de unos 130 millones de personas alrededor del mundo.

Estamos hablando, por supuesto, de Sex Education: la exitosa dramedia producida por el gigante del streaming, Netflix, a principios de este año. La historia cuenta la vida de Otis (Asa Butterfield), un adolescente cuya madre trabaja como terapeuta sexual (la increíble Gillian Anderson). La serie consiguió llamar nuestra atención porque vimos en ella la misma esencia de otra serie famosa precisamente por su honestidad: Skins, que supuso un éxito colosal cuando se emitió por primera vez en 2007. Al igual que en esta, donde los personajes más interesantes eran los que tenían sus propias historias, Netflix le ha reservado el mejor papel de Sex Education a Emma, una actriz francesa que interpreta a la protagonista de la serie: la increíble Maeve Wiley.

Maeve es una chica mala que parece sacada directamente del manual de chicas malas de John Hughes. Vive sola en una caravana que apenas puede pagar, pero su temible personalidad esconde un intelecto feroz; uno que utiliza para liderar un negocio de tráfico de deberes en un baño abandonado de la escuela. Cuando descubre que Otis ha sido bendecido con el don (y la maldición ocasional) de una comprensión sexual increíble, Maeve convierte la habilidad en oportunidad, montando una clínica sexual a través de la cual la pareja trata a sus compañeros con problemas carnales. "Me gusta que Maeve sea ella misma y que no dependa de nadie más para... En realidad, no depende de nadie, ¡punto!", dice Emma, cuando quedamos con ella un estudio de fotografía del barrio londinense de Hackney, a un millón de kilómetros de distancia de las colinas del Valle de Wye, en Gales, donde se graba la serie. "Tiene una coraza exterior muy dura y reconocible, pero incluso en sus momentos más difíciles, es capaz de mostrar humanidad y anteponer a los demás a ella misma. Se puede decir que se preocupa por las personas y que su imagen de niña mala es solo una fachada".

Emma Mackay Photography Vicki King Styling Victoria Young
Jersey Coach 1941. Pantalón vintage de Kool Kats Ltd. Botas Sergio Rossi

Este papel supone, sorprendentemente, el debut de Emma, algo que ella describe como "una locura; es algo emocionante y abrumador" todo al mismo tiempo. Emma, que nació en Le Mans (Francia) y procede de padre francés y madre británica, pasó los primeros diecisiete años de su vida en la ciudad de Sablé-sur-Sarthe antes de mudarse al Reino Unido para estudiar Lengua y Literatura Inglesa en la Universidad de Leeds. Fue allí donde desarrolló una particular pasión por el teatro, actuando y dirigiendo varias producciones, antes de tomar la decisión de mudarse a Londres y postularse a la escuela de teatro el día antes de graduarse. Un año después, Emma consiguió un agente y, seis meses más tarde, el papel en Sex Education.

"Estuve como inconsciente durante todo el periodo de castings", dice Emma. "Ni cuando llegaba a los pases de texto y yo era la única Maeve que aparecía por allí en todo el día me daba cuenta de que la oportunidad era mía. En mi cabeza, yo pensaba: 'esta es una serie para Netflix; van a necesitar a alguien con un perfil determinado. ¡Todavía no me han hecho ni un retrato!". ("¡Deberíamos hablar de esto!", insiste su agente desde el otro lado de la sala).

Lo que atrajo a Emma del papel fue que vio en él la oportunidad de interpretar a un "personaje femenino protagonista que no es un satélite" —Emma describe la historia de Maeve como algo tan "emocionante, desgarrador y divertido" como la de sus homólogos masculinos—. "No tiene complejos y conduce tanto su propia historia como la de los demás", dice. "Tenía la sensación de que era un personaje muy importante, y eso me atrajo de inmediato. Tenía la impresión de que Maeve necesitaba protección, y hubo un momento en el que solo quería abrazarla y darle vida". Aunque Emma admite que al principio se sintió como si la tirasen a la piscina sin flotador ("Fue mi primer trabajo, así que al principio había nervios", asegura), también describe cómo el elenco y el equipo consiguieron crear un ambiente en el que todos se aseguraron de que la actriz se sintiese cómoda en todo momento; algo de suma importancia teniendo en cuenta las escenas íntimas que se esperan de este joven elenco.

"Desde el principio, la comunicación y el consentimiento estuvieron presentes en todo momento", dice Emma. "Fuimos asesorados desde el principio y hablamos sobre las escenas de sexo con los productores, directores y escritores, quienes se aseguraron de que estuviéramos bien en todo momento. Para Kedar [Williams-Stirling, que interpreta a Jackson] y para mí, esas escenas eran esencialmente coreografías. Teníamos ritmos, como: un beso de tres segundos, y luego hacemos esto. Cuando llegó el momento, habíamos ensayado tanto que, afortunadamente, todo parece bastante real".

Emma Mackay Photography Vicki King  Styling Victoria Young
Chaqueta Coach 1941

Donde el alto nivel de sensibilidad fomentado por el programa se hace más evidente es en el tercer episodio de la serie, cuando la misma pasa de ser una comedia adolescente encantadora y bien escrita a convertirse en una pieza realmente conmovedora. En él, Maeve visita una clínica para abortar tras darse cuenta de su embarazo fruto de su relación secreta con el deportista estrella del instituto, Jackson Monroe (Kedar Williams-Stirling). El episodio no es solo una de las representaciones más reflexivas del aborto jamás vistas en pantalla, sino que también es una de las más informativas: sigue el proceso de principio a fin, y lo presenta de una manera fresca y sin censura.

"Teníamos a un experto con nosotros en el 'set' todo el tiempo, asegurándose de que todo lo que estábamos haciendo se acercase a la realidad", explica Emma. "Ben [Taylor], el director, no quería dramatizarlo para nada ya que, muchas veces, cuando alguien se queda embarazada, la situación se convierte en un drama. ¿No es así? Sin embargo, no creo que hubiese sido realista que Maeve se hubiese quedado con el bebé. Vive en una caravana, no tiene dinero, ni apoyo familiar, y todavía va al instituto. Para ella, es sentido común. Eso es parte de su vida y decide seguir adelante".

El futuro exacto de Maeve, sin embargo, se sigue manteniendo en secreto. Aunque la nueva temporada no se ha confirmado todavía, resultaría casi apocalíptico que la plataforma no nos devolviese a este personaje una vez más. ¿Qué le gustaría a Emma que le pasase en la segunda temporada? "Me gustaría más protagonismo para las relaciones de amistad entre las chicas. Eso sería genial", responde. "Y que Maeve siga centrándose en sí misma, se apunte a ese examen de aptitud y empiece a buscar universidades. Que haga lo que realmente quiera hacer". ¿Y qué hay de Emma, recién llegada a un mundo repleto de campañas publicitarias, sesiones de fotos y la repentina fama de Internet? "Estoy orgullosa de decir que soy una persona bastante práctica, así que lo que me digo siempre a mí misma es que esto es solo un trabajo", asegura y añade: "Y todo lo demás es solo un subproducto de ser actriz. No es algo a lo que esté acostumbrada todavía, y eso está bien. El éxito de Sex Education nos acaba de explotar en la cara, pero de la mejor forma", continúa. "Todo está resultando encantador, pero todavía es muy pronto. Me tomo las cosas paso a paso". Hoy, una sesión de fotos; mañana, el mundo.

Créditos


Fotografía Vicki King
Estilismo Victoria Young

Peluquería Shiori Takahashi de Streeters con productos Oribe. Maquillaje Laura Dominique de Streeters con productos CHANEL Vision d’Asie: L’Art du Detail y CHANEL Sublimage L’Essence Fondamentale. Asistente de fotografía Richard Kovacs

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.