7 ilustradoras que exploran el erotismo en instagram

Pese a su estricta censura, la red social se ha convertido en la plataforma preferida por muchas artistas para experimentar con la sexualidad femenina.

por Sara Peláez
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01 Septiembre 2016, 8:25am

Imagen vía @fridacastelli

No nos engañemos, la revolución sexual nunca existió. O al menos, no en la manera utópica que proclamaban sus principios fundamentales. En pleno siglo XXI, la ansiada igualdad entre sexos sigue siendo una mera ilusión. Continuamos estancados en una sociedad añeja y vetusta que se pinta de moderna y que dispara discursos superficiales dándose golpes en el pecho, aunque sigue poniendo la figura masculina en primer lugar, relegando a la mujer a un discreto y servicial segundo plano rodeada de tabúes, vetos y "prohibiciones" morales.

Nuestra sexualidad sigue dando buena cuenta de ello. ¿Qué queremos? ¿Qué nos gusta? ¿Es posible saberlo cuando todo nuestro imaginario está contaminado de fantasías impuestas por una sociedad patriarcal? 

Decidir sobre nuestro cuerpo, y sobre cómo y con quién lo usamos. La masturbación, el sexo, la pornografía, el placer y el erotismo en sí mismos siguen rodeados de un aura satánico que los demoniza y nos impide hablar de ellos con naturalidad, inclinándonos a cambiar rápidamente de tema cuando las dichosas cuestiones salen a relucir.

Imagen vía @pollynor

Pese a su estricta política de términos y condiciones de uso —que aboga por la vía rápida de la censura cuando su algoritmo capta algún pezón femenino o desnudo—, Instagram se ha convertido en la plataforma preferida por muchas artistas para explorar el erotismo y la sexualidad de la mujer. La ilustración se está consagrando como una herramienta para liberarse de los tabúes históricamente asociados al placer, y un medio para animar al resto de mujeres en el camino de encontrar la autoconfianza necesaria para descubrir qué es lo que de verdad queremos y cómo comunicarlo sin temor a ser juzgadas.

Tras un rastreo a fondo de la red social, te presentamos el trabajo de siete ilustradoras de todo el mundo que se han atrevido a tomar la belleza del cuerpo y el erotismo como eje central de su trabajo.

Petites Luxures
La máxima del "menos es más" cobra vida de la mano de Petites Luxures. El/la artista francés(a) que se esconde tras este perfil —por el momento prefiere mantenerse en el anonimato, pero supongamos que es una mujer— ha conseguido que se hable de sus ilustraciones en todo el mundo, sin mostrar demasiado de ella o de sus propias obras y, actualmente, cuenta con más de 400.000 seguidores en Instagram.

Utilizando el blanco y negro como paleta de colores para inundar todo su imaginario, la autora solo necesita de unos pocos y certeros trazos para ayudar al espectador a componer una imagen que se torna explícita en su cabeza. Un fotograma en el que la mujer es siempre la protagonista y la que toma el control, acompañándose de parejas tanto masculinas como femeninas.

En una de las escasas entrevistas que ha concedido, la ilustradora y tatuadora —quien comenzó este proyecto durante una gripe— asegura que el sexo, para ella, "no es nada escandaloso, sino un aspecto más con el que disfrutar de la vida".

Imagen vía @petitesluxures

Apollonia Saintclaire
El perfil de Apollonia Saintclaire comparte con Petites Luxures la nacionalidad y el anonimato de sus autoras aunque, a diferencia de esta última, las ilustraciones de Saintclaire son ricas en detalles. En sus imágenes -en su mayoría religiosas, grotescas y violentas (y autocensuradas en Instagram)- la mujer marca el ritmo de toda la escena. Una mujer que a veces se presenta como 'lolita' y otras como dominatrix, y que desafía con su mirada directa a quien la observa, invitándole a participar.

En una charla con la directora de cine Erika Lust, Saintclaire comentaba que, para ella, "el sexo es, probablemente, una de las raras ocasiones en las que cuerpo, mente y alma están sincronizados: es ese momento en el que sientes que existes simultáneamente a todos los niveles". Aunque a primera vista podría decirse que su estilo bebe directamente del cómic, Saintclaire asegura que sus mayores fuentes de inspiración provienen del mundo de la literatura y de los textos, entre otros, de Jorge Luis Borges, Henry Miller y Anais Nin.

Imagen vía @apolloniasaintclair_

Natalie Krim 
Amante y coleccionista de lencería vintage, Natalie Krim comenzó en el mundo de la ilustración con el objetivo de convertirse en diseñadora de este tipo de prendas aunque, finalmente, optó por usar sus dibujos —en los que siempre retrataba el cuerpo femenino en ropa interior— como un medio de comunicación y expresión propios.

Krim, que actualmente vive en Los Ángeles, asegura que su obra está dirigida a mujeres y que nunca se ha preocupado por conseguir ningún tipo de reacción por parte de los hombres. Sus ilustraciones son todas de carácter autobiográfico, y en ellas se autorretrata o representa sentimientos y situaciones por las que está pasando.

Con casi 40.000 seguidores en su cuenta de Instagram, Natalie anima a todas las mujeres a explorar su sexualidad y a no intentar "imitar" a las actrices porno. "La sexualidad puede ser algo amoroso y honesto", sentenció en una entrevista.

Imágenes vía @nataliejhane

Kaethe Butcher 
Amor, pasión, risas y espontaneidad. Estos son los puntos clave que, para Kaethe Butcher, debe tener el buen sexo. La artista alemana, de solo 24 años, cuenta en sus ilustraciones historias de amor y amistad que bien podrían enmarcarse en una noche de fiesta un sábado cualquiera.

En sus imágenes, que parecen seguir al pie de la letra los tics básicos de la ilustración erótica mencionados hasta el momento —trazado sencillo, aunque con detalle, y paleta en blanco y negro—, el protagonista indiscutible es el cuerpo femenino con escenas, en su mayoría, que representan encuentros entre dos mujeres, y a las que añade pequeños mensajes casi escondidos, que vienen a completar de significado toda la representación gráfica.

Imagen vía @kathebutcher

Polly Nor
La ilustradora británica se desmarca de sus compañeras ofreciendo una visión grotesca, sórdida y humorística de la sexualidad femenina y de la propia mujer del siglo XXI. Sus imágenes no dibujan a bellas damas, delicadas y perfectas, como cabría esperar. Por su parte, Nor apuesta por utilizar la figura femenina, sí, pero se centra sobre todo en la escena cotidiana, en contar una historia o en intentar representar un sentimiento.

Alejada de fuentes de inspiración oníricas, la ilustradora basa su trabajo en las "girls chats" sobre las relaciones de pareja, problemas de género y el sexo; aunque reconoce que, a veces, también se inspira en sus sueños. "Tengo algunos muy raros", confiesa. Acompañando a su personaje femenino casi caricaturizado, se encuentra una figura común en todo su trabajo: el diablo. Un actor que, lejos de ser secundario, se presenta como una manifestación de todas sus frustraciones, emociones y arrepentimientos propios de cualquier mañana de domingo de resaca.

Imagen vía @pollynor

Frida Castelli
Fresas, chupa-chups, polos, plátanos... Estos son algunos de los elementos clásicos instaurados en el imaginario erótico colectivo. Y estos son, precisamente, los que utiliza la ilustradora Frida Castelli para sus obras llenas de color, con escenas que estudian el erotismo y la sexualidad femenina, sin llegar a caer en escenas de sexo explícito. En su Instagram, con más de 10.000 seguidores, Castelli nos hace partícipe de su proceso creativo, subiendo siempre una foto del boceto a lápiz primero y, después, una de la ilustración terminada, a la que acompaña de una frase complementaria que viene a entablar diálogo con el que observa.

Imagen vía @fridacastelli

Adara Sánchez
El trabajo de Adara Sánchez —representación nacional de este listado— no es exactamente erótico, pero buena parte de él se centra el la belleza del desnudo del cuerpo femenino. Sus personajes son mujeres que irradian una belleza natural, con un aire naive. Casi se las podría definir como ninfas que habitan en la profundidad de los bosques, siempre rodeadas de naturaleza.

Imagen vía @adarasanchez

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Texto Sara Peláez

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