30 tendencias de moda que triunfaron en españa (y que han desaparecido)

Las tendencias son temporales, efímeras y, sobre todo, caprichosas, pero ¿te acuerdas de todas?

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15 octubre 2015, 10:35am

Imagen vía @surii99

1. Los 'makineros'
Fueron esa tribu urbana que se paseaba por los bajos fondos de cualquier barrio con cara de estar muy cabreados y que se ponía hasta las cejas de 'Happy Hardcore' los fines de semana. Adoptaron cierta estética neo-nazi cuyo uniforme era el corte 'pelo-cenicero', los pitillos ajustadísimos y tobilleros, las botas Doc-Marten y las chaquetas 'bomber'. Siempre iban en manada.

2. Las camisas de cuadros de franela
Cuando Marc Jacobs sacó su colección grunge el mundo de la moda se tiró de los pelos, pero lo único que hizo el diseñador fue cogerle el pulso a lo que pasaba en la calle en aquel justo momento, y las camisas de cuadros de franela fueron a los 90 lo mismo que los Power Rangers a la infancia de los niños que crecimos con ellos.

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3. Los moñitos
Björk y Gwen Steffany fueron algunas de las caras conocidas que se apuntaron en los 90 a los moñitos. Pronto todas las 'clubbers' se paseaban con sus tops enseñando el ombligo y sus pantalones de tiro bajo y pierna anchísima. Si encima eran de colorines, mejor que mejor.

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4. Los Furbys
Eran peludos, parecían gremlins buenos y hablaban su propio idioma. Si ponías a dos juntos, la caja decía que podían comunicarse entre ellos. Los 'Reyes Magos' entregaron toneladas de Furbys en 1999 que acabaron en algún rincón de la casa silenciados porque eran un auténtico coñazo. Hace dos años intentaron reflotar la moda y sacaron una nueva versión de este juguete que parecía haberse comido cuatro pastillas en mal estado.

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5. Tomar el café en Starbucks
Tomarse 'un buen café' en España es poco más que una misión imposible, acostumbrados al 'cortao del Bar Manolo' de toda la vida. Por eso cuando llegó Starbucks la gente se volvió medio loca: tu también podías ir paseando por la calle con tu 'latte' como Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York o tomártelo en alguno de sus locales escuchando sus recopilaciones de jazz. Luego nos dimos cuenta de que pagar casi cuatro euros por un cafe en polvo con medio litro de leche era absurdo.

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6. Julio Medem
Hubo un tiempo en el que Julio Medem hacía películas 'generacionales' de esas que son 'más grandes que la vida'. En los 90-dosmiles preguntabas a cualquiera cuál era su película favorita y te decía que o Los amantes del círculo polar o Lucía y el sexo. La intensidad noventera hecha películas.

7. El 'tonti-pop'
Pantalones de campana, flequillos ladeados, chapas, pegatinas con la 'Union Jack', imitaciones de las 'Nike Cortez', ¿alguien se acuerda? Eran los 90 en España y estaba de moda 'el tonti-pop'. Esa era la estética que adoptaron sus seguidores en nuestro país, más cercanos a los mods que a los clubbers que inundaban las raves inglesas. También tuvo su banda sonora: La Casa Azul, La pequeña Suiza, Me enveneno de azules, Juniper Moon...

8. El IRC
Cuando no existía Whatsapp, ni Telegram, ni Facebook, ni Twitter, la gente se comunicaba a distancia con canales de chat creados expresamente para ello. El más famoso en nuestro país fue el IRC, que se organizaba en canales temáticos donde podías debatir con quien fuera de tus gustos musicales, de cine, etc. Uno de los canales más míticos fue el de 'Spanish Pop', donde se congregaban foreros del Primavera Sound, músicos y futuros periodistas.

9. Las camisetas de rayas bretonas
Eran el uniforme de las chicas monas a las que les molaba el 'tonti-pop', que adoptaron una estética afrancesada: flequillito, mirada lánguida (alguna estrábica a consecuencia del flequillo), pantalón de campana, chapa de su grupo favorito y la camisetita de rayas. La cosa era tan masiva que ibas por el FIB y parecía aquello una cadena de montaje de 'Pin y Pons'.

Imagen vía @taylorswift

10. Las camisas de flores hawaianas
De vez en cuando vuelven y, lo mismo que reaparecen, aguantan los meses de verano para volver a enterrarse en el olvido. En los 90 se llevaban las de flores surferas y hace tres veranos se pusieron de moda las que emulaban a las que llevaba Tom Selleck en Magnum. Colearon un verano más y ya nunca más se supo.

Fotograma de 'Ace Ventura, detective de mascotas'.

11. Las faldas encima del pantalón
Por si los pantalones de pata ancha no fueran suficientes, en los 90 tenías que llevarlos con una falda por encima. La creatividad no tenía fin: kilts, minifaldas, faldas lápiz... Por qué, nunca lo supimos.

12. Enseñar la gomilla de la ropa interior
En los 90, en plena fiebre del hip hop y, sobre todo, de grupos de chicas de R&B en la línea de TLC, lo suyo era llevar los pantalones caídos (a veces hasta extremos que arriesgaban con la propia vida) enseñando la gomilla de la ropa interior. La marca que llevabas era importante. Y mucho.

Imagen vía @chico_lachowski

13. Los 'tenedores pulsera'
Alguien tuvo una idea genial: 'Wala, ¿y si cogemos un tenedor, lo doblamos sobre sí mismo y lo convertimos en una pulsera? ¡Una pulsera! Quien fuera debería haberse presentado ante el Tribunal de la Haya, porque fue el responsable de una de las tendencias más absurdas de los dosmiles.

Imagen via @jenmooncreations

14. Las zapatillas 'supersized'
Antes de que Miuccia Prada pusiera de moda las plataformas, los zapatones oversized ya dominaron las calles. Fue en los 90 y los calzó todo clubber que se preciase. Aquellas zapatillas eran tan grandes como un buque de guerra y podías dormir de pie con ellas. La marca más popular fue 'Buffalo', que se erigieron como las favoritas de muchos con sus dibujos flamígeros.

Imagen vía @buffaloclassics

15. Los piercings
En la ceja, en la barbilla, en la oreja y en el ombligo, y cuanto más estridentes o escandalosos mejor. Los piercings tuvieron su momento álgido y lo mismo que vinieron, se fueron, dejando al 75% de la población juvenil (ya casi treintañera) agujereada en los lugares más inesperados de su cuerpo. En su día eran 'sexys' y denotaban 'rebeldía'... ¿En qué estábamos pensando?

Imagen vía @billkaulitz

16. Los pantalones 'Harem'
Mucho más tarde de que MC Hammer los llevara en sus videoclips, los pantalones 'Harem' se pusieron de moda en nuestras calles. Las hippies se sentían superidentificadas porque le daban a su look el toque exótico, y las chonis lo mejoraron luciéndolos con tacones. Eran incómodos, poco favorecedores y feos. Por suerte, no duraron mucho y no han vuelto.

Lookbook de Asos.

17. Myspace
Cuando Justin Timberlake compró Myspace, la primera gran red social que llegó a España ya agonizaba. Pero tuvo su momento de esplendor: todo el mundo subía fotos, estados y se mandaba mensajes y solicitudes de amistad con desconocidos por el simple hecho de 'socializar'. Al principio molaba, pero luego nos volvimos más burgueses y nos dimos cuenta de que era farragoso, molesto para la vista, que tardaba en cargarse y que, en realidad, no servía para nada que no hiciera ya Facebook.

myspace.com

18. La moda pin-up 
De repente el mundo se volvió loco y todo el mundo empezó a vestir como si fuera un extra de 'Empeños a lo bestia'. Las calles se llenaron de pin ups trasnochadas que habían descubierto Ebay hacía tres días: labios rojos, rebecas con cerecitas, bandanas en el pelo, tatuajes rockeros. La peña empezó a ir a clases de Swing y las marcas de bourbon hicieron el agosto.

Imagen vía @pinupgirlclothing

19. Los tatuajes
Cuando la moda pin-up atravesó el tejido comercial, los tatuajes también lo hicieron. Y se quedaron. Los estudios se llenaron de gente que quería tatuarse 'algo que fuera importante para ellos' que acababan siendo dibujos tribales con menos sentido que las caras de Bélmez, letras chinas con faltas de ortografía o mensajes new-age interminables con letra caligráfica. La ropa se puede tirar y el pelo crece, pero con un tatuaje chorra, ¿qué haces el resto de tu vida?

Imagen vía @nickiminaj

20. Las camisetas rockeras
Todos tenemos algún amigo heavy que en algún momento de su vida se ha quejado de ver a modernos llevando camisetas de sus grupos favoritos. En España el Primavera Sound y H&M se encargaron de democratizar los gustos rockeros.

Imagen vía @hannegabysees

21. Los metrosexuales
El macho Alfa español ha sufrido muchos cambios durante las últimas décadas. Uno de los más notables fue la irrupción de la moda 'metrosexual'. Esto era: hombres que se enorgullecían de ir limpios, aseados y de estar en buena forma. . Les gustaban las marcas italianas más horteras y no les importaba reconocer que se pasaban más tiempo en el probador de una tienda que su novia, la Jenny.

Imagen vía @rafamartintv

22. Los emos
Lo mismo que se pusieron de moda... desaparecieron. Se reunían los viernes por la tarde en las puertas de los centros comerciales para echarse laca unos a otros y lamentarse de lo asquerosa que es la vida. Tenían 16 años y se pensaban que eran únicos cuando simplemente eran una evolución pre-Millenial de los neo-romantics de los 80.

23. El 'nu-rave'
Los Klaxons sacaron un disco bailongo que parecía producido por Pikachu, la gente tenía resaca de escuchar Kids de MGMT y alguien se inventó un género musical con su estética y todo que duró tres días.

Imagen vía @ih8rob

24. El tie dye
A alguien le dio por decir ¡que vuelven los 70! Y todo el mundo loco a rebuscar tendencias absurdas. La más efímera fue el tie dye y la prenda más buscada, las camisetas que emulaban aquellas obras de arte que hacíamos con trece años cuando cogíamos nuestra camiseta favorita, le hacíamos un nudo y la metíamos en lejía. Flipar con el resultado entonces tenía sentido, llevarlas con 30 años no tiene perdón.

Imagen vía @fvckingawesometattoos

25. Decir que no te mola el Sónar
En los 90 decir que te molaba el Sónar hacía que te miraran como si tuvieras la peste. ¿Ese festival de garrulos? Amosporfavor. El festival estaba tan denostado entre los modernos del momento que hasta se creó un festival antitético para reírse de toda la movida: el 'Antisonar'. En los últimos años, sin embargo, el Sónar ha recuperado su estatus de festival molón y ahora si no vas, eres un loser.

Imagen vía @sonarfestival

26. Decir que no te interesa la política
El hipster desentendido orgulloso de serlo ha pasado de moda y la actitud de 'todo nos parece una mierda' de principio de siglo ha mutado en una conciencia social y política notable. Tanto que ahora, si dices que no votas, te ganas más de un unfollow.

27. The Strokes (y sus pantalones pitillo)
Hubo un momento, allá por 2001, en el que si no te gustaban The Strokes es que no tenías ni idea. El grupo neoyorquino compuesto por niños bien de la industria arrasó entre público, crítica y fans de todo el mundo gracias a Is This It, el título de su primer disco que, a decir verdad, ha conseguido envejecer de fábula. 

Imagen vía @thestrokes

28. Los foodies
La raza más pesada de las redes sociales ha abusado tanto de los filtros de Instagram y de la ubicación de Facebook que ha implosionado peor que la burbuja inmobiliaria española. Lo que antes era interesante (descubrir nuevos sitios para comer) se ha vuelto cansino por culpa de estos 'pesaos' que nos están haciendo odiar lo que más amamos: la comida.

Imagen vía @buzzfeedfood

29. El gintonic y las cervezas artesanas
Eran cosas de señores mayores, pasaron a ser cosas de modernos y ahora han vuelto a ser cosas de señores mayores. La teoría del péndulo o el eterno retorno, como prefiráis.

Imagen vía @sergixplo

30. Las barbas
Ya toca, ¿no?

Imagen vía @_rythesurfguy_

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Texto Estela Cebrián