hablamos con la creadora del filtro de instagram con el que todos están obsesionados

Johanna Jaskowska está transformando a medio mundo en cyborgs.

por Marieke Fischer ; traducido por Laura Castro
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24 Enero 2019, 5:20pm

Fotos vía @melanirikoudi y@wherearemyboness

Este artículo ha sido publicado originalmente por i-D DE.

Boom. De repente ya eres famosa en Instagram. Este fenómeno surrealista de la era digital es justo lo que le ocurrió a Johanna Jaskowska. La semana pasada, solo sus amigos cercanos, familiares y algunos extraños interesados seguían a la multitalentosa joven de 26 años, pero ahora tiene más de 336K seguidores, y ese número aumenta a cada segundo. Todos quieren sumergir su cara en vaselina virtual y hacerla brillar con buenos efectos de iluminación. Todos quieren reimaginarse a sí mismos como hermosas criaturas cyborg de plástico con los filtros faciales que ella creó para Instagram: Beauty3000, Zoufriya y Blast. Johanna Jaskowska ha logrado ofrecerle a nuestra vanidosa generación (que parecía estar atrapada en algún punto entre los filtros de orejas de gato, conejo y perro) una capa de singularidad.

Hablamos con la aficionada a Internet con base en Berlin para hablar sobre el narcisismo, los cyborgs y la belleza. También nos reveló cómo podemos seguir sus pasos.

Antes que nada, la pregunta que probablemente todos se están haciendo es: ¿Cómo se te ocurrió desarrollar estos tres filtros, que incluso @uglyworldwide usa?
La belleza juega un papel muy importante en los filtros de realidad aumentada. Sin embargo, belleza no significa automáticamente maquillaje. Realmente me ha influido mucho la fotografía, el cine y las cosas futuristas. Si piensas en la fotografía, por ejemplo, es la iluminación perfecta lo que hace que el modelo se vea mejor. Con la realidad aumentada puedes reproducir esa luz. Eso es exactamente con lo que quería jugar al usar estos filtros. De hecho, todo comenzó cuando probé cómo funcionan estos procesos, primero en Facebook y luego en Instagram. Hice mi primer filtro de Instagram para mi amiga Zoufriya, a quien le gusta ponerle ojos completamente negros a las fotos.

Ahora que tienes tantos seguidores, ¿sientes presión para crear más filtros?
En lo que respecta a mi trabajo, realmente no. Sé que seguiré haciendo las mismas cosas que ya hacía antes; pero sí en lo que respecta a la comunicación. Me gustaría escucharlos a todos, responderles a todos, pero no puedo porque me llevaría demasiado tiempo. Muchas personas me contactan y quieren trabajar conmigo. Eso me gusta, pero primero tengo que descubrir por mí misma lo que realmente quiero hacer.

¿Cómo crees que lograste tocar un fibra sensible con estos filtros?
Lo que más vemos en relación con los filtros hoy en día tiene que ver con convertir tu cara en un gato. O hay filtros de belleza que de repente te dan pestañas súper largas y brillantes labios rojos. Mis filtros son diferentes. Es solo una delgada capa en tu rostro que crea este bonito efecto. Porque ¿para qué son los filtros? Para sus usuarios. Con estos filtros también tienes la posibilidad de experimentar con la luz, lo cual de otra manera solo podrías hacerlo con un fotógrafo. Con mis filtros tú mismo te conviertes en el modelo.

Ya has mencionado que los usuarios juegan un papel muy importante. En tu bio dice: "No hay filtro sin ti". Un mensaje bastante claro, pero ¿qué hay detrás de eso?
Solía decir 'No soy un robot', pero cuando la gente comenzó a repostear los filtros, quise comunicar más con mi bio. De repente, todos empezaron a decirme cuánto les gustaban mis filtros, y quería agradecérselo. Los filtros no se tratan acerca de los filtros en sí, sino de las personas. Solo le doy a la gente una herramienta para que puedan hacer algo por sí mismos.

¿Qué dice la extrema popularidad de los filtros sobre nuestra sociedad?
Que las personas hoy en día se enfocan por completo en la autopromoción: ser hermosas, mostrar su mejor versión. Narcisismo. Es multifacético: puede tratarse acerca de presentar tu cuerpo, tu trabajo o tu humor. Cada característica individual de tu personalidad puede ser utilizada para ello. No es precisamente malo, pero a veces no es muy espontáneo. Existe una teoría popular que dice que tu yo 'real' y tu yo digital pueden ser completamente distintos. Pero también, de alguna manera es bueno que tengas la posibilidad de crear completamente tu personalidad en el mundo virtual.

¿Es eso lo que te fascina tanto de tu trabajo con filtros?
Estoy muy interesada en los experimentos sociales y en ver cómo se comportan las personas en ciertas situaciones. Me gusta crear cosas, presentárselas a las personas y ver qué hacen con ellas. Y luego, analizar todo. Por ejemplo, cómo usan mis filtros. Las personas son muy diferentes, tienen diferentes gustos y maneras de comportarse, se comunican de manera distinta y todas son diversas. Este contexto social en mi trabajo me fascina. Siempre hay una buena parte de humor y crítica social en mi trabajo.

Lo que también me parece fascinante es el potencial que tienen los filtros faciales. Podrían convertirse en una plataforma para el arte...
Absolutamente. Hay muchas posibilidades. Incluso si solo piensas en la cara misma: los ojos, la boca, la sonrisa, la expresión. Todos estos son detonantes que pueden llevar a una función específica. Ya he pensado en crear carteles animados y me gustaría experimentar más con el diseño gráfico. Cuando te ríes, por ejemplo, la tipografía podría distorsionarse o si parpadeas, podría cambiar algún color. Quiero cambiar la forma en que interactuamos con las cosas que ya existen.

De esta manera, los filtros también nos dan la sensación de anonimato, en un mundo donde las cámaras ocultas están en cada esquina.
Exactamente, son como una máscara. Y las máscaras han existido en nuestra cultura por mucho tiempo. Solo observa la cultura africana, donde las máscaras se usan como una forma de comunicación. En la actualidad, Internet nos da la posibilidad de usar las máscaras de una nueva manera.

¿Crees que en el futuro existirá algo como un filtro facial de la vida real?
Es posible, pero entonces tendríamos que usar un dispositivo en nuestros ojos que pusiera una capa digital en las personas. Si piensas en Black Mirror, en el episodio donde es posible bloquear a la gente, tal vez eso pueda suceder algún día. Si de repente viera a todas las personas a mi alrededor con diferentes animaciones digitales o máscaras, no estoy segura de que pudiera seguir disfrutando la interacción. Pero definitivamente podría ser interesante para un experimento o una performance. Además, la realidad aumentada también podría aplicarse a nuestras ciudades en el futuro. Podríamos, por ejemplo, usar aplicaciones de realidad aumentada para que nos indicaran la dirección correcta en las calles. Pero no sé si la gente está preparada para usar gafas extrañas permanentemente.

Pero básicamente ya somos medio cyborgs con nuestros teléfonos móviles.
Amo las películas como Blade Runner y Ghost in the Shell, y me encantaría ser mitad robot. Entonces tendría un chip en mi brazo, con el que podría abrir las puertas. Eso estaría bien, porque nunca más tendría que preocuparme por perder las llaves.

Las posibilidades de los filtros faciales están lejos de agotarse. ¿Podemos participar también sin tener la formación adecuada?
Facebook ha desarrollado una increíble herramienta, Spark AR Studio. Si la gente quiere intentar hacer estas cosas, le recomendaría descargar el software y seguir al grupo Spark AR Creators en Facebook. Cuantas más personas se involucren e intercambien ideas, mejor se volverá el software. La comunidad discute, se retroalimenta, aporta y se apoya. Por el momento, no hay muchos desarrolladores que tengan permiso oficial para trabajar con Instagram. Pero un día eso cambiará y todos tendremos la posibilidad de cargar nuestros propios filtros personales.

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