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La directora Miranda July nos habla de cine, novelas y Portishead

Con motivo del lanzamiento de su nuevo libro, i-D habla con la artista, directora y exploradora Miranda July.

por Emily Manning
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18 Febrero 2015, 1:05pm

Si pudiese meterme en la cabeza de cualquier persona y viajar por sus pensamientos escogería a Miranda July. Su obra se sumerge y cuestiona la condición humana a través de unos personajes de lo más profundos. Miranda es una mujer muy solicitada: diseña bolsos para la firma americana Welcome Companions, ha hecho una app de mensajería para Miu Miu y -de paso- ha escrito una novela, The First Bad Man.

El libro cuenta la historia de Cheryl Glyckman, una mujer de 43 años que trabaja para una productora de vídeos de ejercicios de autodefensa llamada Open Palm. La vida de Cheryl roza lo patético y lo aburrido, pero a cambio posee un complejo mundo interior que la americana trata de forma fresca y divertida. Todo cambia cuando aparece la hija de su jefa, que viene dispuesta a poner del revés el extraño mundo de Cheryl. La novela acaba de salir a la venta y en I-D hemos hablado con Miranda sobre ficción, fantasías, y por qué le gustaría vivir dentro de un disco de Portishead.

¿De dónde sacas fuerzas para escribir una novela después de terminar una película?
Lo cierto es que mi idea era escribir la novela antes de dirigir The Future. Quería que estuviese inspirada en una historia real pero en el rodaje me di cuenta de que la ficción funciona mejor, ya que las historias se alejan de mi propio mundo interior. Así que aparqué la novela y recé para que se ocurriese algo que tuviera personajes que no pudiese interpretar. Al tiempo se me ocurrió la excéntrica relación entre Cheryl y Clee, pero me costó mucho llegar hasta ahí.

Como artista multidisciplinar, ¿crees que tus ideas se pueden adaptar de un medio al otro? Es decir, ¿harías una película del libro?
Mientras lo escribía, pensé que también podría ser una película porque es una historia muy dramática. Las localizaciones no serían difíciles de encontrar. El argumento se basa en una relación salvaje entre dos grandes actores. Pero ahora que la he terminado no pienso lo mismo: la película nunca superaría al libro. Aun así, las dos disciplinas influyen en todo mi trabajo. De la misma forma que The Future ha afectado esta novela, te puedo asegurar que el libro está condicionando mi próxima película.

Estás vendiendo en Internet algunos objetos que aparecen en la novela. ¿Qué piensas sobre esta forma de borrar la barrera que separa ficción y realidad?
Cuando se me ocurrió esto -una estrategia de marketing, supongo-, ya llevaba un tiempo con la idea de crear una tienda como obra de arte y entonces pensé en hacer algo relacionado con la búsqueda de objetos. Cuando ves algunos, piensas: ¿En serio que esto es de verdad? Estoy segura de que hay un elfo esquiando en alguna parte, pero lo he recreado en forma de objeto porque sé que este tipo de cosas existen de verdad.

¿Cuáles son tus objetos favoritos?
Tiene gracia porque, hasta ahora, la mayoría de la gente que ha comprado las piezas no se han podido leer el libro todavía. Creo que las compran porque piensan que tiene algún tipo de valor. Para mí, las mejores son las que están en los capítulos más significativos: puede que las cortinas amarillas no sean las más bonitas del mundo, pero son un punto clave en la historia. Tienen más valor de lo que la gente se imagina.

Hablando de vivir entre la ficción y la realidad... Si pudiéses vivir dentro de una obra de arte, ¿cuál sería y por qué?
¿Conoces Dummy, el disco de Portishead? Siempre lo he imaginado como un lugar muy sexy y relajante. Quizás porque cuando lo empecé a escuchar era un poco adicta al Vicodin, pero nunca olvidaré esa sensación sedante que me transmitía. Eso sí, solo viviría en él un día. Hoy, por ejemplo

@miranda_july

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Texto Emily Manning