el año de la fluidez sexual

Hemos dejado atrás el año de la fluidez sexual, un término procedente del inglés ‘sexual fluidity’ y que se refiere a que, por primera vez, no tenemos la necesidad imperativa de circunscribir nuestras preferencias sexuales a lo gay, lo hetero o lo...

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07 mayo 2015, 7:20am

Lindsay wears dress Balenciaga by Nicolas Ghesquière. Bracelet Cartier. Shoes Gucci.

Hay un momento en esa montaña rusa que es la vida de Lindsay Lohan que realmente admiro. No estoy hablando de sus papeles para la gran pantalla, sus caóticos estilismos o sus intermitentes visitas a clínicas de rehabilitación. Lo que siempre admiraré es que de un día para otro apareció sobre una alfombra roja cogida de la mano de su novia Samantha Ronson. Tras Calum Best y Robbie Williams, la actriz estadounidense sumaba otra bella conquista para su lista de amantes, sólo que, en esta ocasión, se trataba de una chica. Pero Lohan no sintió la necesidad de salir del armario o de emitir un afectado comunicado de prensa para justificar su elección. No se trataba de una opción de vida permanente y, sobre todo, no buscó aprovecharse de este nuevo estatus para ganarse el favor potencial del público LGBT. La pareja estuvo saliendo durante algo menos de un año, lo dejaron, y ahora cada una hace su vida.

Inconscientemente, Lohan se convirtió en la pionera de un fenómeno actual enormemente mediatizado: la fluidez sexual. En otras palabras: la aceptación social (y profesional) de que la orientación sexual no es algo estático e irreversible que pueda ser catalogado como parte de una rígida etiqueta; es algo que puede desarrollarse a lo largo del tiempo, algo que, según Lisa M Diamond -autora del libro Sexual Fluidity-, "puede cambiar a lo largo de todas las etapas vitales de una mujer, de los grupos sociales que la rodean y, lo más importante, de las relaciones sentimentales que experimenta".

En este contexto es difícil no pensar en Cara Delevingne. Después de retozar con Jake Bugg pasó página con Michelle Rodríguez. ¿Por qué no? "Soy joven y lo estoy pasando bien. La gente puede decir lo que quiera, pero soy muy feliz", afirmó la top model al periódico inglés Daily Telegraph.

Actualmente, Cara ha hecho de su ausencia de etiqueta una causa personal: hace poco posó para la campaña Self-Evident Truths, un proyecto fotográfico impulsado por el artista iO Tillett Wright en el que retrata a una gran variedad de sujetos que se identifican como "cualquier otra cosa que no sea 100% heterosexual". El objetivo es eliminar las barreras entre lo gay, lo bi y lo trans. "!Deja de etiquetar y empieza a vivir!", proclamaba Cara en su cuenta de Instagram al unísono.

Los ejemplos recientes son muchos: Lauren Morelli, autora de Orange is the New Black, dejó hace poco a su marido y actualmente está saliendo con Samira "Poussey" Wiley; Orlando Bloom declaró hace poco a la prensa que su ex Miranda Kerr "aprecia tanto a hombres como a mujeres" y que está dispuesta a explorar nuevos territorios. La rapera Angel Haze y su novio Ireland Baldwin no tienen ningún tipo de secreto en las redes sociales en lo que a su relación respecta, y Azealia Banks canta abiertamente sobre su apertura de miras. De acuerdo con NATSAL (la encuesta nacional inglesa sobre estilos de vida y comportamientos sexuales), el número de mujeres con parejas del mismo sexo ha aumentado desde un 1,8% a un 7,9% en 20 años.

Lo que ya ha sido descrito como expertos del marketing como "heteroflexible" refleja un deseo de no ser definido por nuestra pareja y por "todos los clichés relacionados con ella", afirma Tess Lochanski, periodista especializada en el tema: "La heterosexualidad es una forma de compromiso con el estado, y una promesa de domesticidad femenina. Hoy, en el contexto de una economía hecha añicos y con la pérdida de confianza en los gobiernos, buscamos una especie de todopoderosa libertad". En este sentido, la autora afirma que este tipo de relaciones "no son una provocación sexual, sino una forma de militancia contra las normas y valores anquilosados".

Hay una cuestión que todavía está en el aire: este fenómeno está dominado principalmente por mujeres. En comparación, la fluidez sexual masculina es ignorada, silenciada y, en general, está vista como una actitud desestabilizadora en el contexto de una cultura falocéntrica dominada por el hombre. Con todo, quizá esto cambie algún día, y chicos como Romeo Beckham, Harry Styles o mi hermano pequeño comenzarán a romper las barreras y tabúes que separan lo hetero de lo bisexual y lo gay.

@aliceismyfriend

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Texto Alice Pfeiffer
Fotografía Matt Jones
Estilismo Rachel Zoe.
[The Wealth Issue, no. 269, septiembre 2006]