desnudos, festivales y éxtasis: así viven los nuevos hippies

¿Alguna vez te has preguntado qué pasó con todos los hippies de los 60? El fotógrafo Steve Schapiro te responde a esta pregunta con su nuevo libro.

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ene. 15 2016, 9:55am

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En el nuevo libro del fotógrafo Steve Schapiro, titulado Bliss, podemos ver a hippies desnudos y melenudos mientras meditan y bailan. En una de sus fascinantes fotos, un pelirrojo desnudo con el cuerpo cubierto de barro lanza una sonrisa congelada hacia el cielo mientras baila. En otra, un grupo de festejadores se sienta en círculo a rezar, cruzando los brazos para formar un corazón con su mano y la del compañero que tiene al lado.

Este tipo de reuniones son normales en fotos de los 60, pero lo que hace que estas imágenes sean especialmente alucinantes es que fueron tomadas en el 2014. "Muchos piensan que los hippies fueron un fenómeno de los 60 y principios de los 70", escribe el hijo de Schapiro, Theophilus Donoghue, en la introducción del libro. "El movimiento nunca finalizó, simplemente se fue de la ciudad para irse a vivir en poblados ecológicos y congregarse en los festivales anuales".

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Para Bliss, Schapiro y su hijo viajaron hasta varios festivales por todo el país —como el Mystic Garden, Rainbow Gathering y Electric Forest— en los que Schapiro recogió íntimos retratos de neohippies participando en bailes eufóricos, arte visionario, sanación mediante sonido, meditación y yoga. No era la primera vez que fotografiaba esta subcultura, en su primer encargo que recibió de la revista Life en 1967, Schapiro documentó a los hippies del distrito de Haight-Ashbury de San Francisco (aunque, como explica a continuación, hay cosas que han cambiado).

Schapiro pasó luego a documentar momentos históricos como la marcha de Selma a Montgomery con Martin Luther King, Jr.; a retratar a algunos famosos como Steve McQueen, Sophia Loren, Andy Warhol, Michael Jackson y David Bowie y también creo los carteles de películas como Taxi Driver y El padrino III. Sin embargo, el fotógrafo de 82 años todavía sigue en busca de la foto perfecta. "Todavía no he hecho mi mejor fotografía", dice Schapiro en la siguiente entrevista. "Todavía no sé cuál será".

¿Cómo descubriste el nuevo movimiento hippie y por qué decidiste fotografiarlo?
Para el 4 de julio del 2001, fui con mi hijo Theophilus a la concentración Rainbow Gathering en Michigan, donde hubo un ambiente de grupo genial. Tenían un lema que decía: "Todo lo que necesitas es un cuenco, una cuchara y un ombligo", y si sabes tocar el tambor, todavía mejor.

Luego, en 2008 Theophilus me volvió a sorprender para el día del padre con una entrada para Burning Man, que para mí fue una experiencia artística alucinante. Llevé mi cámara conmigo y creo que ahí es donde se plantó la semilla.

Habiendo vivido el movimiento hippie original, ¿te sorprendió o preocupó que tu hijo decidiera convertirse en un neohippie?
Theophilus siempre ha tenido unos estupendos valores espirituales y le encanta bailar. Inspira continuamente a aquellos que tiene a su alrededor y enseña, incluso a mí también, a ser una persona más espiritual. Los neohippies tienen una perspectiva hacia la vida y una actitud hacia ellos y hacia los otros que es diferente de lo que vi en San Francisco.

¿Puedes explicarnos eso mejor? ¿En qué se diferencian los hippies contemporáneos de sus predecesores de los 60?
En 1967, fotografié el barrio de Haight-Ashbury para un reportaje sobre "hippies y aborígenes" para la revista Life. San Francisco era básicamente una ciudad psicodélica y las drogas y el romance rápido parecían estar en la mente de todo el mundo. Los grupos que tocaban en Fillmore West (Grateful Dead, Jefferson Airplane, The Doors y Janis) eran algo emblemático y toda esa música alucinante sigue ahí.

Sin embargo, a diferencia de los hippies del pasado, la generación actual está más interesada en la meditación, las plegarias y los bailes eufóricos como medio de acceso a estados alterados en lugar de utilizar substancias psicodélicas. También hay una mayor preocupación en el cuidado del cuerpo a través de una dieta vegana o de alimentos crudos.

¿Qué es lo que pasa en esos festivales? ¿Puedes describirnos un día en la vida de un hippie en el Mystic Garden o el Electric Forest, por ejemplo?
Durante el verano salen festivales musicales por todas partes, no solo en Oregón y el norte de California, donde la gente se los imagina, si no por todos los EE.UU. y Europa. Los propios festivales se convierten en una especie de reunión familiar a la que los hippies vuelven año tras año a reunirse con viejos amigos y vivir en tiendas o caravanas durante una semana.

En los festivales verdaderamente familiares como Mystic Garden, no hay alcohol, las familias llegan con sus hijos y viven en sus tiendas durante la semana. La música de los diferentes grupos empieza a media mañana y dura hasta bien entrada la noche, normalmente hay algunos de los artistas favoritos de estos festivales, como Nahko y Medicine for the People. En los quioscos se vende todo tipo de comida, desde alimentos crudos hasta platos tailandeses.

Hay muchas actividades, desde yoga hasta meditación con los ojos abiertos, pero lo más importante son los bailes extremadamente enérgicos. En San Francisco, los intérpretes era lo más importante a lo que todo el mundo prestaba atención, mientras que en estos festivales de transformación es más el espíritu de todos los que bailan lo que crea el ambiente de grupo.

¿Participaste en alguna de las actividades del festival?
Hice muchos amigos, tuve muchas conversaciones, bailé un poco e hice muchas fotografías. A todo el mundo le gustaba que le fotografiara y si miras la penúltima página del libro Bliss, verás una foto que refleja el espíritu y que te hará reír.

¿Qué quieres que la gente piensa o entienda al ver tus fotos?
Con un poco de suerte, el sentido del valor de la vida.

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Texto Zio Baritaux
Fotogragía © Steve Schapiro