Photography Alma Har'el

"a veces me preocupa que la gente olvide que a las mujeres les gusta el sexo" - alia shawkat

Prepárate, la segunda entrega del drama millennial de misterio 'Search Party' va a ser más estresante que nunca. Hablamos con su protagonista sobre feminismo, activismo y la búsqueda de un propósito en Hollywood.

por Roisin Lanigan; traducido por Eva Cañada
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dic. 1 2017, 5:00am

Photography Alma Har'el

Si estabas esperando que Alia Shawkat se pareciera en algo a Dory, la indecisa e insegura protagonista millennial de Search Party, te vas a sentir decepcionado. Dory ―ojo, que aquí van unos cuantos spoilers― pasa la primera temporada buscando el significado de su existencia y tratando de hacer que su propia importancia como persona destaque hasta tal punto que se inventa una conspiración por parte de un culto secreto, asesinando a una persona mientras trata de resolver un "misterio" que no existe en realidad (lo siento, ya te he dicho que habría spoilers). Alia, por el contrario, no es una persona egocéntrica en absoluto. Cuando se escabulle de una comida familiar de Acción de Gracias en Palm Springs para hablar con i-D por FaceTime desde el fondo de una cafetería, no hace más que disculparse, por si la gente la oye hablando de sí misma, a pesar de que eso es lo que hace todo el mundo en las cafeterías.

¿Ve ella alguna parte de sí misma reflejada en Dory, una complicada joven que busca respuestas y la caga a lo grande por el camino? “Es gracioso, porque todos lo hacemos, aunque sea ridículo", dice Alia. “Hay versiones de nosotros intentando crear nuestra propia compañía de reciclaje de botellas de agua. Todo el mundo está intentando encontrar algo en lo que situar su propia identidad, especialmente en nuestra generación, y es muy difícil. No todos estudiamos medicina y vamos a ser médicos y sabemos cuál es nuestro propósito en la vida. Hay montones de tipos diferentes de artistas que lo están pasando muy mal para conseguir validarse, de modo que se dedican a sobrecompensar".

Algunas de esas reflexiones que ofrece proceden también de evitar estar constantemente en las redes sociales. O al menos de evitar aparecer constantemente en las redes sociales si no es por una buena causa. Se siente reticente a llamarse a sí misma activista, "es muy fácil retuitear cosas, pero en realidad es como si no estuvieras haciendo nada", afirma.

“Literalmente necesito informarme, esa es la clave", pero el Twitter de Alia es, aparte de los posts sobre sus proyectos cinematográficos, un espacio donde apoyar a Cyntoia Brown, criticar a Trump y despertar conciencia hacia el movimiento Black Lives Matter, los problemas de las personas trans y las víctimas de agresión sexual.

Este último tema es uno que, como mujer joven y como actriz, ha tocado a mucha gente de su alrededor. “Quiero emplear mi plataforma para decir a las mujeres jóvenes que debemos construirnos a nosotras mismas para que sepamos reaccionar en el futuro ante estas situaciones y para que sepamos diferenciar entre sexo y agresión sexual", afirma. “Y también para que sepamos cómo disfrutar del sexo. A veces me preocupa que la gente olvide que a las mujeres les gusta el sexo y tienen deseos sexuales”.

Dory es el tipo de personaje femenino complicado que quizá no existía cuando Alia empezó en Hollywood (lleva ya 19 años trabajando, a sus 28 años, ya que participó en la película satírica bélica Tres reyes cuando solo tenía 9 años).

“Siguen existiendo los papeles básicos para mujeres", indica. "Pero eso definitivamente está cambiando. Resulta difícil verlo a veces, porque todas nos sentimos frustradas. Anoche estaba viendo una película antigua en la que sale Shelley Winters, que era una bella actriz pero no de un modo clásico, ya sabes, a lo Grace Kelly. No era una mujer con el rostro perfecto. Yo me quejaba con mi madre sobre cómo siempre interpretaba esos papeles de mujeres furiosas o hundidas, como la madre malvada en Lolita. Y tenía que interpretar esos papeles porque no daba el tipo de 'ingenua'. Y las que sí lo daban nunca llegaban a interpretar nada tan interesante. Así que al menos algo ha cambiado desde entonces. Es simplemente que siempre nos sentiremos frustradas en nuestra propia época porque nunca es suficiente. Pero eso es bueno”.

En la vida real, Alia recuerda más a Maybe, el personaje con la cabeza bien amueblada y extremadamente inteligente para su edad de Arrested Development, que a la abatida Dory. Quizá eso se deba a sus raíces: unos hermanos con los que puede fumar maría antes de la comida de Acción de Gracias y unos padres que enmarcaron un ejemplar de la guía de la tele en el que salía Arrested Development. O quizá se deba a la misma Alia. Nos cuenta que se toma descansos de la actuación, períodos de introspección donde reconsidera por qué se dedica a lo que se dedica y si desea continuar.

“Esos descansos me permiten observarlo de forma diferente y ser más consciente de cómo me ve la gente y de cómo me valoro a mí misma", explica. “Me hicieron darme cuenta de que seguía queriendo dedicarme a esto en lugar de sentirme como si estuviera sola en este viaje, del rollo, 'Bueno, voy a ver qué tal me va'. Todo gira en torno a sentirse valorada y escuchada, y Hollywood puede ser uno de los lugares más difíciles donde sentirse así. No importa que seas, yo qué sé, Gal Gadot, sigue siendo jodidamente difícil”.

“Tengo la sensación de que ahora mismo nos encontramos en medio de una ola realmente importante, pero esa ola no puede limitarse a romper en las rocas, tiene que haber una reconstrucción. Es realmente difícil ver a personas con las que trabajas que se han visto afectadas. Eso nos está separando, pero la parte buena es que finalmente está saliendo a la luz algo que todos de algún modo hemos estado dando por bueno durante mucho tiempo. Definitivamente es un desencadenante y un motivo de malestar para muchas personas. Pero espero que dentro de cinco años mi generación realmente haya impulsado un cambio. De un modo algo enfermizo, debo admitir que de algún modo disfruto del miedo que están empezando a sentir algunos hombres de repente. Es como, vale, muy bien, por fin estás sintiendo aunque sea la milésima parte de lo que sienten las víctimas”.

Sería suficiente para hacerte llorar, si no fueras capaz de reírte de ello. Afortunadamente, sin embargo, el humor patibulario de Alia se mantiene intacto. "Quiero decir que yo también estoy soltera", afirma, "y a nivel personal pienso, 'Mierda, nunca más volveré a salir con ningún tío'. Especialmente en este país".