ecocore: el zine ecológico más sexy del mundo

El arquitecto y artista napolitano Alessandro Bava nos cuenta todo sobre su más reciente número del zine ambiental de culto.

por Dean Kissick
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12 Febrero 2016, 7:00pm

Desde su formación en 2010, ECOCORE ha sido el zine ecológico más sexy del mundo y también el más violento (en sus imágenes). Dentro de sus páginas de collage encontrarás todo tipo de cosas inesperadas, arriba y abajo, comisionados y reapropiados: desde textos científicos y filosóficos serios hasta "contribuciones" de celebridades como Nicki Minaj y Silvio Berlusconi, desde esculturas de tazones-de-fideos de un artista conceptual hasta fan-fiction vegetariana erótica sobre Ross y Rachel de Friends comiéndose entre sí; y eso es solo la punta del iceberg. De estas combinaciones de cultura del meme e investigación académica surge una visión de la ecología diferente a cualquier otra. ECOCORE desea elevar nuestra conciencia de ecologismo tanto en sus interpretaciones mainstream como en las más radicales (y hace que nos importe), al tiempo que explora la interpretación más amplia de lo que podría ser la ecología, y nos lleva a aguas extrañas y desconocidas.

ECOCORE fue fundado por el arquitecto y artista napolitano Alessandro Bava, de 28 años, mientras vivía en Nueva York durante un año libre en la Architectural Association de Londres (se fundó, de hecho, en la misma sala que la agencia del mundo de arte pronosticadora de tendencias K-HOLE, y casi al mismo tiempo). Hasta el momento ha publicado cuatro números, the Eden Issue, the Dolphin Issue, the Food Issue, y the G ( ) D Issue; la mayoría de los cuales se pueden leer de forma gratuita en línea, y fue editor invitado para The Disaster Issue de DIS Magazine, y también mantiene una excelente página de Facebook que funciona como una fuente alternativa de noticias que hay que seguir. The G ( ) D Issue será exhibido en la Art Book Fair de Los Ángeles del 12 al 14 de febrero, y está disponible ahora en Donlon Books y AA Bookshop de Londres, y se distribuye en todo el mundo por Motto Berlin. The Narcissist Issue saldrá durante este verano... hasta entonces, esto es lo que Alessandro tiene que decir acerca de cómo iniciar un zine punk ecológico para salvar el mundo.

¿Por qué comenzaste el zine ECOCORE?
Fue una forma de hacer frente a una especie de desilusión con la ecología, la naturaleza y la biología, no podía comprender estas cosas. Realmente comenzó como producto de una insatisfacción y de reconocer mis propios límites. La lucha ecológica es uno de los temas más definitorios de nuestro tiempo, y me di cuenta de que no tocaba realmente el arte o la cultura, las cosas que me interesaban. No pude encontrar nada que de alguna manera se dirigiera a la ecología de una manera atractiva e interesante. Las únicas formas de experimentar la ecología en términos de revistas o publicaciones, son o muy científicas o son como Al Gore.

Pienso que sobre todo con nuestra generación, la única manera en que experimentamos la ecología es una especie de fatalidad, el destino inminente de la crisis ambiental. Siempre ha sido un tipo de sombra que se cierne sobre nuestros hombros y por lo tanto todos quieren alejarse. Incluso al momento de comprar algo ecológico, cuando compras un bio-champú o lo que sea, te recuerda tu propia finitud y muerte. Es un tema muy poco atractivo.

Alex Mackin Dolan

¿Cómo explicarías tu estrategia para hacer que nos preocupemos más por la ecología? Es algo que me suena muy complicado y con muchos frentes.
Al principio había esta idea de camuflaje, de utilizar la cacofonía de señales visuales para la ecología de diferentes maneras, desde la propaganda corporativa más blanda o green washed [el uso engañoso de relaciones públicas y marketing verde] hasta la fotografía más sofisticada. La idea era sobrecargar completamente las páginas de la revista con poderosa imaginería visual y colar ahí diferentes capas de significados de "ecología" que existen ahora en el mundo, para tratar de transmitir la amplitud y la profundidad de la ecología. 

Otra cosa, la razón por la que la revista se llama ECOCORE es porque al principio estaba viendo muchos zines gay punk de los EE.UU. de los años setenta y ochenta, y uno de ellos se llamaba Homocore. Era simplemente yo intentando relacionar ese espíritu de apropiación del punk en un marco de tiempo completamente nuevo, y hacerlo sobre ecología utilizando una estética completamente diferente, por supuesto. Creo que el espíritu de la revista es en gran medida de una revista de punk, sobre todo el primer par de números.

Quería hacer una revista en su mayoría de contenido reapropiado y buscaba entrevistas de, por ejemplo, Michelle Obama o David de Rothschild y simplemente las publicaba y hacía una lista de contribuyentes al lado de artistas que estaban a mi alrededor, en los que estaba interesado. También tenía una gran cantidad de publicidad falsa de marcas que utilizan elementos naturales para promocionar sus productos, incluso cuando no están relacionados con la naturaleza ni nada por el estilo: como Pret a Manger, por ejemplo. Especialmente en los primeros números tenía una gran cantidad de textos científicos muy, muy serios: dentro de the Dolphin Issue tenía un texto científico increíblemente detallado acerca de cómo los delfines se comunican entre sí. Era muy hermoso. Lo bueno de ECOCORE es que verás eso antes de un texto totalmente narrativo que le encargué a un escritor, que podría ser una fan-fiction sobre una mujer enamorada de un delfín. Ese tipo de transición es lo que me interesa, porque al final esa es la manera en que experimentamos el contenido en la web.

Esta semana pasada leí que Leonardo DiCaprio acaba de tener una reunión con el Papa Francisco sobre el cambio climático. ¿Qué importancia tienen las celebridades en el movimiento ambiental?
Creo que es absolutamente esencial tener celebridades, Leonardo DiCaprio, Pamela Anderson... hay un sinnúmero de celebridades que se han involucrado con la ecología en cierto nivel. Por supuesto, asociar el poder de la celebridad con algo tan poco atractivo como la ecología es una especie de conexión obvia. Con lo que he estado fascinado en ECOCORE es en poner celebridades junto a manifiestos eco-terroristas y toda esta expresión más cruda, para utilizar celebridades como el rostro de contenido mucho más potente. Hubo una época dorada en los años setenta y ochenta cuando la ecología era un tema artístico y filosófico y político serio, a diferencia de ahora, que se trata de un tipo de tema descolorido en los medios mainstream.

Hemos llegado al punto de la COP 21 [La Conferencia sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas el año pasado en París] donde obtienes unos acuerdos ligeramente huecos de los jefes de los estados-nación que deslavan por completo las verdaderas raíces del movimiento ecológico en los años setenta y ochenta.

El número dos y tres, en particular, se sienten como enormes collages extendidos a través de cientos de páginas. ¿Cómo esperas crear sentido mediante el collage?
Pensé en ECOCORE como un libro de artistas en forma de zine, así que la idea era que los diseños y los collages fueran realmente la columna vertebral que construye de qué trata el número y crea el contexto para el contenido comisionado ya existente. La revista no está diseñada con un entendimiento de diseñador gráfico, así que en ese sentido es un ejercicio punk porque se hace con una variedad de collages. También el collage se utilizó como herramienta política en los primeros días. Por ejemplo estaba John Heartfield, que hacía collages antinazis, propaganda antinazi en los años treinta [primero en Alemania, antes de huir a Checoslovaquia y luego a Inglaterra] y que fue una estrategia muy poderosa. Realmente usé esa idea.

Pablo Larios

¿Con qué otros tipos de formatos has jugado?
Tenía la idea de que algunos de los números pudieran adoptar una forma diferente, como un objeto o una fiesta. Cuando empecé a pensar en the G ( ) D Issue, solo iba a ser una fiesta en Silwex House en el este de Londres, y tenía un increíble line-up de DJs: Samia de 18+, Lexxi, Karen Archey, Oscar Khan. Bueno, encargué algunas imágenes y contenido en una gran proyección de video dentro de un espacio de almacén, y la decoración de la fiesta era hacerla como uno de los números: con grandes palmeras y dos banderas gigantes, y luego puse una gran cantidad de juguetes de alberca inflables para que las personas se sentaran. Fue el mismo día que la fiesta oficial de Frieze y todos vinieron y decían: "Oh, ECOCORE, ¿qué es esta revista? Una revista de ecología, qué raro..." Estaba muy, muy feliz por la fiesta, y también introduje la revista a una gran cantidad de personas que no tenían idea de ella. Se supone que la fiesta y el video eran el número, pero hay tantas cosas en las que estoy interesado, ideas de religión y aspectos trascendentales de ecología que realmente no podía hacer en una fiesta, así que también terminó siendo un número impreso. 

¿Cuáles son tus esperanzas para el futuro de tu zine y el futuro del movimiento ecológico?
Lo más importante que me gustaría es darle a la ecología una plataforma más grande, porque no es suficiente tener solo a Leonardo DiCaprio. Quiero que la ecología tenga la misma exposición que la tecnología. Cuando empecé ECOCORE decía que era una mezcla entre un zine punk gay y la revista Wired y Vanity Fair; así que me gustaría que ECOCORE pasara de ser un zine y se convirtiera en una publicación totalmente mainstream, en la que probablemente yo ya no trabajaría en ese punto.

ecocore.co

Katja Novitskova

Credits


Texto Dean Kissick
Imágenes cortesía de Ecocore, The G ( ) D Issue

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