"las niñas buenas rara vez hacen historia": conoce a la actriz sasha lane

El debut de Sasha Lane en 'American Honey' es digno de admiración. La inexperta actriz cautiva instantáneamente en una de las películas más proféticas e importantes de 2016. 'American Honey', una oda a lo perdido y lo olvidado bellamente capturada...

por Hattie Collins
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09 Diciembre 2016, 10:20am

Se puede aprender mucho de la biografía de alguien en Twitter. En la del artista JME, por ejemplo, se puede leer: "Sin mánager, Sin asistente personal, Sin estilista, Sin Instagram, Nada de carne, Nada de lácteos, Nada de huevo y Nada de fluoruro". En la de Hillary Clinton: "Esposa, madre, abuela, defensora de mujeres+niños, Primera Dama de los Estados Unidos, senadora, SecEdo, icono del cabello, aficionada al traje sastre, candidata presidencial de 2016". En la de Millie Bobby Brown: Algunas personas me llaman 'Eleven'. 

La biografía de la actriz de 22 años Sasha Lane dice así: "Las niñas buenas rara vez hacen historia. *buen rollo*". "Recuerdo haber visto esas palabras en la oficina de mi segunda madre y me llegaron al alma", dice Sasha refiriéndose a Andrea Arnold, la directora británica con la que trabajó en la película ganadora del Premio del Jurado en el Festival de Cannes este año, American Honey. "Admiro su lo duramente que trabaja y cómo lucha para lograr lo que se propone. Creo que a veces es necesario quebrantar un poco las reglas y subvertir los conceptos y los medios. Nadie recuerda a la chica que se sienta en silencio, "modosita", sin mostrar carácter ni pasión. Quiero que mi energía conmueva a la gente y no me importa si eso hace que me vean como una outsider".

Sasha sin duda brilla con luz propia. La estrella dejó una impresión instantánea con American Honey, su debut cinematográfico. Tan pronto como aparece en la pantalla, con el cigarrillo en los labios, las uñas astilladas, buscando sobras de comida, haciendo autoestop con sus dos hermanos igualmente harapientos y sus rastas despeinadas, su personaje de Star se nos hace completamente creíble, una persona que vive sorteando el hambre, el abuso y el abandono. Sasha cautiva al instante y su actuación es tan buena como la de Shia Labeouf y Riley Keough, a pesar de no tener experiencia. "Destacó en medio de mucha gente", nos dijo Andrea. "No solo visualmente sino también espiritualmente. Su núcleo era verdadero, mostraba una verdadera entereza".

Sasha fue seleccionada mientras celebraba las vacaciones de primavera en Panama City, Florida. Andrea acababa de perder a su protagonista y se dirigió a la playa, donde vio a la muchacha, que entonces tenía diecinueve años de edad. Sasha nunca había actuado antes, pero era una estudiante irregular, insegura de su futuro y, como Star, buscaba escapar de un pasado infeliz. La directora británica no solo le ofreció una nueva experiencia sino también una nueva vida y Sasha se aferró a ella con fuerza. "Fui a su habitación de hotel esa noche e hicimos un poco de improvisación en el pasillo, con sus amigos", continúa Andrea. "Era realmente genial, muy abierta. Precavida, pero realmente dispuesta a hacer las cosas. Recuerdo que estábamos en el estacionamiento del Walmart y se la presenté a Rae Rae, que interpreta a Shaunte en la película, la chica del perro. En las vacaciones de primavera todo el mundo sale de los coches y se pone a hacer twerk en el parking del Walmart. Y a Rae Rae le encanta hacerlo encima de su coche, así que le dije a Sasha, 'Vamos, ve y únete'. Ella saltó sobre el techo y empezó a bailar. Pensé: 'Bien, ahí tenemos a mi chica'".

La película es un análisis perspicaz que aborda con habilidad, sutileza y excelencia las rígidas divisiones que existen en los Estados Unidos en la actualidad. Con las recientes elecciones presidenciales en el país, American Honey ha resultado ser profundamente oportuna. "Se ha estrenado en el momento justo y es una de esas películas que muestran a la población estadounidense media de una manera realmente cruda", afirma Sasha. "Obviamente esto estaba pasando, pero nadie se había dado cuenta hasta que de pronto supimos que Trump había ganado las elecciones, así que la película llegó en el momento perfecto, mostrando aquello que durante muchos años la gente había estado ignorando: se ha ignorado a toda una generación. Aunque no es el tipo de filme que logra un gran éxito de taquilla, es una de esas películas que realmente te muestra algo crudo, real y realista, es maravilloso que la hayan hecho. Muchos de nosotros [en la película] somos de los lugares que se retratan y eso es realmente lo que somos, lo que conocemos".

Sasha se identifica con muchos de los problemas que aborda la película: los niveles angustiosos de pobreza que afligen a tanta gente, la precaria situación en que las mujeres jóvenes ―y los niños― a menudo se ven obligados a vivir, las decisiones que toma la gente cuando no tiene opciones... Pero Sasha, como la Honey de Andrea, tiene una visión más amplia. La película no gira en torno a la desesperación y la desolación, sino a la esperanza y el optimismo, a la búsqueda de la belleza entre la inmundicia y la suciedad. "Crecí justo en el centro de Estados Unidos y lo vi todo, la falta de oportunidades, la manera en que te trata la gente", nos dice explicando cómo fue haber crecido en Dallas, Texas. "Sin embargo, lo bonito de todo eso es que cuando encuentras a un grupo de personas que tienen las mismas vivencias que tú, entienden que nunca hay que juzgar a los otros. Creo que necesitamos mucho más amor y mucha más empatía y menos críticas. Y Trump definitivamente no está en esa sintonía", añade con toda la intención, "pero es preciso que regresemos a ese punto. Viendo el lado positivo, creo que la gente necesitaba algo que le despertara. Creo que ahora mucha gente es capaz de ver lo que podría hacer; mucha gente se está inclinando hacia el activismo. Tengo esperanza en el mundo porque estoy viendo y conociendo a muchos jóvenes con mentalidades excepcionales, personas que se mueven hacia el amor y que expanden sus mentes, alejándose de las normas", dice con firmeza. "Creo que si comenzamos a ver las cosas desde todas las perspectivas y dejamos de ser tan críticos, viviendo con más empatía y positividad, entonces el mundo comenzará a mostrar nuevamente su lado humano. Necesitamos más apertura y menos odio".

Sasha no es solo activista, sino también pensadora, y es también ―retomando su biografía de Twitter― profundamente feminista. Después de American Honey, sus próximas dos películas están escritas, dirigidas y protagonizadas por mujeres. Born In The Maelstrom, dirigida por Meryam Joobeur, está basada en un cuento de la novelista francocanadiense Marie-Claire Blais. Filmada en la jungla canadiense, la película aborda el tema de la raza y la identidad en los años cincuenta, con Sasha interpretando el papel protagonista. "La forma en la que trabajaron fue realmente hermosa y asombrosa. Fue el segundo proyecto en el que he participado, e hizo que me diera cuenta de que sí, soy capaz de hacer esto". 

Tal vez más destacable pero igualmente oportuno es el filme The Miseducation of Cameron Post, una adaptación de una novela, teniendo en cuenta la propuesta del vicepresidente entrante Mike Pence de "curar" la homosexualidad. La adaptación está protagonizada por Sasha y Chloë Grace Moretz y dirigida por Desiree Akhavan, la directora de Appropriate Behavior; y es una película adolescente sobre una mujer joven (Moretz) que es obligada a recibir una terapia de conversión gay. Sasha 'tuiteó' recientemente, al hablar de la película, que trabajar con un equipo completamente femenino tiene "un valor incalculable" así que, ¿por qué es tan crucial para Sasha contar historias a través de la mirada femenina? "Es muy importante ver a todas estas mujeres, a pesar de todo lo que está pasando, crear estas películas increíbles y ver que somos fuertes y responsables, creo que es algo realmente especial", afirma. "No he trabajado bajo la dirección de ningún hombre, así que lo que digo no va en contra de ellos, pero con respecto a las mujeres con las que he trabajado, ellas te permiten ser muy vulnerable y a la vez muy fuerte. No hay motivos ocultos, solo una confianza mutua. Las mujeres directoras han dotado a los personajes de diferentes matices, nadie es simplemente mala o solo la chica sexy, solo la novia, solo la maldita, sino que todo el mundo tiene varios aspectos en su personalidad. Creo que esta es una característica muy poderosa debido a cómo el mundo percibe a las demás personas, en especial a las mujeres".

Aunque la película aún no ha sido estrenada, Sasha ya ha recibido reacciones negativas después de publicar varios tuits sobre su trabajo en la película con Moretz. "¿Por qué no contratar una actriz que sea gay en la vida real? ¿No sería una buena idea? ¿No sería importante?", preguntó @Dykes1Tired. A lo que Sasha respondió: "No sabes nada sobre mí. Relájate". Sasha se niega a definirse en términos heteronormativos. "La gente cree que te conoce y que puede ver todas esas cosas. Dijo que no estaba hablando sobre mí en concreto, pero aun así, no conoces mi vida ni la vida de las otras personas, así que no hagas suposiciones. ¿Cómo sabes si alguien es heterosexual solo porque lo ves salir con una persona? Ese tipo de juicios es lo que menos necesitamos en este momento. No conoces mi vida, así que no hables sobre ella".

El primer papel de Sasha se dio con una directora que se aleja mucho de los métodos normales de producción cinematográfica: el enfoque de Andrea es muy cercano y personal, la cámara sigue a sus personajes a una distancia muy corta. Para preparar el rodaje, Andrea llevó al reparto en un viaje por carretera real, donde pusieron a prueba el guion, la trama y la sublime banda sonora. ¿Cómo fue entonces para Sasha pasar a rodar con directores y actores que tienen un enfoque más tradicional del cine? "La forma en que comencé hace que todo lo demás parezca demasiado extraño, pero he disfrutado ―y he luchado mucho por ello― encontrando la forma de encajar en la visión de otro artista", reflexiona Sasha. "Creo que lo más especial de todo esto es que me encanta observar a la gente, me encanta acceder a todos los niveles de la mente, así que una vez que descubro y entiendo cómo trabaja, cómo se mueve y cómo transmite información la persona que está frente a mí, entonces me puedo relacionar fácilmente y encontrar mi lugar. Quiero ayudar a dar vida a la visión de alguien, por lo tanto busco verla a través de sus ojos, pero también a través de los míos".

Claramente hay una gran consistencia en el tipo de guiones que Sasha está eligiendo para trabajar. ¿Qué quiere transmitir con su trabajo? ¿Es importante para esta joven de veintidós años que la película sea provocadora además de entretenida? "Quiero hacer películas con las que la gente se pueda identificar, que les haga abrir su mente y dar un paso atrás para tomar perspectiva. Creo que este tipo de películas son perfectas para mí ", afirma. "Quiero participar en películas que me cautiven, porque me encanta sumergirme en ellas. Quiero actuar en películas que inicien un debate, películas que sean importantes, que aporten información, que lleguen a lo más hondo, que sean memorables... Pero también creo que es importante que haya películas que solo te hagan sentir bien", añade. "Películas que te hagan sonreír o recordar un momento de tu vida". La verdad parece ser un tema recurrente cuando se habla con Sasha. Verdad, positividad, comunidad, activismo, esperanza. Puede que acabe de llegar Hollywood, pero se nota que mantiene sus ideales, conserva su instinto para la elección de proyectos y, por lo tanto, no solo sobrevivirá al sistema, sino que prosperará.

En este momento Sasha se mantiene al margen, pero su nuevo trabajo se estrenará en los próximos meses, la temporada de premios se acerca y la alfombra roja la reclama. Con todo esto en mente, todo lo que ha vivido, desde haberse criado en medio de la clase trabajadora de Estados Unidos hasta haber sido arrancada del anonimato para protagonizar una de las películas más importantes de 2016, con futuro lleno de posibilidades, ¿qué ha aprendido Sasha sobre sí misma en estos extraordinarios dos últimos años? "Que puedo creer en mí misma y que lo que necesito para llevar una vida sostenible es pasión", dice. "También he aprendido a ser más abierta y a permitir que la vida me guíe, y que enfrentarme a mis miedos es lo mejor que podría haber hecho por mí misma". Una lección por parte de Sasha que sería inteligente que todos aprendiéramos. "Estoy muy feliz y es genial, pero también es demasiado en muy poco tiempo.

Venir de un lugar donde no hay mucha esperanza, sin mucha fe en mí misma con respecto a mi futuro, y llegar a todo esto es algo un poco surrealista y estresante", admite. "Estoy muy abierta a las posibilidades, así que no tengo nada planeado, espero seguir guiándome por mi intuición y me siento muy bien así. Tengo mucha fe en los proyectos en los que estoy trabajando y también mucha fe en la dirección que está tomando nuestra juventud. Todo lo que podemos hacer es tener algo de fe y esperanza, ¿no?".

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Texto Hattie Collins
Fotografía Zoë Ghertner 
Estilismo Julia Sarr-Jamois

Peluquería Rudi Lewis de LGA Management con productos Bumble and bumble. Maquillaje Fara Homidi de Frank Reps con productos Sunday Riley. Uñas Whitney Gibson de Nailing Hollywood. Asistente de fotografía Caleb Adam. Asistente de estilismo Bojana Kozarevic, Sarah Perillo. Producción Meghan Gallagher de Connect The Dots. Asistente de producción Ben Kilpatrick, Ben Flynn
Sasha lleva toda la ropa Louis Vuitton primavera/verano'17

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