Imágenes cortesía de Universal

greta gerwig es la líder de la revolución de género de hollywood

Con 'Lady Bird', su primer proyecto como escritora y directora, Greta Gerwig al fin puede ser comprendida a su manera.

por Tish Weinstock; traducido por Daniela Silva
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feb. 20 2018, 5:23pm

Imágenes cortesía de Universal

Greta Gerwig es una excelente actriz y una escritora con mucho talento. Ha actuado en 25 largometrajes y co-escrito cinco, pero a lo largo de sus 10 años de carrera, el público la ha visto desde la perspectiva de los estereotipos cinematográficos: la Meryl Streep del Mumblecore, la reina de la pantalla independiente, o más preocupante aún, como un tipo de musa de su pareja, coguionista y director en tres ocasiones, Noah Baumbach. Con Lady Bird, su primer proyecto como directora y escritora, traza los problemas que tiene una joven para ser comprendida a su manera. Y ahora Greta al fin puede ser comprendida en la de ella, una movida poderosa durante el desmantelamiento de los clubs de hombres multimillonarios de Hollywood.

Ambientada en Sacramento a principios de la década de los noventa, Lady Bird cuenta la historia de una estudiante de último año de preparatoria (interpretada por Saoirse Ronan) mientras navega por las agitadas aguas de la adolescencia. Su nombre de nacimiento es Christine McPherson, pero exige que la llamen por su nombre de pila Lady Bird, es decir, el nombre que se puso a sí misma. Esto esencialmente resume toda la trama; alentada por un cierto optimismo, Lady Bird es una historia encantadora sobre una joven valiente empeñada en marcar su propio camino en la vida, en contraposición a lo establecido por sus padres. Se la pasa toda la película abordando las grandes preguntas de la vida: ¿quién soy? y ¿qué quiero? Lo que más quiere es irse de California e ir a la universidad en la costa este, pero no tiene ni las calificaciones ni el dinero. Apenas cuenta con el apoyo de su familia, y con el de su madre. Sin embargo, se mantiene firme.

"Quería contar una historia sobre el hogar", dice Greta, mientras mira fijamente por la ventana y juguetea con el escote de su vestido rosa-pepto-Bismol. Ahora está recargada contra el sillón, con las botas apoyadas en la mesa de su habitación de hotel. "El hogar es algo que sólo entiendes cuando te vas. Es difícil experimentarlo cuando estás ahí, en especial cuando eres adolescente".

Afortunadamente, para el 2018, ya no es una película sobre la madurez y el viaje de una mujer joven hacia el autodescubrimiento. El género ha estado dominado por la perspectiva masculina históricamente como Boyhood o The 400 Blows, donde los personajes femeninos sirven nada más para un interés amoroso o una herramienta narrativa que les permite a sus homólogos masculinos algún tipo de autorrealización. Últimamente, han salido muchas películas que toman la experiencia femenina como el tema principal: The Diary of a Teenage Girl, Raw, The Lure, pero con frecuencia estas películas que se centran en las mujeres tienden a caer en la trampa de igualar el hecho de encontrarse a sí mismo con el descubrimiento sexual. Cuando escribió Lady Bird, Greta quiso evitar ese detalle. "Eso fue muy importante para mí", dice sacudiendo la cabeza. "La mayoría de las películas sobre mujeres jóvenes se trata de que encuentren al hombre ideal, de perseguirlo o de que no les llega. Sea lo que sea, están hechas con la idea de que existe esta persona ideal. En esta película, quería ver qué pasaría si la pregunta central fuera: ¿cómo desempeña su personalidad?".

La relación principal de la película es entre Lady Bird y su madre Marion (interpretada magníficamente por Laurie Metcalf) que trabaja horas extra como enfermera y es extremadamente dura con su hija. A pesar de estar atadas por el amor, su relación es muy volátil y complicada, y oscila de manera dramática entre gritos violentos y episodios pasivo-agresivos. Hay una escena maravillosa en la que salen a comprar un vestido de fiesta. Lady Bird sale del probador y le pregunta a su madre cómo se ve a lo que su madre responde: "Es muy...rosa". Mientras intercambian comentarios ingeniosos, el estado de ánimo cambia de repente cuando Lady Bird le pregunta a su madre que si de verdad le cae bien. "Sólo quiero que seas la mejor versión de ti", dice su madre. "¿Pero y si esta es mi mejor versión?", responde Lady Bird. Es un momento increíblemente conmovedor.

“La mayoría de las películas sobre mujeres jóvenes se trata de que encuentren el hombre ideal… En esta película, quería ver qué pasaría si la pregunta central fuera: '¿cómo desempeña su personalidad?'”.

Esto no quiere decir que Lady Bird deja totalmente fuera el romance. De hecho, una de las cosas más notables de Lady Bird es su confianza cuando se trata del sexo opuesto. Compleja, compasiva, traviesa y excéntrica, Lady Bird no es la chica más popular en la escuela ni la más bonita. Y, sin embargo, cuando decide que le gusta alguien, no espera a que la vean. Al contrario, escribe sus nombres en la pared de su cuarto y va por ellos. "Simplemente le gusta quién le gusta y va tras él", dice Greta. "Cuando se trata de su sexualidad es activa, no pasiva. Nunca es el objeto, siempre es el sujeto. Ella se gusta a sí misma, y eso me encanta de ella".

Sería demasiado fácil, incluso de flojera, ver a Lady Bird como una película autobiográfica. De hecho, Gerwig, de 34 años, encuentra esta presunción muy fastidiosa. Sí, los escritores usan lo que saben, pero es casi insultante sugerir que la capacidad de Greta para contar una buena historia se limita de alguna manera a las experiencias que ha vivido. "Creo que no puedo controlar cómo lo ve la gente", suspira. "Puedo hablar de que soy diferente o de las cosas que no son mías..." hace una pausa. "Es difícil no clavarse demasiado y tratar de controlar lo que la gente piensa. Pero, cuando todo el tiempo la están describiendo como semi-autobiográfica, ¿qué puedes hacer? Lo único que quiero dejar claro es lo bien escrita y construida que está".

Al igual que Lady Bird, Greta nació en Sacramento y fue a una secundaria católica, antes de entrar a la universidad en Nueva York, la cual pagó con ayuda de becas y préstamos. Pero ahí se acaban las comparaciones. "No era tan rebelde como Lady Bird", se ríe. "Respeta más las reglas y era más complaciente con las personas. Creo que creé a una heroína, una heroína con defectos, pero una heroína que yo nunca podría ser".

Greta descubrió el teatro en la secundaria y siguió estudiando en la universidad. Después que varios programas de maestría en dramaturgia la rechazaron, empezó a actuar y coescribió una serie de películas independientes de bajo presupuesto, incluyendo Hannah Takes the Stairs y Nights and Weekends, la última de las cuales dirigió con Joe Swanberg.

Con su naturalismo refrescante y su extravagante encanto estadounidense, Greta fue un éxito al instante; la máxima “chica común”, sólo que un poco más excéntrica y neurótica. Aunque no fue hasta que apareció en la famosa película de renombre del director Noah Baumbach, Greenberg, en 2010, que se abrió camino en el mainstream. Después de eso, comenzó a salir con Noah, y luego coescribió y protagonizó dos de sus películas, Frances Ha y Mistress America.

Al igual que Lady Bird, Frances, su personaje en Frances Ha (una bailarina un tanto necia que se aferra con desesperación a la idea de que ella y su mejor amiga vivirán juntas en una casa para siempre) y Brooke en Mistress America (una chica malhumorada que su meta es tener un restaurante sin saber cómo hacerlo) al parecer comparten ese mismo optimismo resuelto, aunque con Frances y Brooke tiende a estar en el límite de la fantasía.

"Todos estos personajes son muy diferentes, pero todos comparten esta misma vena", dice Greta. "Todos son individuos extraños formados por completo". Siempre me ha interesado las personas que están un poco locas. Son personajes divertidos".

"No creo que haya algo que aprender si sólo me quedo cruzada de brazos, pensé, 'creo que ahora me tengo que aventar a hacer mi propia película'".

A pesar de que los papeles que interpreta muchas veces son de comedia e íntimos, despistados y encantadoramente excéntricos, en la vida real, Greta es mucho más seria. Su determinación de ser comprendida a su manera, como mujer, escritora y directora es palpable, y no es sorprendente, si tomamos en cuenta la narrativa que tiene su ascenso al estrellato. Hasta ahora la han percibido con la lente de los estereotipos cinematográficos, o con el prisma de su co-escritor y pareja Noah Baumbach, como si su talento como actriz y autora dependiera del éxito de su pareja y de su capacidad de musa para inspirarlo. ¿Alguna vez esto le ha molestado? "No se puede controlar la narrativa del momento, todo lo que puedes hacer es hacer tu trabajo", dice Greta, con total naturalidad. "Nunca me he obsesionado demasiado con la etiqueta que todos ponen en el momento porque eso cambiará inevitablemente".

No fue hasta después de que Greta terminó el guión de Lady Bird en 2015, que originalmente se llamaba Mothers and Daughters, que decidió dirigir la película ella misma. "Siempre quise dirigir pero nunca fui a la escuela de cine", dice. Sin embargo, cree que su carrera de 10 años trabajando en la industria como actriz, coguionista, productora y "cualquier cosa que se me permitió hacer o ver en un set de filmación" como una alternativa a la escuela de cine. "Sabía que había más que aprender, pero no creo que haya algo que aprender si sólo me quedo cruzada de brazos", dice. "Pensé, 'debería aventarme. Ya tengo toda esta experiencia, creo que estoy lista. Creo que ya fue suficiente. Creo que ahora me tengo que aventar a hacer mi propia película'".

Desde que hizo la película, Greta ha notado un cambio profundo en la forma en que la perciben dentro de Hollywood. "La mayor diferencia y la parte más gratificante de toda esta experiencia ha sido el hecho de que he ido a muchos festivales de cine y hago paneles y hablo con otros directores, que son mis héroes, pero como compañeros. Se trata menos de "¿qué percepción tienes?" y más de "¿cuál es el lugar que ocupas entre esta comunidad de directores?", y que en primera tengas un lugar entre ellos".

Lady Bird ha recibido excelentes críticas, rompiendo un récord en Rotten Tomatoes por ser la película con más críticas positivas que se haya hecho. También ha sido nominada por muchos premios a Mejor Actriz, Guión e Imagen y ganó un Globo de Oro en la categoría de comedia/musical, y acaba de ser nominada al Oscar por Mejor Director.

Greta es una de las muchas mujeres que rompen las reglas y redefinen la industria del cine, y aseguran un lugar justo para generaciones de actrices, escritoras y directoras en el futuro.

"La gente habla de cambiar cada año, pero creo que este será el año en que las cosas comiencen a cambiar significativamente. Creo que la mitad de las películas deben ser dirigidas por mujeres. No sólo directoras sino que haya más mujeres productoras de sonido, más mujeres cineastas, editoras, productoras, ejecutivas. Todo. Debería haber más igualdad entre la distribución de género incluso hasta quién decide qué películas hacer y cuáles no", hace una pausa, y le da un último sorbo a su café. "Estoy muy emocionada. En Nueva York, donde vivo, veo a muchas jóvenes entrar y salir de NYU con sus cámaras. Están haciendo cortometrajes y haciendo programas, y lo único que pienso es, "Ah, tenemos la oportunidad de que sea mejor para ti". Ahorita, tienen 18 años y para cuando tengan 34, no experimentarán que sea raro tener mujeres como autoras. Hollywood está cambiando, y yo tengo esperanzas".

Lady Bird está en cines actualmente.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

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