Fotograma de What Keeps You Alive 

bienvenidos al renacimiento de las películas lésbicas de terror

La era de los vampiros guapos y atormentados ha acabado. El auge del terror lésbico moderno está comenzando.

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sep. 21 2018, 8:11am

Fotograma de What Keeps You Alive 

Las películas de terror lésbicas han significado, por norma general, películas de vampiras lesbianas. Es un tópico que se remonta al año 1936 con el film La hija de Drácula, de Lambert Hillyer, y se puso de moda durante los años 70 con películas como Los amantes del Vampiro, Daughters of Darkness y el icónico Las vampiras. Tuvimos el clásico de culto The Hunger y Nadja, producida por David Lynch, pero cuando los dramas románticos lésbicos se comercializaron a mediados de los 90, la representación lésbica en el género disminuyó mucho, y cuando se daba, apenas se apartaba de sus raíces sedientas de sangre. Todo cambió al llegar Thelma en 2017, seguido de la recién estrenada What Keeps You Alive; ahora el género está listo para perder sus colmillos y entrar en el renacimiento que merece.

En el thriller noruego Thelma, el director Joachim Trier desarrolla la típica propuesta del género pero elevada al siguiente nivel. Después de alejarse de sus conservadores padres para estudiar en Oslo, el personaje principal (interpretado por Eili Harboe) comienza a sentirse atraída sentimentalmente por otra mujer. A medida que sus sentimientos hacia su compañera de clase Anja se fortalecen ─ y son correspondidos ─ Thelma intenta negarlos por miedo, desencadenando convulsiones que indican habilidades telequinéticas misteriosas, y a menudo peligrosas, que acechan en su interior.

What Keeps You Alive juega con temas de terror comunes, pero con una pareja de lesbianas liderando el camino, y eso es realmente refrescante, sobretodo en un género muy estereotipado. Dirigida por Colin Minihan, el matrimonio compuesto por Jules (Brittany Allen) y Jackie (Hannah Emily Anderson) se embarcan en una escapada a una cabaña junto al lago para celebrar su primer aniversario. Mientras disfrutan de su amor y la naturaleza maravillosa que las rodea, Jackie comienza a actuar de forma extraña, como si ese lugar tan aislado no fuera ya suficientemente escalofriante. Jackie pronto revela su verdadera naturaleza trastornada a su amada esposa, creando un juego de gato y ratón que obliga a Jules a luchar por su supervivencia. Este cuento lleno de adrenalina aborda la idea de que nunca se sabe realmente de quien te estás enamorando.

Aunque las películas de vampiras lesbianas pueden haberse vuelto redundantes gracias a la constante reinterpretación de Carmilla, de J. Sheridan Le Fanu (conocida por ser la primera obra sobre vampiras lesbianas en la ficción), muchas de estas películas expresan su propia y distintiva complejidad. Por ejemplo, hacer amigas a través del vampirismo puede ser una emoción para Miriam Blaylock, de The Hunger (una seductora Catherine Deneuve), pero profundizar más, en realidad es un método para alcanzar lo que más teme: soledad, aislamiento y mortalidad. Debajo de su exterior frío y ausente, Daughters of Darkness muestra un contraste notable de la heterosexualidad y el lesbianismo, tratando a los primeros como seres maléficos y egoístas, y a los segundos como seres dulces, bondadosos y devotos. Pero si bien esas son ideas dignas de admirar, la homosexualidad sigue envuelta en forma de villano.

Lo que distingue a las películas de Trier y Minihan es que ninguno de los personajes es demonizado o maltratado por su identidad sexual. En Thelma, el protagonista epónimo puede sufrir incidentes terroríficos, llenos de serpientes, pero finalmente llega a experimentar la liberación, el amor y la autoaceptación al darse cuenta de que es homosexual. Su relación con Anja está representada con ternura y verdad, lo suficiente como para clasificar a Thelma como un romance tanto como un thriller sobrenatural. En What Keeps You Alive, la naturaleza monstruosa y el afecto de Jackie por la violencia no se convierten en una razón o un resultado de ser gay. La película nunca incluye el lesbianismo en el conflicto principal, sino que lo respeta y lo normaliza. A través del personaje de Allen, Jules (que merece ser elogiado por una de las actuaciones más viscerales del año), conseguimos un personaje gay resiliente y muy valiente.

Ambas obras trascienden los estereotipos, introduciendo una profundidad que el horror lésbico no ha visto hasta ahora. En lugar de centrar las narrativas en la fantasía, estas dos películas abordan conceptos realistas y que se pueden relacionar, que comunican inteligentemente los temores de cualquier ser humano que se sienta extraño.

La aceptación hacia el colectivo LGBTQ ha mejorado, pero debido al mundo heteronormativo en el que vivimos, la aprensión de actuar sobre el amor nunca dejará de afectar a las parejas del mismo sexo. Lo que te mantiene vivo efectivamente aborda esta ansiedad. Lo que Jules espera que sea una celebración del romance se convierte en el último intento de mantenerse vivo, huyendo de la brutalidad por el mero acto de estar enamorado. Igualmente, la experiencia de Thelma es fiel a la vida de muchas maneras. Todo lo que el personaje principal quiere es vivir en armonía con su identidad, pero la inquietud asociada a eso se ha vuelto demasiado abrumadora, haciéndola creer que no vale nada. Trier y Minihan expresan de manera brillante los horrores que se encuentran en las mentes de los marginados, creando metáforas escalofriantemente precisas que nos aseguran que no estamos solos.

El auge del género de terror lésbico moderno no termina aquí. #20GayTeen ya ha demostrado ser un año de auge para el cine lésbico, por lo que es de lógica que esto suceda en todos los géneros cinematográficos. El pasado 14 de septiembre se estrenó Lizzie, de Craig Macneill, basada en los asesinatos de Borden en 1892, protagonizada por Kristen Stewart y Chloë Sevigny como amantes. El siguiente, también biográfico, es el thriller erótico de Paul Verhoeven Benedetta, que se estrenará en 2019. La adaptación del libro de Judith C. Brown, Immodest Acts, se centra en la vida de una monja lesbiana del siglo XVII, Benedetta Carlini (interpretada por Virginie Efira), que experimenta visiones perturbadoras, y acaba sumergiéndose en una historia de amor con una monja de su convento. A medida que continuamos buscando medios que alimentan nuestra hambre de contenido lésbico (sin mencionar a Kristen Stewart en un papel explícitamente gay), estas son dos películas que definitivamente no querrás perderte.

Estos próximos lanzamientos demuestran que la visibilidad LGBTQ merece estar a la vanguardia del cine de género mientras no se lo menosprecie por su atractivo. Si son tan impresionantes e intrincados como Thelma y What Keeps You Alive, que impulsaron este subgénero, entonces el nicho es más que digno para su resurrección.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.