cuando tom ford inventó el sexo en gucci

Lecciones de estilo de los gloriosos días del diseñador americano en Milán.

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ago. 28 2018, 7:34am

Imagenes vía Twitter

En 1990, Tom Ford se trasladó de Estados Unidos a Milán para unirse a un, por aquel entonces, inestable Gucci. La emblemática firma de lujo, que en su día fue muy popular, había sufrido un notorio declive desde los años 80 y buscaba un verdadero giro de 180 grados.

Se produjeron una serie de pasos en falso a lo largo de la década, como fracturas entre los miembros de la familia Gucci y el poco acertado lanzamiento de diversos objetos como mecheros y llaveros baratos que habían empañado su exclusiva imagen (aunque, ¿te imaginas lo que podría llegar a vender Gucci si lanzase un mechero ahora?).

Antes de su fichaje por la marca italiana, Tom Ford trabajó bajo las órdenes de Marc Jacobs en Perry Ellis. En Gucci, se le asignó el rol de jefe de diseño de la colección 'ready-to-wear' femenina —el principal foco de la firma—.

Gran parte de la prensa de moda italiana no estaba especialmente contenta con esta elección: un americana en una firma italiana con tanta herencia. Sin embargo, y demostrándole así a los críticos lo equivocados que estaban, el rol de Ford se expandió y acabó incluyéndolo todo, desde el diseño de interiores de las tiendas a las fragancias, y en 1994 se convirtió en el director creativo de todo Gucci.

Ford, que se estreno como director en la temporada primavera/verano '95, nos presentó una colección que adelantaba un nuevo Gucci y que provocó un cambio sísmico en la industria de moda en los 90. Combinó camisas de satén desabrochadas con pantalones bajos de terciopelo y colores en tonos joya, creando así un matrimonio sagrado repleto de atractivo sexual fresco y lujurioso. Simultáneamente, el nuevo director ejecutivo del Grupo Gucci (ahora Kering) comenzó a retirar todas las licencias, franquicias y líneas de difusión que habían diluido la imagen de la marca. Lo que siguió fue un aumento en los beneficios del 90% entre 1994 y 1995, y el dominio de Gucci como, probablemente, la marca más popular de los 90.

En 2018, la marca sigue reinando en el Olimpo del lujo. Frida Giannini —que tomó las riendas después de Ford— decidió recuperar algunos de los estampados y formas más emblemáticas de los inicios de la firma, de la era pre-Ford. Una vez salvada la reputación de Gucci, ya se podía empezar a referenciar su herencia. Despuntándose de la dureza y la oscuridad que caracterizaba a Ford, Giannini allanó el camino para lo que después se convirtió en el maximalismo que a tanta gente a atrapado en la era de Alessandro Michele.

Sin embargo, aunque Michele ha hecho alguna referencia a la etapa de Tom Ford, el 'sex appeal' se ha quedado en los archivos y ha sido remplazado por un halo barroco y kitsch. El otro día, Kim Kardashian nos mostraba su tanga vintage de Gucci en Instagram —un tanga TAN emblemático que se encuentra en la exposición permanente del Metropolitan Museum of Art de Nueva York—, así que hemos decidido retroceder en el tiempo, a los días de gloria de Tom Ford, para seleccionar qué otros artículos y/o momentos deberían volver a nuestras vidas.

El momento "choker-cordón de zapato entrelazado"
Así, como lo llevaba Kate Moss: un cordón de cuero largo, superfluo, impráctico y completamente innecesario atado alrededor del cuello que se arrastre por el suelo y cree una serie de peligrosas condiciones a la hora de caminar.

Los cortes aleatorios
Debajo de los cuales encontramos piezas de oro a modo de joyería corporal que, además —y por si fuera poco—, forman parte de un tanga.

Los 'mullets'
El maldecido 'mullet' aparece poco veces en el mundo enclaustrado del lujo. Aunque las cabezas rapadas, los "bobs" y los cortes tipo "bol" han disfrutado de su momento de gloria en la historia de la moda, por aquel entonces solo un diseñador lo suficientemente valiente como Ford se atrevió a rescatar el 'mullet'. En esta odisea de subversión en plena expansión que vivimos en 2018, este corte se debería presentar como una propuesta más que acertada. Los tiempos nihilistas requieren un corte de pelo nihilista.

TanGas de hilo para hombres
Dos décadas después, todavía esperamos que el tanga de hilo con la doble "G" se convierta en la tendencia masculina predominante que siempre mereció ser. Combínalo con un par de botas y un reloj, ¡y prepárate para dominar el mundo!

Las esposas
Dada la situación política mundial, decir que un par de esposas de lujo se merecen un comeback puede resultar un poco inconsciente. Sin embargo, estas esposas en particular vienen con una historia tan extravagante y fantásticamente dramática y típica de la escena italiana de los 90 que vivirán para siempre en la memoria de la moda. Diseñadas en 1998 por Ford, las esposas se produjeron el mismo año que Patrizia Reggiani, la esposa del nieto de Guccio Gucci, fue sentenciada a prisión por golpear a su marido.

Camisas inacabadas
Esta tendencia es más asequible, aunque todavía requiere cierto grado de confianza en uno mismo. Ford cogió una serie de elegantes camisas de satén y les descosió varios botones superiores —los suficientes como para que resulten inadecuadas para ir a la oficina—. Vea también: la chaqueta vaquera a pelo.

Gafas de profesor sustituto
Las gafas sin montura esconden multitud de pecados a sus espaldas. Si las llevas con un jersey de cuello alto y un tanga visible, piensa en ellas como la guinda del pastel para conseguir tu look "profesor suplente pervertido".

El look de Madonna en los VMAs
Este look completo de Madonna en los VMAs salió directamente de la pasarela, de la colección primavera/verano'95. Aunque parece algo dócil para los estándares de hoy en día, los pantalones ajustados de cintura baja y el sujetador visible fueron elementos elogiados en su momento y ayudaron a impulsar al nuevo Gucci a unos niveles de fama hasta entonces insospechados.

Escote trasero
Un recurso poco práctico y un territorio muy inexplorado. El mayor de los motines de la moda.

No podíamos no mencionar esto
Proceda a rasurar con precaución.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.