el lado oscuro de nuestras compras 'online'

En i-D hemos analizado todo lo que pasa desde que decides comprarte algo por Internet hasta que llega a tu armario.

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23 Abril 2015, 11:45am

A estas alturas, no es muy sorprendente que una gran parte de los ingresos multimillonarios de la industria de la moda y la belleza vengan de las compras online. Gracias a Internet, los beneficios han crecido un 25% en el último año. En estos momentos, miles de paquetes repletos de ropa, zapatos y maquillaje están de camino a los hogares de todos los que acaban de hacer click en "compra ahora".

La venta online se ha convertido en un fenómeno tan común que la mayoría de nosotros no somos conscientes de su impacto medioambiental. Lo cierto es que es difícil competir con el lujo de poder comprarte un par de sandalias rebajadas desde la cama. Y menos cuando te dan la posibilidad de devolverlo sin ningún problema. Cada vez más gente compra y devuelve cosas constantemente por Internet, lo que significa que ese par de zapatos pueden llegar a hacer unos cuantos viajes de larga distancia antes de encontrar su Cenicienta. Por tanto, ¿sabemos realmente el impacto que tiene eso en nuestro planeta?

¿Es la compra online más respetuosa con el medio ambiente que la tradicional? Lo cierto es que los que no compran a golpe de click, probablemente estén llegando en un contaminante coche hasta un centro comercial repleto de luces brillantes y enormes bolsas de plástico. No cabe duda que ambos métodos tienen sus propios peligros ambientales: las investigaciones sugieren que alrededor del 23% de los compradores online van a las tiendas con menos frecuencia ahorrando así mucha energía, pero también es cierto es que no es nada fácil saber con exactitud qué tipo de compra es la más respetuosa con el medio ambiente. Lo que realmente debemos hacer -en especial las empresas de fabricación y venta de ropa- es procurar tomar conciencia de ello.

Carlie Ballar es una de los fundadoras de Clean Cut: una organización australiana que ayuda a conectar a los diseñadores locales con el concepto de moda ética y sostenible aportando conocimientos y apoyo. También es una marca con tienda física y online que entiende los desafíos de operar en un mercado competitivo y obtener beneficios mientras respeta el entorno. Carlie nos explica que Clean Cut es un lugar que puede ayudar a los diseñadores y pequeñas empresas a llevar a cabo mejoras de sostenibilidad: "Si las empresas hicieran pequeños gestos como ser honestos con las tallas, las imágenes y el color de sus productos, podrían llegar a reducir notablemente el número de devoluciones".

Afortunadamente, la sociedad cada vez va mejor encaminada. Muchas empresas buscan un modelo centralizado donde los clientes puedan recoger sus encargos desde una ubicación concreta para mejorar la eficiencia y reducir las emisiones creadas por minoristas y consumidores. Otros gigantes de la mensajería, como UPS, también están invirtiendo en nuevas tecnologías de combustible alternativo para generar menos emisiones.

¡Date un paseo por las tiendas del barrio! Ir de compras es uno de los placeres de la vida y, aunque el fast fashion es muy cómodo y tentador, si quieres hacerle un favor al mundo, deberías gastarte un poco más por la ropa que compras. Al final es una cuestión de sentido común.

Este viernes se celebra el 'Fashion Revolution Day': una buena oportunidad para pararte a pensar el recorrido que ha hecho tu ropa hasta llegar a tu armario. Como dicen en Clean Cut: "Se trata de hacer que la gente conecte con la ropa. Hay muchas personas trabajando duro para hacerla así que tenemos que respetarla y valorar más el esfuerzo que cuesta producirla".

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Texto Briony Wright