raúl de nieves hace esculturas caleidoscópicas con cuentas de plástico

El artista nacido en México nos habla acerca de aprender a encontrar el poder en el fracaso.

por Clementine de Pressigny; fotografías de Christian Cassiel
|
06 Abril 2018, 7:33am

Las secuelas de una tormenta de nieve se amontonan fuera del estudio de Raúl de Nieves, ubicado en el sótano de The Dreamhouse, un espacio de arte y música queer en Nueva York. Cuando hablamos por teléfono, el artista está ocupado preparándose para una próxima exposición en México, su país de nacimiento, que dejó para mudarse a Estados Unidos a los nueve años. "Espero que esto realmente me acerque a México y que tenga más oportunidades para exponer allí, es uno de mis objetivos, volver y aprender de los artistas con los que crecí y encontrando inspiración en mi hogar".

Raúl comenzó tocando en bandas de punk, se pasó a la performance y luego comenzó a crear objetos. Ahora se dedica a construir elaboradas esculturas caleidoscópicas y disfraces que requieren una hábil mano de obra y una paciencia infinita. Están hechos de miles de cuentas, cinta, pegamento y papel de plástico. La pieza que presentó a la Whitney Biennale de 2017 se veía como una grande vidriera de colores. Su obra se siente viva, esculturas antropomórficas congeladas en medio del movimiento, listas para liberar su energía en el mundo. Su trabajo es subversivo y optimista. "Elegimos diferentes formas de luchar con estas ideas, pero mi práctica artística me ha dado la esperanza de que nunca debería renunciar a nada".

Aprendió artesanía cuando era un niño aunque no fue a ninguna escuela de arte, lo que le convierte en un verdadero autodidacta. "He tenido muchos maestros en mi vida, y trabajar en esa escultura durante siete años fue una forma de escuela". Se refiere a Day(Ves) of Wonder, o Dave para abreviar, una escultura del tamaño de un niño que fue su primera gran obra de arte. "Trabajar tanto tiempo en una obra es realmente interesante, experimentar todas las etapas que atraviesas. Cuando tuve que pasar por el proceso de fracaso fue intimidante, quería darme por vencido, pero cada vez que lo hacía me hacía sentir como si realmente no estuviera siguiendo mi instinto y aprendiendo de las experiencias en las que estaba fallando ".

Créditos


Fotografía Christian Cassiel

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

Tagged:
Cultură
Frieze London
Raul de Nieves