Fotografía Lawrence Watson

noel gallagher se sincera sobre su hermano liam y presenta nuevo disco

Entrevistamos al hijo pródigo de Manchester para hablar sobre nueva música revolucionaria, la antigua música revolucionaria y la pequeña cuestión del hombre al que él denomina "el cantante".

por Matthew Whitehouse; traducido por Eva Cañada
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15 Noviembre 2017, 8:24am

Fotografía Lawrence Watson

Como probablemente ya habréis visto, Noel y la rotación de miembros de los High Flying Birds van a lanzar un nuevo disco este mes. Se titula Who Built the Moon?, uno de esos típicos pero satisfactorios nombres de discos a los que este compositor de 50 años de edad nos tiene acostumbrados desde 1994, cuando Definitely Maybe anunció la llegada de esa banda cargada de honestidad y una buena dosis de potencial. Así es Noel. Sin embargo, lo que probablemente no te esperarías es que Noel Gallagher ―él en persona, nada de nonsense rock and roll™― subiera al escenario una noche acompañado de una mujer francesa que toca un par de tijeras.

Ah, sí, las tijeras. Si Bob Dylan se pasó al sonido eléctrico y John Lennon clavó un clavo en el techo, entonces Noel siempre tendrá las tijeras. El momento en que todo Longsight giró la vista hacia él fue cuando el campechano músico desapareció con una podadora manual. De hecho, nunca un par de tijeras había creado tal división de opiniones (a menos, por supuesto, que tengamos en cuenta el motivo por el que fueron inventadas).

“Esto es música de corte elevado”, bromeó con el público. Parecía una forma muy peculiar de enmarcarlo, una autoconciencia que supone lo siguiente: por una parte mola de la hostia tener a alguien que toque las tijeras en tu banda y por otra sigue siendo un gesto un poquito estúpido. Probablemente no gastarías esa broma si fueras una banda de moda originaria de Peckham y compuesta de cinco miembros, ¿verdad?

“Cuando salió 'Holy Mountain', una de las chicas de la oficina dijo, 'Bueno, ha habido alguna que otra reacción negativa al vídeo'. Y yo contesté, '¿En serio? Entonces nos reiremos un rato. Si la gente se molesta por el vídeo, esto va a ser un festival de risas'".

“Si fueras de Peckham te verías obligado a intelectualizarlo", dice Gallagher hoy, en el entresuelo de un lujoso restaurante de Covent Garden, con la finalidad de promocionar su tercer álbum en solitario. “Estarías a merced del deber de intelectualizarlo. Además, ella es francesa y excéntrica por decirlo suavemente. Yo le pregunté si sabía tocar la pandereta y ella me contestó [adopta acento francés], 'No sé tocar la pandereta'. Y yo le dije, 'Ah, vale, ¿y el sacudidor?'. 'Non. Yo sé tocar las tijeras'. Las trajo y yo miré a mi bajista y le dije, 'Si esto no es lo mejor que has visto en tu vida entonces dime qué es'. ¿Una mujer francesa con capa tocando las tijeras? ¿Puede haber algo mejor que eso?”

Tal es el entusiasmo que siente Gallagher por su nuevo disco que no te queda más remedio que estar de acuerdo con él, a pesar de la persistente sensación de que, vale, puede que haya alguna cosa que esté a la altura de una persona francesa tocando las tijeras (la penicilina, los viajes espaciales y los frascos de ketchup, por nombrar solo tres). Sin embargo, esa no es la cuestión. Lo que importa es el estado anímico, la onda.

noel gallagher liam gallagher entrevista

Who Built the Moon? es el álbum más lúdico de Noel Gallagher hasta la fecha. Un disco de rock and roll-pop sobre la esperanza y la alegría que fue precedido por un salvaje disco con aires de glam del que se dice que fue recibido con un silencio helador cuando lo puso por primera vez en su sello discográfico. Por supuesto que Gallagher ha hecho cosas experimentales con anterioridad ―véase la colaboración de 1997 con los Chemical Brothers "Setting Sun", el tema de 2009 "Falling Down (A Monstrous Psychedelic Bubble Mix)", o la canción incluida en el álbum de 2015 Chasing Yesterday titulada "The Right Stuff", por nombrar solo tres ejemplos―, pero siempre en ocasiones puntuales o en forma de caras B y nunca de un modo tan concentrado.

“Simplemente parecía que era lo que tenía que hacer”, sugiere acerca de un disco que anda a caballo entre la psicodelia pop francesa y el muro de sonido del Spector Sound. “No hay ningún plan maestro tras él. Cuando salió 'Holy Mountain', una de las chicas de la oficina dijo, 'Bueno, ha habido alguna que otra reacción negativa al vídeo'. Y yo contesté, '¿En serio? Entonces nos reiremos un rato. Si la gente se molesta por el vídeo, esto va a ser un festival de risas'".

Si tienes aunque sea el más mínimo conocimiento acerca de Noel Gallagher, sabrás que es un hombre al que no le importa demasiado lo que piensen los demás. Para él, la oportunidad de hacer un disco escrito únicamente en el estudio por primera vez en su carrera fue una "aventura", en la que el productor norirlandés David Holmes le animó a salir de su zona de confort (un buen ejemplo es la obertura ampliamente instrumental del álbum, "Fort Knox", que hace referencia al tema de Kanye West "Power" como influencia).

“La filosofía de vida de David era, 'puedes sentarte ahí durante el resto de tu vida con una guitarra eléctrica y hacer lo que haces y siempre serás el mejor y nadie lo discutirá'. Pero, mira, ¿por qué no pruebas algo diferente?", explica Noel. “¿Llevamos la misma ropa todos los días? No. ¿Nos vestimos más elegantes para salir de noche? Sí. ¿Te gustan las fiestas de disfraces? Las odio con todas mis putas fuerzas pero a la gente le gustan. Así que es como, ¿por qué hacer el mismo puto disco cada pocos años?”.

“¿Llevamos la misma ropa todos los días? No. ¿Nos vestimos más elegantes para salir de noche? Sí. ¿Te gustan las fiestas de disfraces? Las odio con todas mis putas fuerzas pero a la gente le gustan. Así que es como, ¿por qué hacer el mismo puto disco cada pocos años?”.

Bueno, para empezar hay un montón de gente a la que le siguen gustando los discos de Noel Gallagher libres de tijeras (su segundo álbum en solitario lanzado en 2015, Chasing Yesterday, llegó a disco de platino rápidamente). “Sí, pero solo es un momento puntual, solo es un disco", dice encogiéndose de hombros. “Como banda podríamos echar la vista atrás dentro de cinco años y decir, ¿en qué hostias estábamos pensando? Pero es mejor que echar la vista atrás dentro de cinco años, rememorar un éxito inocuo y pensar, bueno, es exactamente lo mismo que hacemos todo el tiempo".

Nos cuenta una historia como ejemplo: "Una tarde estaba sentado en casa y escribí "Cigarettes and Alcohol" después de escuchar a T. Rex. La llevé a la sala de ensayo y obtuve el mismo silencio que recibí cuando le puse a la gente Holy Mountain. El cantante, en especial, saltaba arriba y abajo como el puto Michael Palin en La vida de Brian diciendo, '¡No puedes hacer eso! ¡La gente se reirá de nosotros! Yo no puedo cantar eso'. Y yo le contesté, 'Cálmate, querido. Todo va a ir bien'. Así que ya tenía el mismo espíritu de aventura entonces, tocando "Cigarettes and Alcohol" delante de seis personas en Manchester, algunas de las personas más cínicas del puto mundo, que me decían, 'Ese riff es T. Rex total, tío'. '¿Ah sí? ¿No me jodas? ¿Cuál, ese riff?'. Era como ¿en serio? No esperaba que nadie dejara de darse cuenta. Y ahora tengo la misma sensación”.

Al menos alguien sacó a colación al "cantante". Como probablemente habréis visto, Liam Gallagher también ha sacado nuevo disco, lectores: el excelente As You Were. Los hermanos no se han visto las cejas desde que Noel estampó una guitarra contra el suelo o Liam lanzó una ciruela o algo así en un camerino de París en 2009, poniendo fin a la banda anteriormente conocida como Oasis. Pero, ¿sigue importándole lo que piensa él del álbum?

“Me importa una mierda siempre y cuando lo promocione en su Twitter", dice Noel entre risas. “Es como, yo estoy aquí haciendo mis cosas, tú estás ahí haciendo mis cosas también y espero que nunca nos volvamos a encontrar, muchas gracias”.

“Para mí, es libertad para hacer lo que cojones quieras hacer. No tengo dueño. No pertenezco a los caprichos de los fans o al saldo financiero de una discográfica. Hago lo que quiero cuando quiero. Y vivo y muero asumiendo las consecuencias”.

Venga, seguro que has oído su disco. “He oído Wall of Glass y ese que suena como Adele gritando dentro de un cubo", contesta. “Pero no soy fan, así que no lo escucharía". Su voz suena bien, le digo. “Pero nosotros no nos esforzamos por sonar bien, ¿sabes? Nos esforzamos por ser geniales”.

Y continúa, calentándose con el tema: “No estoy seguro de querer molestarme en formular una opinión sobre un disco que ha sido escrito por un ejército de compositores. ¿No lo ha hecho el de One Direction? ¿Ese tío pequeño irlandés con la guitarra acústica? Al menos él tiene la decencia de tocar la guitarra. No soy fan. No tengo nada que decir al respecto”. ¿Ni siquiera por el hecho de que es tu hermano? “No. Creo que, al principio, por su parte había mucha buena voluntad rollo, va, tío, espero que funcione, joder, que ya nos toca. Pero todo eso ya ha desaparecido porque las cosas pasaron al terreno personal. Así que ahora me importa una mierda lo que haga. Siempre que siga promocionando mi disco, me parece todo bien”.

Vale, pues volvamos entonces al trabajo de Noel. Con respecto a toda la loca rivalidad que puede surgir o no durante las siguientes semanas, lo más importante ahora es que el hermano mayor ha demostrado ser capaz de crear un disco cargado de ideas que antes solo había tocado de pasada, a lo largo de 11 temas completos. En un momento en el que, según indica él, "cualquiera que se cuelga una guitarra está casi obligado a escribir sobre lo que sale en las noticias", él ha creado un álbum que resume con éxito lo que el pop y el rock and roll deberían ser: una dulce vía de escape donde lo sublime y lo ridículo en forma de tijeras se funden en uno solo.

“Mira, sé lo que hago", dice. “No voy a subirme a un escenario y tocar frente a una multitud junto a una mujer francesa con capa que toca las tijeras a menos que sea genial. No soy un puto idiota. El disco triunfará. No tengo la menor duda. Lo he escuchado suficientes veces. Sé lo que es. Es un disco fantástico. Es un disco fantástico de rock and roll y te diré por qué. Viajo por todo el mundo, hago muchas entrevistas y oigo emplear el término 'rock and roll' en torno a 40 veces a la semana. Y creo que mucha gente tiene una idea bastante estrafalaria de lo que es el rock and roll. Normalmente piensan en la chupa de cuero y las gafas de sol y las borracheras y los cigarrillos y todo eso. Para mí, es libertad para hacer lo que cojones quieras hacer. No tengo dueño. No pertenezco a los caprichos de los fans o al saldo financiero de una discográfica. Hago lo que quiero cuando quiero. Y vivo y muero asumiendo las consecuencias". Hace una pausa. “Tío, solo es un disco. Haré otro dentro de unos años. Puede que el siguiente sea peor". Tal y como dijo un hombre sabio en cierta ocasión, (es bueno) ser libre.

Who Built the Moon? de la banda High Flying Birds de Noel Gallagher se publicará el 24 de noviembre.

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