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lo normal como necesidad: prada aboga por la cordura en su último desfile

Este concepto fue el que pronunció Miuccia Prada este pasado domingo en la semana de la moda masculina de Milán, donde diseñadores como Dsquared2 y Missoni volvían la vista hacia la naturaleza en un nuevo afán de simplicidad.

por Anders Christian Madsen
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16 Enero 2017, 2:15pm

prada fall/winter 17

Entre bastidores, un periodista inmerso en la habitual montaña de grabadoras que trataban de capturar las mesiánicas palabras de Miuccia Prada tras el desfile le preguntó de dónde procedían las líneas inspiradas en los 70 que habían flotado a lo largo de su desfile de moda masculina otoño/invierno '17 tan centrado en la naturaleza. "Surgieron automáticamente", contestó con sonrisa amable la Sra. Prada, que siempre se inspira en los años 70. "Fue un momento muy importante para la humanidad". Eso es todo lo que la diseñadora estaba dispuesta a aproximarse a los temas de actualidad, y con un buen motivo. 

Aunque su colección sin duda fue una reacción ante este mundo que se volvió loco en 2016, también giraba en torno a mantener la cordura en medio de tanta locura. "Hay demasiadas cosas que seguir, demasiado por hacer. Así perdemos el contacto normal con la naturaleza. Hay cierta necesidad de normalidad", dijo. Prada había transformado su amplia pasarela en un enorme dormitorio, cuyos colores apagados y oscuros contribuían a hacer que pareciera más bien el extraño pabellón de un sanatorio. El desfile tuvo como banda sonora una frenética mezcla de violines y música rave, pero cuando el primer modelo salió con aire casual vistiendo un traje de pana dorada, un jersey gris de cuello de pico y una camisa azul, Prada ya había establecido sus somnolientas intenciones. "Mis inspiraciones son tan complejas que resulta imposible resumirlas", afirmó, "pero mi principal objetivo fue ir de lo grande a lo pequeño. De las grandes y aparatosas instalaciones, la grandeza que rodea a la moda, la grandeza de todo en general... hasta lo opuesto. Más humano, más simple, más real".

Prada otoño/invierno'17

Encontró esos elementos en los otoñales tonos marrones de la naturaleza nórdica, reuniendo a su habitual grupo de jóvenes (Paul Hameline, Jonas Glöer) y añadiendo cameos más maduros (Ben Allen, Clement Chabernaud) vestidos de cuero, pana, borreguillo y lana, adornados con motivos tenues. "Me encantan esos jerséis como ejemplo de arte modesto: 'El pintor de los domingos', no sé si aquí tenéis esa expresión. Es como referirse a pintura naif, meramente pintoresca", explicó la Sra. Prada. "Investigamos muchísimo para encontrar a un artista conocido, pero no lo conseguimos, porque queríamos encontrar la idea perfecta de no-arte. 

Es la negación de todo lo excesivo y el deseo de realidad, humanidad y simplicidad". Bob Ross lo habría aprobado, habría aprobado no solo la relajada paleta de colores sino también el sentimiento. Fue como lanzar un enorme "relájate" a toda esa sobrecarga de noticias, noticias falsas, opiniones, opiniones estúpidas y al desastre generalizado provocado por los medios, responsable todo ello del estado de ánimo generalizado de estrés e ira que nos inunda a causa de cosas como el Brexit y Trump. La colección de Prada fue una protesta silenciosa y tranquila contra el pánico que inunda estos tiempos reaccionarios y se convirtió en un inesperado respiro ante la controversia política que ha definido la temporada de moda masculina. Y ella no fue la única que proporcionó algo de alivio.

Dsquared2 otoño/invierno'17

Dean y Dan Caten llevaron ese mismo deseo de viajar hasta nuevas cotas en una colección para Dsquared2 inspirada en el senderismo, que también marcó el debut de su unión de desfiles de moda para hombre y para mujer en uno solo. Las referencias al aire libre se vieron en todo ―como suele suceder con Dsquared2―, desde prendas cubiertas con parches de turista hasta suelas de goma estriada, chaquetas tipo ranger, parkas, abrigos de lana y todos los remates de pelo que un chico ―o chica― amante de la naturaleza podría desear. 

Combinado con la oscuridad propia de Panos Yiapanis, que lleva varias temporadas siendo estilista para Dsquared2 con gran éxito, el resultado tuvo un toque sombrío similar a la excursión de Prada por la naturaleza, finalizando con un toque gótico en prendas y capas de cuero negro y con la aparición maravillosa de unos cuantos supermodelos bajo ellas. Missoni dio un paso más allá en la referencia tomada del aire libre con un desfile que incluyó un montón de perros, entre ellos el Golden Retriever de la familia Missoni, que tuvo un pequeño accidente en los ensayos sobre la pasarela. El suntuoso espectáculo de mohair en tonos oscuros que siguió después fue la colección de ropa para hombre más sólida de Angela Missoni en los últimos años y una contribución muy apropiada a un domingo en el que los chicos de Milán decían "relax" sobre la pasarela.

Missoni otoño/invierno'17

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Texto Anders Christian Madsen

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